Larios

05.

Trate de tomar el consejo que me brindo al siguiente año iba temprano a estudiar estaba tan nervioso porque al fin compartiría salón con Dayana ella era muy cayada no hablaba con nadie, pero era muy lista.

El encargado nos asignó lugares y a ella lo dejo en la primera fila al lado de las ventanas la luz que entraba por ellas la hacían ver como salida de un cuento.

No sabía cómo acercarme así que pensé que sería mejor hablar con ella en privado solo ella y yo. Al siguiente día le pedí al chofer me fuera a dejar en aquel lugar donde la vi correr estaba nervioso las manos me sudaban cuando la vi pasar inicie a correr detrás de ella parece que se había asustado porque inicio a correr más rápido, pero la logre alcanzar le dije hola me llamo Martin Larios ella no decía nada solo me observaba.

Me hacía feliz ver como detallaba cada parte de mi rostro así que sonreí y Dayana se puso roja se veía preciosa entonces me dijo su nombre ya lo sabía, pero oírlo de sus labios fue lo más hermoso, pero no fue todo al oír la forma en la que me llamaba Dios pensé que me daría un ataque quería escuchar siempre mi apellido salir de sus labios.

Le pregunte si podía correr con ella y me dijo que si por ratos nos quedábamos en silencio así que inicie a realizar bromas su sonrisa resonaba en aquel camino adornado por arboles me sentía dichoso de hacerla sonreír de esa manera.

Al ver su reloj de asusto y dijo que tenía que irse para prepararse e ir a estudiar y era cierto no sentí como paso el tiempo con ella le pregunté si podíamos continuar nuestra charla en el colegio, pero me dijo que no era buena idea sentí tristeza en ese momento ella se apresuró a decir que se quería concentrar en estudiar y con eso salió corriendo.

Llame al chofer para que llegara por mi llegue a mi casa feliz porque ya le había hablado, pero algo triste porque quería pasar más tiempo con ella, mi hermano noto que estaba mal y me pregunto que me pasaba le conté y él se inició a reír.

Pensé que se burlaba de mí, pero él me dijo que ella solo tenía miedo de que en el colegio la trataran mal por hablar conmigo y entonces me sentí más tranquilo.

Al llegar me tope con mis amigos en la entrada íbamos juntos cuando la vi sentada con su cuaderno la salude Dayana solo sonrió y continuo con su lectura.

Mis amigos empezaron a preguntar por qué le hablaba si era rara, bonita pero ñoña y eso comentario si me hizo enojar más de lo que pensé.

Al llegar el receso la seguí como era costumbre solo que esta vez sí me acerque estaba leyendo y no se había dado cuenta que me había sentado a su lado para llamar su atención le coloque el jugo de manzana que le había comprado enfrente, me dijo que la había asustado solo pude sonreír ella de nuevo se puso roja para distraerme en otra cosa que no fuera su hermoso rostro le inicie a contar que me gustaba quería saber qué otras cosas hacía.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.