Las aventuras de la elfa y el caballero oscuro

Capitulo 24 - Una advertencia en la oscuridad

El sol apenas se elevaba sobre el horizonte, pintando el cielo de un tono violeta pálido, cuando el grupo llegó a las inmediaciones de su destino. Habían caminado en silencio durante un par de horas, dejando atrás la seguridad de la ciudad minera y adentrándose en el terreno escarpado del norte.

Lukas caminaba al frente, con las manos cruzadas a la espalda y una postura impecable. De repente, se detuvo y se giró hacia el equipo.

—Antes de entrar en la zona crítica, deben entender cómo funciona mi método —dijo el hombre gato con su tono clínico habitual—. Mi capacidad de geolocalización no se basa en huellas físicas o en el olfato, como la de sus compañeros semihumanos. Yo rastreo la resonancia específica del alma y el maná residual.

Se ajustó los guantes, mirando hacia la entrada de una vieja excavación que se abría en la ladera de la montaña como una boca negra.

—Es una de las técnicas más aptas y precisas que existen para localizar a alguien perdido, incluso si lleva meses desaparecido. Sin embargo, tiene un defecto: requiere una concentración absoluta. Mientras estoy rastreando, mis otros sentidos se desconectan casi por completo. Seré ciego y sordo al entorno. Por eso los contraté. Ustedes son mis ojos y mis oídos.

Bashi asintió, desenvainando su espada con naturalidad.

—No se preocupe. Nada lo tocará mientras esté en trance.

El grupo avanzó hasta detenerse frente a la entrada. Era una mina vieja, abandonada hace décadas, con vigas de madera podridas y rieles oxidados que se perdían en la oscuridad. El letrero, apenas legible, decía "Mina del Eco".

Lukas observó la entrada con intensidad.

—El último registro claro que tuve de él me trajo directamente a este lugar. La señal es fuerte aquí.

Rury, que había estado mordiéndose la lengua todo el camino, decidió hablar.

—Disculpe, señor Lukas... —empezó la elfa, dando un paso al frente—. Pero... yo también he estado buscando información sobre ese Caballero. Los rumores en el gremio y en la ciudad decían que él se dirigía hacia una "Mina Prohibida", mucho más peligrosa y profunda que esta. ¿Está seguro de que este es el lugar correcto?

Lukas giró la cabeza lentamente hacia ella. Sus ojos amarillos la observaron sin ninguna emoción, ignorando por completo la revelación de que ella también buscaba al Caballero por motivos personales. Para él, las motivaciones de Rury eran irrelevantes; solo le importaban los datos.

—Entiendo lo que dicen los rumores, señorita —respondió Lukas con frialdad—. Pero los rumores son imprecisos. Mi brújula interna no miente.

Volvió a mirar hacia la oscuridad del túnel.

—Hace tres días, apenas llegué a la región, sentí su presencia en esta zona específica. No en la mina prohibida, sino aquí. La señal era... extraña. Errática. Como si estuviera perdido en los niveles superiores, dando vueltas en círculos sin encontrar la salida.

—¿Perdido? —preguntó Pedro, extrañado—. ¿Un guerrero de ese nivel perdido en una mina vieja?

—O atrapado —corrigió Lukas—. Procederemos a entrar. Mantengan la formación.

Bashi se acercó a una de las paredes de roca de la entrada, pasando sus dedos enguantados por las vetas de mineral agotadas.

—Tiene sentido —dijo la paladín, mirando hacia la profundidad del túnel—. Las redes de cuevas bajo estas montañas son como un queso gruyere. Probablemente esta mina vieja tenga una ruta olvidada o un pozo de ventilación que conecte directamente con los niveles inferiores de la Mina Prohibida. Quizás él intentó usar esto como un atajo.

Lukas asintió lentamente, aunque su ceño seguía fruncido, denotando una inquietud que su voz monótona intentaba ocultar.

—Es una posibilidad lógica. Sin embargo, lo que me perturba no es el dónde, sino el cómo.

El hombre gato se ajustó el cuello de su abrigo y miró sus propias manos, como si esperara ver la energía fluyendo a través de ellas.

—Como les dije, detecté su señal hace tres días. Era fuerte, inconfundible. Pero luego, de un segundo a otro... simplemente desapareció. Se cortó de tajo, como si hubiera dejado de existir.

Lukas miró hacia la oscuridad del túnel con sus ojos felinos brillando.

—Pensé que quizás había... —se detuvo antes de decir muerto—... que se había ido. Pero ahora, estando aquí parado, vuelvo a sentir su presencia. Es tenue, difusa, pero está aquí. No sé su ubicación exacta, solo sé que está en algún lugar de este laberinto.

Pedro, que había estado olfateando el aire húmedo de la mina, levantó una oreja con interés.

—Jefe, si me permite la opinión de un experto en trampas... eso suena a magia rancia.

El zorro se rascó la barbilla pensativo.

—Si la señal aparece y desaparece, y usted dice que parecía estar dando vueltas, probablemente no esté perdido porque quiera. Apuesto mi cola a que cayó en un bucle de teletransportación.

—¿Un bucle? —preguntó Rury, preocupada.

—Sí —explicó Pedro—. Son trampas antiguas y muy molestas. Pisas una baldosa mágica y ¡zas!, te manda al inicio del pasillo o a una habitación sin puertas. Si hay varias conectadas, puedes estar caminando en línea recta durante días sin darte cuenta de que estás recorriendo los mismos cien metros una y otra vez. Eso explicaría por qué su señal parpadea. Entra y sale del plano físico.

Lukas consideró la teoría de Pedro por un momento, sin mostrar sorpresa, solo cálculo.

—Una trampa espacial... Eso complicaría la extracción, pero facilitaría la localización si encontramos el patrón. —Miró al zorro—. —Es probable que tengas razón, zorro —concedió Lukas, mirando las vigas podridas del techo—. Pero no voy a arriesgarme a entrar en una zona de inestabilidad mágica basándome solo en una suposición.

El hombre gato se cruzó de brazos, delineando el plan.

—Esta noche me dedicaré a observar. Si detecto ese movimiento inusual o el patrón de bucle del que hablas, entonces actuaremos de inmediato para interceptarlo. Si no... tendré que buscar otra manera de localizarlo sin tener que entrar físicamente a esa zona peligrosa. No pienso perder hombres ni tiempo en trampas.



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En el texto hay: superacion, recuento de vida, elfos humanos y mas

Editado: 21.01.2026

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