Las Brujas también desean un final feliz

Capítulo 34 - Raziel

He vuelto a ser un huevo de Dragón.

Esta sensación de tener garras y una gruesa cola se siente nostálgica. Me pican los cuernos, pero apenas puedo moverme. Mi consciencia otra vez se siente apagarse y fundirse con mi nuevo cuerpo.

Lentamente, todo empezó a ser blanco otra vez.

Raziel… Yo soy Raziel… Raziel… Raziel… yo soy Raziel…

Repito y repito como cada noche mientras sueño. Este se ha vuelto mi nuevo rezo para mantenerme con vida.

Me siento caer en un mar de recuerdos y mi mente se siente adormilada. Más no pienso fallarle a mi Maestro, no voy a olvidar quien soy.

Raziel… el demonio del orgullo… Raziel…

Recuerdos van y vienen a mi mente como un remolino, no hay inicio ni final, todo es un caos de recuerdos. Todos estos recuerdos son míos. Es mi vida pasando por mis ojos. Es un caos donde podría perderme. Pero no caeré tan fácil.

¡Yo soy Raziel!

Los caóticos recuerdos tratan de confundirme, más sé exactamente que parte de mi vida fueron. Aún si hay recuerdos que nunca he visto, porque esos son los recuerdos de mi vida como Corvus.

¡Yo no soy Corvus! ¡Yo soy Raziel! ¡Corvus es parte de mí! ¡Más no soy yo! ¡Tampoco soy Raven! ¡Y mucho menos Crow! ¡Yo soy Raziel!

Lucho para mantener mi cordura en todo este caos. Esto es peor que caer en una trampa ilusoria. Porque los recuerdos son tan placenteros que me embelesan a perderme en ellos. ¡Y si me concentro mucho en unos, otros parecen querer desaparecer! ¡¿Debo mantener mi identidad mientras recuerdo mi vida para que mis recuerdos no desaparezcan!

¡Hacer esto es infinitas veces peor que haber realizado ese Hechizo del Tiempo!

No puedo quejarme, tengo que soportar.

¡¡YO SOY RAZIEL!!

¡¡UN ORGULLOSO DEMONIO DISCÍPULO DE UN DIOS Y EL FUTURO AMANTE DE MI BETH!!

Por ella resistiré este oleaje de recuerdos que quiere hacer explotar mi cabeza.

¡Es mucha información! ¡Pero no me subestimen! ¡Este Demonio del Orgullo sabe usar su cabeza desde que nació! ¡No hay nadie en el Infierno que supere mi inteligencia!

No sé cuánto tiempo estuve resistiendo en esa tortura mental, yo lo sentí como 100 mil años, pero debió ser más tiempo, porque yo solo tengo aproximadamente unos 999 eones como Demonio. He visto toda mi vida ante mis ojos, decir que solo fueron 100 mil años es muy poco.

¿Habré perdido algunos recuerdos? Espero que no. Sé que podría confirmarlo si sigo repitiendo esto algunas veces más.

Y así hice, no sé cuántas veces repetí esta tortura de recuerdos, pero lo hice, para no perderme a mí mismo en este infinito blanco.

En ocasiones, me siento cansado, pero la abundante energía espiritual que comienza a verterse sobre mi cascaron me ayuda a mantenerme despierto. No necesito preguntar para saber de quién es toda esta energía, reconozco perfectamente la energía espiritual de mi hermano Lobelia.

Sé que los huevos de Dragón necesitan mucha energía para incubar, bueno, eso no siempre es necesario. Pero en mi caso, sí que necesito mucha energía porque este cuerpo está queriendo absorber mis recuerdos. ¡Mis recuerdos no son comida! ¡Deja de intentar comerme, estúpido cuerpo! Además, la criatura que está dentro de este huevo ya no es un Dragón, ha ido cambiando lentamente hasta convertirse en algo muy diferente.

No puedo moverme, ni abrir mis ojos, apenas puedo apretar los puños, pero puedo sentir perfectamente las manos de mi Maestro moldeándome como arcilla y cambiando mi forma a algo nuevo.

Oh, ya entiendo, toda esa energía espiritual que he ido comiendo es para nutrir la fuerza de mi ego. Ahora estos preciados recuerdos no desaparecerán tan fácilmente y mi Maestro podrá moldearme con su energía divina a su antojo.

<<Dime tu nombre.>>

Soy Raziel, Maestro, sigo vivo, así que no tenga miedo y continúe moldeándome.

Volver a estar en las manos de mi verdadero Creador me produce una profunda nostalgia.

Tras muchas veces repetir este caos mental, al fin siento una calma plena, ya no tengo dudas de quien soy, y lo que es más importante: mi nuevo cuerpo y mis recuerdos ahora son uno mismo.

Yo soy Raziel. Y fui un Demonio. Ahora… ¿qué soy?

Todo rastro Demoniaco a desaparecido completamente de mí. Incluso mi Sello Demoniaco ha cambiado para convertirse en algo nuevo.

Maestro, ¿estoy listo?

<<Sé paciente.>>

No puedo ver a mi Maestro, pero pude sentir el toque de sus dedos en mis sienes.

<<Hecho a mi imagen y de mi energía, dotado de mi magia y mi fuerza, bendecido con mi saber, este deseo lo reconozco como parte de mí. Yo te doto con el Libre Albedrío. Soy tu Padre, Maestro, más no tu Rey. Que tu voluntad sea una estrella que resplandezca eternamente. Esta es mi palabra y mi deseo.>>

Cuando abrí mis ojos pude ver directamente los ojos plateados de mi Maestro mirándome.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.