Charlar con ella se sentía tan especial que ni sentía el tiempo, juntos nos dirigimos al salón todos nos veían ella parecía incomoda, pero al momento que ingreso el profesor se le olvido todo, al terminar todas las clases me ofrecí acompañarla a su casa quedaba del otro lado de la mía, pero quería ir con ella, al dejarla en su casa pase a una librería buscando un libro específico para ella no sabía cuál la dueña del negocio me pregunto qué genero buscaba supuse que eran románticas pues la había visto leer algunos de esos.
La dueña al notar que no sabía con exactitud cual pedir me pregunto cómo era la persona a la que se lo iba a regalar le conté como era ella, la dueña sonrió y me dijo de casualidad ella se llama Dayana y me sorprendió ella me dijo que Dayana iba de 1 a 2 veces al mes a ver libros y me mostro uno me dijo que ello lo había visto varias veces, pero decía que no le alcanzaba para comprarlo al parecer le tenía mucha confianza a la dueña de ese lugar para contarle esas cosas.
Entonces deme 2 copias ese mismo libro le dije, la dueña con algo de curiosidad me pregunto por qué 2 le dije que uno es para Dayana y el otro es para mí y muy feliz me dijo que entonces tendría un descuento Sali satisfecho por la compra.
Al día siguiente era 2 de julio me entere que era su cumpleaños después de preguntar con un montón de compañeros de su clase anterior estaba emocionado había visto en su casa que tenían lirios y rosas entonces desde temprano pase al mercado comprando con su mama flores
Le describí a la señora como era Dayana era con una enorme sonrisa me dijo que ella quedaría encantada con tulipanes color rosado y rosas rojas le agradecí y Sali con dirección al colegio.
Al llegar al colegio me sentía nervioso de nuevo la vi entrar y me acerque a felicitarla por su cumpleaños le di las flores que al parecer le encantaron y después saque el libro le dije que esperaba que le gustara ella sonrió de una manera tan linda que sentí que me derretía con solo verla.
Llego el profesor y todos tomamos nuestro lugar ella veía lo que le había regalado muy feliz y me sentía tan satisfecho de hacerla feliz me prometí siempre esforzarme en hacerla sonreír porque ella era mi sol.