Al terminar el año escolar todos los días salía a dar vueltas en bicicleta les decía a mis padres cuando estaban en casa que era para ejercitarme, pero no era del todo cierto quería saber dónde vivía Dayana me encantaba su nombre.
Al cabo de unos días ya me estaba aburriendo de no encontrar donde vivía, pero la vi con un vestido de flores con el pelo suelto sonriéndole a una señora, me detuve y la observe desde esa esquina como sonreía de hermoso escuche que le decía mamá y la abrazaba.
Al cabo de un rato apareció un señor robusto alto se veía muy serio, pero al acercarse ella cambio su semblante a uno amoroso ella lo abrazo al igual que a su madre y le dijo que estaba contenta de que su padre regresara temprano.
Sentía una felicidad verla tan unida con sus padres, los seguí de lejos y los vi entrar a una casa pequeña muy bonita por fuera con siento de flores en el jardín de esa manera supe donde vivía.
Cada que podía salía por la tarde en bicicleta y siempre iba a dar a ese lugar a la casa de Dayana al pasar unos días me entere que su mamá vendía flores en el mercado y su padre era albañil.
En vacaciones me toco ir a la empresa de mis padres, estuve aprendiendo sobre el manejo de la empresa y conociendo a todos los trabajadores.
Pasaba mis días pensando en Dayana eso hacía que el tiempo pasara más rápido ya quería que iniciaran las clases solo para verla.
Mi hermano se acercó un día al ver que compraba libros y me pregunto para que los compraba si no los leía, entonces le conté que me gustaba alguien y que cada libro que compraba era uno que ella estaba leyendo.
En parte se asustó diciendo que si mi padre se enteraba me enviaría a otro país de ser necesario, pero también me dio un consejo si tanto de gusta y estás seguro de que quieres pasar el resto de tu vida con ella ya no deberías esconderte.