Las Cenizas de Ithrion

Capítulo 9: El Origen del Vínculo

El abismo no ascendía como una criatura.

Ascendía como un recuerdo que había aprendido a moverse.

Lyra no podía apartar la vista.

Los ojos dentro de la oscuridad ya no eran solo miradas. Eran presencias completas, girando lentamente hacia ella como si la hubieran estado esperando desde siempre.

Kael la sujetó del brazo.

—No lo escuches —dijo en voz baja.

Pero Lyra apenas lo oía a él.

Porque el sonido del abismo ya estaba dentro de su cabeza.

“Tú también estuviste aquí.”

Lyra dio un paso atrás.

—No… —susurró—. Eso no es posible…

Kael la giró hacia él, forzando su atención.

—Lyra, mírame.

Ella lo miró, pero estaba pálida.

—Lo estoy oyendo —dijo ella—. No como voz… como si lo recordara.

El silencio que siguió fue tenso.

Kael apretó la mandíbula.

—Eso es lo que hace el núcleo.

Lyra frunció el ceño.

—¿El núcleo?

Kael miró hacia el abismo abierto.

—El origen de los dragones.

El suelo volvió a vibrar.

Y entonces algo emergió desde la oscuridad.

No era un dragón completo.

Era una forma fragmentada.

Escamas flotando alrededor de una silueta imposible, como si el cuerpo estuviera hecho de memoria mal ensamblada.

Lyra sintió náuseas.

—Eso no es una criatura… —susurró.

Kael respondió sin mirarla:

—Es lo que queda cuando un dragón es dividido por el sello.

El aire se volvió más pesado.

La figura en el abismo inclinó su “cabeza” hacia Lyra.

Y habló otra vez.

“Tú eres parte del cierre.”

Lyra apretó los dientes.

—¡Dejad de decir eso!

El eco de su voz rebotó en las paredes.

Kael la miró de reojo.

—Están reaccionando a ti —dijo él.

—¡Yo no he hecho nada!

Kael no discutió.

Solo observó.

Como si estuviera encajando piezas invisibles.

El abismo se agitó.

Y esta vez, la voz cambió.

Se volvió más individual.

Más cercana.

“Llave… recuerda.”

Lyra sintió un tirón en el pecho.

Dolor.

Imágenes.

Un cielo diferente.

Dragones que no volaban… sino que ardían lentamente en el aire.

Y manos humanas.

Demasiadas.

Kael notó su expresión.

—¿Qué ves?

Lyra respiró rápido.

—No lo sé… no es mío…

Pero Vharyx habló dentro de ella, más fuerte que nunca.

“No mires más profundo.”

Kael dio un paso adelante.

—Esto se está conectando contigo.

Lyra lo miró.

—¿Con qué?

Kael tardó un segundo.

—Con lo que eres.

Silencio.

El abismo respondió a esa frase.

Como si la hubiera esperado.

La figura fragmentada ascendió un poco más.

Y por primera vez… tomó forma humana.

No completamente.

Pero suficiente.

Suficiente para que Lyra sintiera un escalofrío.

—Eso… no es un dragón —susurró.

Kael negó lentamente.

—No.

Pausa.

—Es lo que un dragón deja cuando se le roba su esencia.

Lyra lo miró.

—¿Quién haría eso?

Kael sostuvo su mirada.

—Los primeros jinetes.

El mundo pareció detenerse.

Lyra sintió un golpe en el estómago.

—Eso no tiene sentido…

Kael bajó la voz.

—Sí lo tiene. Solo que no te lo han contado.

El abismo se abrió aún más.

Y entonces… algo cambió.

La figura no miraba a Lyra.

Miraba a través de ella.

Como si la reconociera desde un tiempo anterior al tiempo.

“No eres nueva.”

Lyra dio un paso atrás.

Kael la sujetó de inmediato.

—No te acerques más.

Pero ya era tarde.

El suelo bajo Lyra se encendió.

El símbolo del vínculo reapareció… debajo de ella.

Negro.

Activo.

Imposible.

Lyra abrió los ojos con horror.

—Esto no debería estar aquí…

Kael la miró con tensión.

—El sello te está respondiendo.

Lyra respiraba rápido.

—Yo no lo activé…

Kael la miró fijamente.

—No.

Pausa.

—Ellos lo hicieron.

El abismo reaccionó.

Y la figura habló por última vez en ese instante.

“Porque tú ya estabas dentro.”

Un estallido de luz negra recorrió la sala.

Lyra gritó.

Kael la agarró antes de que cayera.

El suelo volvió a cerrarse parcialmente, como si Némerys misma hubiera decidido contener el desastre otra vez.

Pero algo había cambiado.

Lyra sintió el mundo distinto.

Como si una parte de ella… hubiera despertado.

Kael la miró, serio.

—Esto ya no es solo un vínculo.

Lyra levantó la mirada, aún temblando.

—Entonces ¿qué es?

Kael tardó un segundo en responder.

—El inicio de algo que Némerys ha intentado evitar durante siglos.

Pausa.

—Tu despertar no fue el primero.

Miró hacia el suelo sellado.

—Pero puede ser el último que permita que el sello siga en pie.

Y en algún lugar bajo la academia…

algo respondió a esas palabras con un movimiento lento.

Como si ahora sí…

hubiera reconocido su oportunidad.



#1331 en Fantasía

En el texto hay: dragones, jinetes

Editado: 12.05.2026

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