Larios

12.

Trato de hablar con Dayana, pero ella me evita, solo puedo observarla mientras recibimos clases en los recesos la busco en los lugares donde lee, pero no está, la espero en la salida del colegio, pero nunca la veo pasar, la busco en la biblioteca, pero al parecer ella se sabe esconder muy bien.

Como no tengo opción y quería verla voy a verla afuera de su casa, sé que no me abrirá la venta así que opto por quedarme en la librería donde le compre el libro la dueña del lugar me dice que ella es buena persona que ama las historias que relatan los libros y con cada cosa que ella me cuenta siento que la conozco más.

Pasa una semana la más larga de mi vida no logro concentrarme en mis clases particulares mi padre empieza a sospechar que algo me pasa, pero le digo que en el colegio me están presionando mucho él me dice que todo en la vida requiere un sacrificio pero que me felicita por que sigo adelante.

Ya me había acostumbrado a ir y charlar con la dueña de la librería así que ese día como no tenía a donde ir fui con ella, me conto que Dayana asistía a la iglesia con su familia incluso salimos a caminar para mostrarme donde era, el lugar era pequeño pero las personas que estaban ahí se veían felices quería esa felicidad y quería compartirla por toda la vida con Dayana.

La dueña de la librería se llamaba Christin me conto que Dayana casi nunca estaba en casa que estudiaba música/canto y que su instrumento era el violín, pero que estaba aprendiendo a tocar el piano y la guitarra lo sábados.

Los domingos me dijo que iba con su familia a la iglesia y por la tarde practicaba natación estar en esa librería me hacía sentir cerca de Dayana.

Un domingo por la tarde tome valor y Sali a buscarla ella iba con la cabeza agachada y no me había visto me atravesé en su camino intencionalmente Dayana choca conmigo, pero no esperaba que me abrazara e iniciara a pedir perdón se sentía tan bien tenerla cerca que no me importaba nada más solo su abrazo.

La acompañé a su clase y al terminar le pedí permiso al instructor para quedarnos un rato en ese lugar decidí nadar con ella un rato le conté todo lo que paso mientras ella no me hablaba nos reímos juntos al momento que le conté la terrible cita que tuve con Maribel.

Lo bueno de esta pequeña separación fue que conocí más de ella, traté de preguntarle más cosas de ella y poco a poco me contaba de ella y lo que más amaba.

Para evitar más malentendidos el siguiente año le ruego a nuestro encargado que me dejara sentarme al lado de Dayana el molesto, pero también considerando que ella era buena estudiante me lo permitió así pasaba más tiempo cerca de ella y de su agradable aroma a flores.

Todo el año pasamos juntos estudiando y leyendo porque al final me logro convencer en leer y el resto de los compañeros dejo de importarme toda mi atención estaba en ella y mis estudios.




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