Las Aventuras de la Bruja Carmesí Volumen I: Ríos de Sangre

O SALDRÁS QUEMADO

De vuelta al campamento se da inicio la pelea entre La Bruja y la Portadora de las Explosiones.

Ernest Raven: Para que la pelea sea justa, la arbitraré personalmente. No hay restricciones en los ataques, todo vale, la que caiga primero pierde la pelea. ¿Tienen alguna pregunta?

Hidrón: No tengo preguntas, quiero empezar, tú ¿qué dices, enana?

La Bruja Carmesí: Pagarás con sangre ese insulto, narizona.

Hidrón: Ahora sí ganaste boleto de ida al más allá, nadie me dice narizona sin recibir su paliza.

Ernest Raven: Bien, si están todos de acuerdo: "EMPIECEN".

Hidrón empieza el ataque disparando una ráfaga de explosiones con sus chasquidos, que la Bruja difícilmente repele con un escudo de energía, el cual se rompe en mil pedazos producto de la presión ejercida por el impacto de la inercia del fuego.

Hidrón: Jajajajaja, además de enana, eres una inútil, pero admito que nadie ha sobrevivido a ese impacto, por ese motivo te ahorro la humillación de ser derrotada por la gran Hidrón.

Sin embargo, la cortina se disipa e Hidrón descubre con horror que el fuego de la explosión se extinguió.

Hidrón: ¿Cómo?

La Bruja Carmesí: No debes subestimarme, recuerda que como hechicera manipulo los elementos, y entre ellos lo que alimenta el fuego de las explosiones: el oxígeno.

Dice la Bruja jadeando del cansancio.

Ernest Raven: ¡Asombroso! Fue capaz de extinguir el fuego de Hidrón, nadie lo había hecho con anterioridad, después de todo es la discípula de mi ex pupilo, no debería sorprender su poder y capacidad.

La Bruja Carmesí: Ahora es mi turno.

Hidrón: ¿Cómo que mi turno? Esto se acabó, ahora te extinguiré. ¿Qué me sucede?

Sobrevoltaje: Señor Raven, algo le sucede a Hidrón.

Hidrón: Siento que me asfixio.

La Bruja Carmesí: ¡Experimentas asfixia, cierto! Eso se debe a que tengo la facultad de acortar el oxígeno del aire, pero solo puedo hacerlo dentro de mi rango, es por ese motivo que experimentas sensación de ahogo.

Hidrón: Jamás imaginé que tuviera ese poder, después de todo es una hechicera, creo que la subestimé.

La Bruja Carmesí: Ahora dime "me rindo". Si no lo haces, acortaré el oxígeno más y más hasta que te desmayes.

Hidrón: ¿Rayos, qué hago?

Ernest Raven: Ríndete.

Le dice Raven telepáticamente a Hidrón.

Hidrón: ¿Qué dijo, maestro?

Ernest Raven: No vale la pena que esta pelea continúe, ya descubrimos el potencial que tiene, y me imagino que sus amigos deben tener ese potencial también.

Hidrón: Pero, maestro, no quiero rendirme, deseo demostrarle que puedo vencer a esta enana.

Ernest Raven: No hay necesidad, ríndete.

Hidrón: ¡Que no quiero rendirme, voy a vencerla, y lo HAREEEEEEEEEEEEEEEEEE!

Y de un golpe expulsa de su cuerpo una onda expansiva que se transforma en una explosión de fuego que lanza a La Bruja Carmesí fuera del cuadrilátero.

Orador: Jamás imaginé que esa chica tuviera tanto poder. Banshee, ¿qué haces?

Banshee: ¡Qué crees que hago! Pues desatarme, es nuestra oportunidad de escapar.

Orador: Pero Crimson...

Banshee: No te preocupes por ella, sabe cuidarse. Además, tenemos una misión que cumplir.

Orador: ¿Pero?

Banshee: O vienes conmigo o te dejo. Ahora despídete de tu amiga Crimson: ¿vienes o no?

Orador se queda callado y la sigue sin protestar.

El impacto de la onda es avistado por Apolo y Maná, que siguen el rastro de los Portadores.

Apolo: Observa, Maná.

Maná: Es una onda expansiva, ¿piensas que...?

Apolo: No fue provocada por otra persona, pero sí es un Portador, y es posible que forme parte del grupo que se opone al Emperador. Vamos a investigar.

Maná: ¿Y si no son los Portadores?

Apolo: Igual acabaremos con otros enemigos que se interpongan en nuestro camino.

Dice Apolo mientras quema el bosque con sus manos.

FIN




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