Larios

15.

Llegue a mi casa y no quería bañarme porque mi ropa tenía olor a flores tenía olor a ella.

Pero tenía que prepararme para ir a trabajar al estar en el armario no sabía que ponerme quería que Dayana me viera guapo atractivo y que no viera a nadie más.

Al llegar Dayana ya hablaba con mi madre vi como su rostro se puso rojo y me sentía feliz por eso sabía que había logrado mi objetivo verme bien para ella.

Amaba tener a Dayana en la oficina ella era muy centrada en cambio yo quería tenerla entre mis brazos siempre quería besarla cada momento del día, pero por ella trataba de controlarme.

Acordamos salir los domingos por las tardes mis padres no estaban entonces no había de que preocuparse y ella decía que estaba estudiando me daba ternura ver que mentía por mí.

Pasamos bastante tiempo juntos entre la oficina, reuniones y fiestas de promociones que realizaba la empresa.

Un día que salimos por la tarde le dije lo que mi corazón gritaba: “dejaría todo por estar contigo todo el resto de mi vida aún después de la vida te buscaría para siempre estar a tu lado” No me importaría reencarnar todas las vidas posibles si tuviera la oportunidad de estar cerca de ti.

No creía en la vida después de la muerte, pero por ella quería aférrame a que esa idea no era tan descabellada.

En los días siguiente me empecé a sentir mal y un día de la nada no me pude levantar de la cama por lo enfermo que estaba, mi madre al enterarse me dijo que no fuera pase una semana en cama sufriendo no por la enfermedad sufría por que no podía verla, porque no podía abrazarla y sobre todo quería sentir sus besos esos que me dejaban sin aliento y con la mente en los cielos.

Un día que ya me sentía mejor entro el ama de llaves y me dijo que me buscaban la mire con extrañeza porque le había dicho que no quería visitas de nadie, pero ella dijo que era la señorita Dayana la que mi madre había invitado un día a cenar.

Inmediatamente le dije que la hiciera pasar entro con esa sonrisa que tanto extrañaba se sentó a mi lado quería estará solo con ella así que le ordene a la ama de llaves que se fuera ella hizo un gesto raro, pero salió.

Le sonreí a Dayana porque me sentía feliz de su visita ella al igual que yo parece que me extrañaba porque me beso el sabor de sus labios era delicioso la jale sobre mi coloco una pierna de cada lado sentía que mi corazón latía como loco.

Sentí que su olor me embriagaba, pero ella inicio a separarse lentamente hasta sentarse de nuevo en mi cama.

Estábamos charlando cuando entro mi madre Dayana la saludo y salió corriendo a pesar de que mi madre le pidió que se quedara.




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