Luego de lo ocurrido acompañaba a Dayana a su casa en ocasiones veía que Jonathan se le acercaba a besar su frente sentir como mi sangre hervía solo por el hecho que la tocara, pero no decía nada ella se veía feliz al parecer arreglaron las cosas.
El día de hoy no me sentía bien tengo fiebre mi padre dice que es mejor que no me presente a estudiar me molestos porque quería verla y cuidarla, pero no le digo nada.
En la tarde ya me sentía desesperado por no verla entonces me huyo de casa preparo algunos sándwich y juego de manzana que no puede faltar por ninguna razón lo coloco en una cesta y salgo con dirección a su casa al llegar veo que la luz esta apagada.
Me preocupo pues ya es tarde, pero recuerdo que le gusta estar en la biblioteca me dirijo hacia el colegio entro a revisar si esta y la veo sentada sonriendo con un libro en sus manos se ve linda.
Salgo a preparar lo que espero parezca un picnic y luego entro a escondidas de nuevo apago la luces la inicio a buscar entre las estanterías cuando la veo parada esperando a la encargada me voy acercando poco a poco pensé que saldría corriendo, pero se queda en el mismo lugar siento como mi corazón late tan fuerte como si quisiera salirse de mi pecho no sé por qué, pero siento que el de Dayana esta igual que el mío.
Al estar frente a ella enciendo una linterna y le digo que me siga en silencio ella va justo detrás de mí, salimos por la puerta trasera y veo como su rostro se ilumina al ver lo que he preparado para ella.
La invito a sentarse y lo hace rápido le cuento que estaba enfermo y por eso no llegue ella sonríe siento la forma como me observa realmente batalle un montón en que ponerme quería verme bien para ella y al parecer le gusto como me veo.
Para aligerar las cosas le cuento las travesuras que hacía de niño Dayana no puede parar de reír y eso me gusta.