Las Cenizas de Ithrion

Capítulo 19: La Puerta que Decide

La puerta no esperaba.

Exigía.

Lyra se quedó frente a ella sintiendo cómo el aire alrededor perdía consistencia, como si Némerys hubiera reducido todo su peso a ese único punto.

Kael no soltaba su brazo.

Pero tampoco la detenía ya con fuerza.

Solo la sostenía, como si supiera que la verdadera decisión no dependía de él.

—Si cruzas —dijo Kael en voz baja—, ya no podrás fingir que no entiendes.

Lyra lo miró.

—Ya no puedo fingir nada.

Silencio.

La puerta seguía abierta.

Oscuridad pura.

Pero no era ausencia de luz.

Era algo más organizado.

Como un espacio que existía antes de ser nombrado.

Vharyx habló dentro de ella.

“Ahí empieza.”

Lyra cerró los ojos un instante.

—No sé qué es “ahí”.

Kael la observó con atención.

—Es donde el ciclo no necesita explicarse.

Pausa.

—Solo ejecutarse.

El suelo volvió a vibrar.

Pero esta vez no era inestabilidad.

Era sincronización.

Lyra sintió que el mundo entero respiraba con ella.

Como si su cuerpo y Némerys hubieran encontrado el mismo ritmo.

Kael lo notó.

—Está alineándote…

Lyra abrió los ojos.

—¿Con qué?

Kael bajó la voz.

—Con el siguiente estado del ciclo.

Silencio.

La puerta emitió un sonido leve.

No un ruido.

Una invitación.

Lyra dio un paso adelante sin querer.

Kael la sujetó más fuerte.

—Lyra.

Ella se detuvo.

Se miraron.

Por primera vez, no había discusión entre ellos.

Solo comprensión incómoda.

—No es una trampa —dijo Lyra en voz baja.

Kael negó lentamente.

—No.

Pausa.

—Es un punto de transición.

Silencio.

Lyra apretó los labios.

—¿Y si no entro?

Kael tardó en responder.

—Entonces el ciclo te arrastra.

El aire cambió otra vez.

La puerta reaccionó a esas palabras.

Como si hubiera entendido.

La oscuridad dentro se expandió ligeramente.

Y una voz nueva apareció.

Más clara.

Más cercana.

“Entrada voluntaria recomendada.”

Lyra sintió un escalofrío.

—Eso no es normal…

Kael la miró.

—Nada de esto lo es.

Silencio.

Lyra respiró hondo.

Y entonces… sintió algo distinto.

No miedo.

No presión.

Curiosidad.

Algo dentro de ella quería ver.

No por obediencia.

Sino por necesidad.

Kael lo notó en su expresión.

—No te dejes llevar por eso.

Lyra lo miró.

—¿Y si ya estoy dentro, aunque no cruce?

Silencio.

Kael no respondió.

Porque no tenía una respuesta segura.

La puerta volvió a vibrar.

Más fuerte.

El pasillo detrás de ellos comenzó a desaparecer lentamente, como si Némerys estuviera cerrando rutas alternativas.

Solo quedaba una dirección.

Adelante.

Kael bajó la mano lentamente.

No la soltó del todo.

Solo aflojó.

—Si entras —dijo él—, no es seguro que pueda seguirte igual.

Lyra lo miró.

—¿Y si no entras?

Kael la sostuvo con la mirada.

—Entonces no sabré qué te está haciendo el ciclo.

Silencio.

Ambos entendieron lo absurdo de la situación.

No había salida real.

Solo decisión con consecuencias distintas.

Lyra respiró hondo.

Y dio otro paso.

Esta vez Kael no la detuvo.

Solo la siguió.

La puerta reaccionó al instante.

La oscuridad se estabilizó.

Como si hubiera aceptado la elección.

Y entonces habló una última vez.

“Continuidad aprobada.”

El aire se rompió suavemente.

Y Némerys… dejó de ser un pasillo detrás de ellos.

La puerta los tragó sin violencia.

Solo como si el mundo hubiera cambiado de página.



#1500 en Fantasía

En el texto hay: dragones, jinetes

Editado: 02.06.2026

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