-¡¡EL IGLESIA ORTODOXA ESTÁ AQUÍ!!
Alguien dio el anuncio y todos los presentes empezaron a correr asustados.
Las campanas ya están sonando como locas para despertar a todos los habitantes en la ciudadela, es hora de que la gente sin magia empiece a esconderse en los refugios.
Annabeth: -¡RAN! ¡JEREMÍAS! ¡VAMOS!
Les digo al atrapar la mano de Lirio, usar su portal será más rápido que mi Brujería.
-¡NOSOTROS TAMBIÉN IREMOS!
Dicen decididos los representantes de cada Iglesia.
Jeremías: -Pero, hermanos…
Petro: -¡Usted siempre se arriesga, Hermano Jeremías! ¡Es nuestro turno de encarar a la Iglesia Ortodoxa para defender a nuestras Iglesias!
El Sumo Sacerdote Petro se ve muy decidido, al igual que los demás.
Annabeth: -¡¡MAGOS, BRUJAS Y PALADINES!! ¡¡REUBÍQUENSE EN SUS PUESTOS!! ¡¡CADA UNO A SUS MURALLAS!! ¡¡Y EMPIECEN A TRANSMITIR LAS ESFERAS DE COMUNICACIÓN!!
Ordeno yo a la gente desorientada por esta sorpresiva situación, mientras los hombres de fe toman una decisión. Las comunicaciones con el frente son importantes, en caso de perder esta “Guerra Santa”, la noticia de una evacuación tiene que llegar lo más pronto posible a los civiles. Además, con una buena red de comunicación será más fácil organizar a nuestros valientes combatientes que estarán en el frente.
Instintivamente busco con mis manos mi Orbe Mágico que llevo dentro del bolso de mi cintura. Se me ha hecho costumbre llevarlo a todos lados para siempre estar preparada.
Nos hemos preparado por meses, tenemos las mejores contramedidas y yo estoy lista para darlo todo. Pero… no puedo tranquilizarme, mi corazón está agitado y apretado. Y no es por miedo.
Yo… estoy teniendo un mal presentimiento.
Annabeth: -Lirio, ¿recuerdas que hacer si algo llega a pasarme?
Lirio: -¡Sí! ¡Y lo haré perfectamente!
Él y los pequeños Espíritus de Lirios están decididos a no defraudarme porque de esto depende mi vida.
Annabeth: -Confío en ustedes, pequeños Lilys.
Les digo mientras los acaricio con mis dedos, sus adorables rostros me calman los nervios. Los otros diversos pequeños Espíritus tampoco quieren ser dejados de lado y están peleando por mi atención, jajaja.
Ahora que lo pienso, ¿Dónde se ha metido Lobel? Espero que no esté haciendo nada imprudente.
Rey: -¡YO TAMBIÉN VOY! ¡SOY EL REY Y SI DIGO QUE VOY ES PORQUE VOY!
Ya me esperaba algo así viniendo de él.
Ni su nana pudo decirle nada al escucharle decir eso. Y su fiel caballero aceptó su decisión como si fuese una orden real, y por supuesto que no dejará ir a su rey solo.
Annabeth: -Lirio, llévanos.
Gracias al portal espiritual de Lirio, llegar a las murallas exteriores fue cuestión de un par de segundos.
Esto… es enserio.
El poderoso ejército de la Iglesia Ortodoxa está frente a nosotros rodeando el bosque.
Todos sus soldados están bien armados y equipados con sus relucientes armaduras blancas; mientras levantan con orgullo sus estandartes sagrados bordados en oro. Los Caballeros Sagrados están en primera fila montando sus bravos caballos que relinchan ruidosamente, en el centro de la formación están cientos de Magos Sagrados organizados según su tipo de magia e Iglesia, y en los laterales están los mercenarios contratados para esta sagrada Cruzada. Y en la retaguardia, vistiendo sagrados trajes ceremoniales blancos y montando caballos negros, los magos más poderosos y crueles que conforman la Inquisición nos miran ansiosos por la matanza.
Lo veo y aun así me cuesta creer que estoy parada frente a tan temible ejército.
Volver a ver esos trajes ceremoniales blancos con bordados rojos y dorados de la Inquisición me traen recuerdos que desearía olvidar. Porque odio temblar de miedo… ya me cansé de sentir esta impotencia.
Supongo que hoy todo acaba.
Annabeth: -Sí que se dieron prisa en venir, ¿no creen?
Digo para cambiar el ambiente al estar todos tensos.
Annabeth: -Sus caballos se ven muy agitados y exhaustos. Hasta los Magos se ven pálidos. Según los reportes, deberían llegar en 3 días por lo menos, pero han llegado antes. Y su ejército no es tan grande como esperábamos.
Almendro: -Es porque se han adelantado. Los refuerzos están recién llegando.
Dice Almendro al aparecer a mi lado derecho. Sus palabras confirman lo que pensaba.
Annabeth: -Exacto. Han corrido a toda prisa para llegar, ¿por qué? Eso me da curiosidad. Porque no soy ciega, alguien está detrás de esto y no es humano. Todo este ejército podrá ser de la Iglesia, pero no tiene nada de sagrado.
La oscura energía demoniaca que los rodea es la prueba más clara.
#4050 en Fantasía
#810 en Magia
#9211 en Novela romántica
fantasia romance y seres sobrenaturales, viajes en el tiempo, magiabrujasdemonios
Editado: 10.01.2026