Las Brujas también desean un final feliz

Especial

Al inicio de las eras, muchas Almas se rompieron al ser creadas.

Dios del Trueno: -¡¿Por qué son tan frágiles?! ¡A la próxima lo haré mejor!

Los pequeños Dioses frustrados creaban Almas sin parar y dejaron a su paso muchos fragmentos de Almas regados entre las nubes.

Fue entonces, cuando el más joven y mayor de los Dioses comenzó a recoger cada fragmento de Alma que encontró en el Cielo. Él no era hábil creando, sus Almas se desvanecían cuando las terminaba por su cuenta o se rompían si recibía ayuda de otros Dioses. Todos creían que las Almas de este pequeño Dios eran las más desafortunadas de la Creación.

Pero, él vio algo que otros no vieron.

-¡Mis Almas siempre se parten por la mitad!

En secreto, comenzó a idear un nuevo tipo de Alma que se adapte a su habilidad.

-Primero, necesito la energía de mis hermanos… No me van a querer ayudar, así que~. ¡Usaré estos fragmentos de Almas hechas por mis hermanos y hermanas~! Y les daré a las Almas rotas una nueva oportunidad de vivir.

Dijo el pequeño niño mirando sus miles de frascos llenos de fragmentos de Almas.

Con toda la emoción de su corazón y la creatividad de un artista comenzó a diseñar y moldear los fragmentos de Alma hasta crear algo jamás creado.

Un ser con 2 cabezas, 2 núcleos y 2 cuerpos.

Los imbuyó con tanta energía divina para unir los fragmentos rotos que sus cuerpos de energía se materializaron. No eran materia real, eran energía materializada.

-Son sólidas… ¿Y si les hago órganos y una anatomía interna parecida a los Mortales? Son pequeños… deberán tener una anatomía simple y ligera.

E hizo 2 corazones y el doble de cada órgano.

-Aunque el interior sea simple, que el exterior sea algo inolvidable e inconfundible, jajaja

Cada nuevo ser era una mezcla de varios fragmentos, poseían colores llamativos y el pequeño Dios no dudó en hacer buen uso de esa paleta de colores.

Con la maestría de un veterano artesano creó las más finas hebras y revistió a sus creaciones con un manto de suaves plumas de colores.

-Cuando la gente alce la mirada al cielo, ustedes estarán ahí. Sean libres como yo.

Fue así como un ser con 4 alas, 4 patas, 4 ojos y 2 picos empezó a tener forma.

-Y llenen la Creación con alegre melodía~. Mis niños, sean artistas, inspiración y obra. Cada uno es diferente, ninguno será igual, y por eso cada uno es mi preciada creación personal. Fueron hechos por mis manos y con mis mejores deseos, una parte de mí ahora es de ustedes. Despierten…

En un instante, las obras que había demorado años en terminar se empezaron a romper en un instante. Y, sin fallar, todas se partieron a la mitad.

Un solo se había convertido en dos.

Dos seres de cada tipo lo miraban llenos de vida y confusión.

El pequeño Dios que no sabía crear… había logrado crear vida.

-¡Bienvenidos! ¡Felicitaciones! ¡Están vivos! ¡Todos, escuchen! ¡Yo os he creado con mis manos! ¡Cae en mí la responsabilidad de nombrarlos! ¡Sus esencias son Almas! ¡Pero el nombre de su raza será Evangel! ¡Los portadores de buenas noticias! ¡Y el nombre de su especie será AVE! ¡Si alguien les pregunta! ¡Digan con honestidad! “¡Somos las Aves del Dios del Viento! ¡Fuimos creadas para ser libres como él!” Ahora vengan, les daré una identidad a cada uno.

Y nombró a cada uno con un nombre único hasta que tocó el turno de un par muy singular.

Una era negra como la noche y el otro blanco como la luna.

-Tengo un mal presentimiento…

Fue lo primero que le dijo la criatura negra.

-¿Presentimiento? ¡¿Sabes que es un presentimiento?!

Dios estaba sorprendido porque la inteligencia de sus creaciones estaba desarrollándose rápidamente. Las había dotado con inteligencia, pero no esperaba palabras este nivel de vocabulario.

-Me oprime la garganta y no dejó de sentir que algo malo nos está acechando. ¿No tienes esa sensación? ¿Qué alguien nos está mirando con malicia? ¿Vamos a estar todos bien?

Al levantar la mirada, todo lo que el niño pudo ver fue el techo de su torre.

-Es posible… No te preocupes, estamos en casa y yo estoy aquí, Corax. Sí, tú serás Corax.

“Cora…zón”, una criatura tan amable que se preocupaba por otros merecía ser llamada Corax.

-¡¿Y yo?! ¡Yo también quiero un nombre!

Pidió ansioso la creación blanca mientras jugaba entre joyas brillantes que había reunido.

-Jajaja, tú serás Corvus. ¿Te gustan mucho esas joyas?

Corvus: -Brillan~. Brillan~. ¡Mírame! ¡Corax! ¡A qué todo me queda bien!

Corax: -Sí, te estás lindo.

Corvus: -¡Pero no tan lindo como Corax! ¡Tú eres muy brillante~! ¡Y hermosa~! ¡Y me gustas mucho~!




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