Las Cenizas de Ithrion

Capítulo 16: La Versión que Sobrevivió

El silencio después del estallido no fue vacío.

Fue pesado.

Como si el mundo hubiera sido empujado un segundo fuera de su lugar correcto.

Lyra cayó de rodillas dentro del círculo, respirando con dificultad. No había sangre. No había heridas visibles. Pero algo en su interior… estaba distinto.

Como si una parte de ella hubiera sido tocada desde fuera.

Kael apareció a su lado en un instante, rompiendo el límite del círculo como si ya no existiera.

—Lyra —dijo, sujetándola por los hombros—. Mírame.

Ella lo hizo.

Pero sus ojos tardaron en enfocar.

—Yo… lo vi todo —susurró.

Kael no respondió.

Solo la observó con más atención de la habitual.

—No todo —corrigió él en voz baja.

Lyra tragó saliva.

—Suficiente.

El cielo sobre Némerys seguía agrietado, pero el dragón ya no estaba visible.

Como si hubiera retrocedido… o esperado.

El círculo bajo ellos se apagó lentamente, dejando solo marcas negras en el suelo.

Kael ayudó a Lyra a ponerse de pie.

—Esto no era una visión normal —dijo él.

Lyra apretó los dedos.

—No, no lo era.

Pausa.

—Era un recuerdo.

Kael la miró con intensidad.

—No tuyo.

Silencio.

Lyra dudó.

Porque eso era lo peor.

Parte de ella sentía que sí lo era.

Aunque no debía.

El viento golpeó la terraza.

Y esta vez trajo algo nuevo.

Un sonido lejano.

Como un susurro colectivo bajo la academia.

Lyra levantó la cabeza.

—Lo oyes…

Kael asintió.

—El ciclo está reaccionando.

Ella frunció el ceño.

—¿A qué?

Kael tardó un segundo en responder.

—A que una versión ha sobrevivido demasiado lejos de lo esperado.

Silencio.

Lyra lo miró.

—¿Qué significa eso?

Kael bajó la voz.

—Que normalmente, tú ya habrías desaparecido.

El aire se enfrió.

Lyra sintió un escalofrío.

—Eso no suena tranquilizador.

Kael no respondió.

Solo la observó un momento más.

Y entonces dijo algo distinto:

—El dragón no te mostró el final.

Lyra parpadeó.

—¿Cómo lo sabes?

Kael miró el cielo.

—Porque aún no ha ocurrido.

Silencio.

Lyra se giró lentamente hacia él.

—Entonces, ¿qué mostró?

Kael tardó.

Solo un segundo.

—El patrón.

Pausa.

—Lo que siempre pasa antes del final.

Lyra apretó los labios.

—Kael…

Él la miró.

—Dime.

Lyra respiró hondo.

—Yo no quiero repetir esto otra vez.

Silencio.

Kael la observó con algo distinto en la mirada.

Menos cálculo.

Más… peso.

—Nadie quiere —dijo él al fin.

Pausa.

—Pero no todos lo recuerdan.

El viento cambió de dirección.

Y desde lo profundo de Némerys, algo volvió a moverse.

No un despertar.

No una ruptura.

Algo más sutil.

Como una decisión.

Lyra sintió otra vez la marca en su pecho.

Esta vez no ardía.

Latía.

Al ritmo de algo que no era suyo.

Kael lo notó.

—Está sincronizándose contigo otra vez…

Lyra bajó la mirada.

—No puedo controlarlo.

Kael dio un paso más cerca.

—No se trata de control.

Pausa.

—Se trata de resistencia.

Silencio.

Lyra lo miró.

—¿A qué exactamente estoy resistiendo?

Kael no respondió de inmediato.

Pero cuando lo hizo, su voz fue más baja.

Más seria.

—A convertirte en la versión que el ciclo espera que seas.

El cielo volvió a crujir.

Y por un instante…

Lyra entendió algo horrible.

No era solo que el ciclo la recordara.

Era que la estaba corrigiendo.

Y cada vez que fallaba…

intentaba reescribirla.



#1500 en Fantasía

En el texto hay: dragones, jinetes

Editado: 02.06.2026

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