Las aventuras de la elfa y el caballero oscuro

Capitulo 27 - Fuego, hielo y desesperación

Sin tiempo que perder, el Caballero Oscuro se abalanzó contra la Bestia Ancestral. Su velocidad era aterradora; en un parpadeo, ya estaba en el aire, con la espada en alto lista para partir el núcleo de magma.

Sin embargo, en el instante exacto en que cruzó el umbral del rango de la bestia, la figura del Caballero se desvaneció. No hubo sonido, solo el vacío donde un milisegundo antes había una amenaza letal. La bestia lo había expulsado instantáneamente.

—Ya veo... entonces el Caballero no mentía —gruñó Slider, viendo el espacio vacío—. Esa cosa puede verse como una masa deforme sin inteligencia, pero no es tonta. Sabe a quién sacar del tablero.

Sabiendo que ahora era el único escudo entre el monstruo y sus amigos, Slider activó su habilidad sin dudarlo.

—¡¡OYE TÚ, MONTÓN DE ESCORIA!! —rugió el hombre lagarto, activando [Provocación]. Golpeó su escudo con fuerza y un aura roja emanó de su cuerpo, obligando a la criatura a fijar sus colosales ojos en él.

La respuesta fue inmediata y brutal. La bestia fusionó dos de sus gigantescos tentáculos de magma, solidificando la punta como si fuera un martillo de guerra, y se abalanzó hacia él.

—¡Mierda! —exclamó Slider.

Apenas tuvo tiempo de levantar su defensa y clavar los pies en el suelo. El impacto fue devastador.

¡CRAAACK!

El sonido del golpe resonó en toda la caverna. A pesar de su gran defensa, la fuerza cinética fue demasiada. Slider salió disparado hacia la derecha como un muñeco de trapo, volando varios metros por el aire hasta estrellarse violentamente contra un montículo de piedras volcánicas, levantando una nube de polvo y ceniza.

—¡Slider! —gritó Bashi al ver la nube de polvo y rocas donde su compañero había aterrizado.

No hubo respuesta inmediata, pero el crujido de la piedra indicaba que el hombre lagarto aún se movía. Bashi apretó los dientes y giró su mirada hacia la monstruosidad.

—Maldición, sí que es fuerte... —masculló, desenfundando sus dagas gemelas mientras una chispa de emoción se encendía en sus ojos.

La Bestia Ancestral, al notar que su primer objetivo había sido apartado, centró su atención en la semihumana. Los orificios en su cuerpo de magma comenzaron a brillar con una intensidad cegadora.

Con un sonido similar al de un volcán en erupción, la criatura desató su ataque: Bombardeo de Piroclastos. Cientos de rocas de magma endurecido salieron disparadas como balas de cañón hacia Bashi, cubriendo todo el área en una lluvia de fuego y muerte.

Bashi, lejos de amedrentarse, sonrió mostrando sus colmillos.

—Jejeje... esto me gusta —susurró, sintiendo la adrenalina bombear por sus venas.

En un estallido de velocidad, salió disparada de frente. No corría en línea recta; zigzagueaba, saltaba y se deslizaba por el suelo, esquivando los proyectiles por milímetros. Las rocas explotaban a su alrededor, pero ella era una sombra intocable en medio del caos, abriéndose paso hacia el núcleo de la bestia.

Sin embargo, la criatura era astuta. Mientras Bashi esquivaba el bombardeo, un tentáculo silencioso surgió del suelo justo debajo de ella, intentando atraparla en pleno salto.

—¡¿Qué?! —exclamó Bashi, incapaz de esquivar en el aire.

La extremidad de lava estaba a punto de aplastarla, pero el aire se rasgó de repente.

¡ZAS!

Un corte limpio, perfecto y oscuro atravesó el tentáculo. El Caballero Oscuro apareció de la nada en el aire, con su espada extendida tras el tajo. La extremidad amputada de la bestia cayó pesadamente al suelo, siseando.

—¡Ahora! —pareció decir la presencia del Caballero, antes de que la distorsión espacial lo envolviera y lo hiciera desaparecer nuevamente, expulsado por la trampa defensiva.

Bashi no desperdició la oportunidad que le acababan de regalar. Usó el tentáculo cortado como plataforma, se impulsó hacia arriba y, con un giro letal en el aire, clavó sus dagas en uno de los múltiples ojos gigantes de la bestia, rajándolo de lado a lado.

La criatura emitió un rugido ultrasónico de dolor, sacudiéndose violentamente. Bashi aterrizó con agilidad a unos metros de distancia, patinando sobre la ceniza.

—Uff... eso estuvo cerca —dijo la loba, limpiándose una gota de sudor de la frente.

Rury y Pedro entraron finalmente en la zona de combate, sintiendo cómo el calor infernal les quemaba la garganta con cada respiración.

Al verlos llegar, Bashi gritó sin dejar de moverse: —¡Manténganse en guardia! ¡No se acerquen demasiado!

Rury observó la magnitud de la bestia y el pánico intentó apoderarse de ella. Su mente comenzó a calcular frenéticamente.

"Maldición... llevo dos hechizos usados en este día", pensó, mirando su anillo. "Mis hechizos básicos no le harán ni cosquillas a esa cosa. Para atravesar esa piel de magma necesito magia de alto nivel... Pero si uso eso, me drenará casi por completo. Si fallo y la bestia no muere, seré una carga inútil".

El miedo a fallarle a su nueva familia la paralizó por un segundo, pero el grito de su líder la trajo de vuelta a la realidad.

—¡Rury, concéntrate! —bramó Bashi, notando la duda en los ojos de la elfa—. ¡Aquí y ahora!

Bashi, viendo que sus dagas no lograban penetrar la coraza más gruesa del torso de la bestia, enfundó una de ellas y llevó su mano a la espalda. Con un gruñido de esfuerzo, desenvainó una espada bastarda enorme, una hoja de hierro negro, pesada y brutal, que solía reservar para enemigos acorazados.

—¡A ver si te gusta esto!

La loba usó la inercia de su carrera para girar sobre sí misma, convirtiéndose en un torbellino de acero. El impacto de la gran espada resonó como un trueno, partiendo placas de roca volcánica y haciendo retroceder a la criatura.

La Bestia Ancestral, furiosa, comenzó a cargar energía en sus múltiples bocas para lanzar otra ráfaga de magma a quemarropa contra Bashi.

—¡No lo harás! —gritó Pedro desde la retaguardia.

El zorro tensó su arco con una velocidad inhumana. Zas, zas, zas. Tres flechas volaron con precisión quirúrgica, clavándose directamente en los ojos del flanco derecho de la bestia, explotando en fluidos oscuros.



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En el texto hay: superacion, recuento de vida, elfos humanos y mas

Editado: 21.01.2026

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