Las Brujas también desean un final feliz

Capítulo 87 - Annabeth

Al día siguiente, tuvimos nuestra importante reunión con Jeremías.

Jeremías: -Perdón por venir a estas horas. Sé lo agotadoras que son las celebraciones en este sagrado templo.

Ran: -No se preocupe.

Dice Ran tomando ya su quinta taza de café del mediodía. Anoche bebió sin control por la alegría de no pagar impuestos y ahora tiene resaca.

Jeremías: -Si este tema no fuese importante no insistiría tanto. En realidad, quise venir anoche justamente para evitar encontrarles indispuestos hoy, pero fui atrapado por la emoción de mis compañeros y de la gente. “Cuando Suré festeja, no duerme de noche, pero sí de día”, jajaja.

Ese es un dicho de esta ciudadela.

Annabeth: -Jajaja, es verdad. Y la fiesta todavía va a continuar. Tienen planes de festejar toda la semana.

Digo mientras tomo mi merienda con mi té. Yo no tengo problemas con la resaca al igual que mi joven aprendiz.

Ran: -Lo he designado como semana festiva, en honor al decreto de nuestro rey Lucius VI Elior Anwar.

Jeremías: -Me parece bien, y justamente un asunto del rey les vengo a hablar.

Dejamos nuestras tazas de lado y lo miramos muy atentos a lo que ha venido a contarnos. Ahora entiendo porque Jeremías quería reunirse con nosotros en un lugar tan privado como la oficina de Ran.

Jeremías: -Cuando el rey me invitó a su palacio, fui solo porque así lo indicaba la invitación.

Eso suena sospechoso.

Jeremías: -Sé lo que piensan, mis compañeros pensaron igual. Conocía el riesgo y fui a cenar con el rey. Cenamos y charlamos por horas, la verdad fue muy agradable. Cuando terminamos ya era muy tarde y me pidió quedarme a dormir y acepté.

Jeremías es más valiente de lo que aparenta, aunque estoy segura que si se lo pregunta me diría: “Dios está conmigo, no tengo por qué temer”. Es el tipo de respuesta que le he escuchado repetir muchas veces antes de iniciar su viaje.

Jeremías: -Incluso, ordenó que preparaban la habitación que estaba cercana a la suya, es una habitación que suelen usar los miembros del clero, así que no había problema en que yo la usara. La verdad, al principio creí que solo estaba siendo cortes, hasta que bien pasada la medianoche, el Mayor Almendro me advirtió de una presencia siniestra. Con prisa interrumpimos en la habitación del rey, gracias al poder del Mayor Almendro, yo y los guardias fuimos testigos de cómo una sombra maligna estaba atosigando al rey mientras dormía. Al verlo supe lo que era, un Demonio.

Un Demonio que atosiga a gente mientras duerme, los he visto antes. Lo más seguro es que se estuviese metiendo en los sueños del rey para manipularlo.

Jeremías: -Gracias al Mayor Almendro pudimos expulsarlo del palacio y no hubo heridos. Tras calmarse la situación, el rey me contó que llevaba teniendo sueños extraños en los últimos meses. Desde que sucesos extraños han estado sucediendo en todo el reino, las pesadillas habían empeorado.

Annabeth: -Disculpa, ¿Qué sucesos extraños exactamente?

Ran muy paciente me mira con una sonrisa antes de responderme.

Ran: -Has estado tan ocupada que no he tenido tiempo para contarte, desde la tarde en que las Brujas y Brujos llegaron a Suré, y tras el anuncio divino del Señor, todo acto de maldad contra la Brujería está siendo castigado por los Dioses.

¿Qué?... ¡¡Y yo no me entero de nada!! No estoy a la altura de mi título de Bruja Omnisciente.

Jeremías: -Jajaja, se ve realmente sorprendida. Así es, Sacra Annabeth, los Dioses han actuado a favor de las Brujas y Brujos. Ni una sola persona sospechosa de Brujería ha muerto en la hoguera ni a recibido daño alguno. Los fuegos de las hogueras se apagan, las piedras se regresan a quienes las lanzaron y el agua ya no las tocan cuando son ahogadas. Muchos lo aluden a la misma magia de las Brujas, pero lo cierto es ya nadie ha muerto, lo peor que les ha pasado es ser atrapados como prisioneros si no lograron huir a tiempo.

Oh… por eso el rey ordenó que se liberaran a los sospechosos de Brujería. Y eso será hoy, ya que hoy es sábado 13.

Esto hay que festejarlo de una manera muy especial.

Lucius VI Elior Anwar ya eres mi rey favorito~.

Jeremías: -Oh, los milagros divinos están que rondan por todo el mundo, pero somos ciegos para verlos. Alabados sean los Dioses.

Ran y Annabeth: -Los alabamos, divinos Señores.

Repetimos Ran y yo en coro, tras estos meses al fin podemos ir en sincronía con las alabanzas. Meditar tanto tiempo juntos por fin nos ha sincronizado. Ya no seré la única fuera de lugar a la hora de recitar alabanzas.

Jeremías: -Proseguiré. Estos milagros habían puesto en duda el corazón del rey. Él había empezado a estar al pendiente de la ciudadela de Suré… Bien, sobre ese asunto hay mucho que decir, al terminar lo aclararé. Su curiosidad en Suré empezó especialmente por la Bruja Omnisciente y sus Memorias. Porque lo que describías del futuro era lo mismo que él veía en sus pesadillas.




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