Las Brujas también desean un final feliz

Capítulo 93 - Annabeth

Sentado en el mejor asiento, el rey Elior disfrutó de la mejor comida de Suré.

Comió un gran banquete junto a todo su pueblo. Y se divirtió con las demostraciones de Brujería que las Brujas más jóvenes prepararon para él. Los Magos no quisieron quedarse atrás, sí que también hicieron algunas demostraciones de Magia, aunque estaban muy nerviosos por bailar ante un público tan numeroso.

Era evidente que nunca habían usado su magia para algo más que no sea rezar o pelear.

Rey: -¡Oh! ¡Apáguenlo! ¡No juegues con fuego si no sabes usarlo!

Regañó el rey al joven Mago al verlo arder tras intentar unos malabares con Bolas de fuego. Rápidamente todos lo auxiliaron y curaron sus heridas. Se notaba que el joven Mago estaba realmente avergonzado por fallar en una demostración con un hechizo tan básico.

Rey: -Realmente la magia es muy peligrosa, señor Jeremías. Estos meses he escuchado reportes de lo más preocupantes, sobre Magos que usan su magia contra la gente común. Eso no está bien. Los Magos siempre se han escudado por la Iglesia Ortodoxa, eso ya no va a ser así.

Jeremías: -Por supuesto, Majestad, todo acto de maldad contra la gente común debe ser castigado.

Rey: -Incluso, de camino aquí, vi a unos Magos atacando aldeanos a plena luz del día y a la vista de todos. Los mandé a azotar, pero los cobardes atacaron a mis soldados y huyeron ante mis ojos. Tiene que educar bien a los Magos que deseen ser parte de sus Iglesias.

Jeremías: -Así haremos, no seremos inflexibles con este asunto. Castigaremos severamente este tipo de comportamiento y los expulsaremos.

Rey: -La gente común está tan indefensa ante la magia, que necesito ayuda, ¿entienden?

Oh, ya veo, por eso quiere una Academia de Magia, para que una de sus obligaciones sea cuidar a la gente común de los usuarios de magia.

Annabeth: -Nuestra Academia de Brujería ya está creando un Consejo disciplinario y su reglamento. La Academia de Magia también debería hacer lo mismo. Pero para velar el orden público, lo mejor sería que los Magos y Brujos se uniesen a las Oficinas de Seguridad Publica. Podría haber uno o 2 Magos o Brujos por cada Oficina. De esa manera no se podrá dar un abuso del poder si son pocos los miembros mágicos. Y ellos podrían encargarse de someter a los Magos y Brujos que hagan mal uso de la magia contra la gente común. Por supuesto, se harán rotaciones en los puestos y visitas de monitoreo sorpresa para ver la situación real de la Oficina y su correcta ética de trabajo.

Rey: -¡Me gusta! ¡Hagamos eso! Que rápido solucionó mi problema la gran Bruja Omnisciente. Señor Jeremías, estamos verdes junto a ella.

Jeremías: -Jajaja, me siento otra vez joven cuando estoy al lado de la Bruja Omnisciente.

Ahora se han unido para burlarse de mí.

¡Me da igual! ¡Voy a ir a bailar y a divertirme toda esta noche! ¡Estaré vieja, pero hay mucha juventud en mí!

Y bailé hasta llegar el amanecer.

En algún momento de la fiesta, le sané las rodillas al rey Elior y él también bailó hasta caer cansado en los brazos de Sir Harris. Ese apuesto hombre realmente se veía algo incómodo al intentar bailar. Estos animados bailes de carnaval no son su estilo.

Yo aproveché Meditar un poco antes de irme a dormir a mi habitación.

Cuando llegué a mi cuarto, Lobel seguía recostado en el sofá.

Annabeth: -Lobel… ¿estás dormido?

Le susurré despacito para no despertarlo si es que en verdad se durmió.

Lobel: -Sí… ¡No pude dormir! ¡No puedo! ¡Beth! ¡No puedo! ¡No es justo! Me la pasé toda la noche dándole mi energía y nada. ¡Yo también quiero ver el futuro! ¡No me rendiré! ¡Porque soy una Lobelia! ¡Gastaré todas mis reservas de ser necesario!

Lo dejé quejarse mientras caía en mi cama. El huevo de Raziel está tan grande que ahora ocupa la mitad de esta enorme cama. Lobel sí que le ha dado mucha de su energía, por eso ha debido crecer tanto. No creo que sea seguro dormir a su lado o me dejará seca.

Estaba acomodándome para dormir en el suelo, cuando Lobel me dijo que podía usar el sofá. Al final, dormí profundamente por unas horas.

Y en mis sueños pude escuchar la voz de Raziel llamándome y sentí el suave toque de sus dedos en mi mejilla. Yo estaba muerta, pero él nunca dejó de declararme su amor.

Fue frustrante no poder responderle.

***

Al mediodía, el rey Elior ya estaba de pie otra vez gritando que estaba como nuevo y que quería seguir con la fiesta. Hay un programa para la tarde, así que tendrá que esperar.

Mientras esperamos aproveché para Meditar y sanar su Corazón Mágico antes del almuerzo. Lo hicimos en uno de los jardines interiores del Templo, uno con poca gente para que este secreto siga siendo de conocimiento de pocos. Si la gente se enterara que el Rey de Inhar es un Brujo, podrían usarlo para derrocarlo y hacer invalidar sus decretos a favor de la Brujería.

Annabeth: -¿Qué tal?




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