Las Cosas Que No Dije En Voz Alta

Prólogo

A veces, creo que tener un padre que existe, pero uno que veo de vez en cuando... Y eso duele más que no tener ninguno.
Porque no es una ausencia limpia.
Es una presencia incompleta.
Un vínculo con grietas, un lazo que se tensa, se afloja, pero nunca termina de sostener.

Me dicen que tengo padre, y yo asiento.
Claro, sí, biológicamente hablando.
A veces lo veo, a veces no.
Pero su cercanía nunca ha garantizado su presencia.

No tengo una historia entera contigo.
Tengo momentos sueltos de mi infancia, pero no de mi adolescencia. Tengo conversaciones incómodas, silencios largos.
Tengo la sensación constante de estar compartiendo el mismo espacio que tú, pero no la misma vida.
Tengo el nudo en la garganta de tenerte cerca y aún así sentirme sola.

Este libro no es una venganza.
No quiero arrancarte la piel con palabras, aunque a veces lo haya querido.
Tampoco es una súplica para que cambies, porque sé que no lo harás.
Es simplemente lo que tengo por dentro. Las cosas que he querido decirte y no me atrevo, por miedo a perderte definitivamente.

Verdades que se están clavadas en el pecho desde que entendí que hay padres queestán, pero no se quedan.

No escribo esto porque te extrañe.
Ni porque te odie.
Escribo porque seguir tragándome este dolor es peor.

Y si no puedo tenerte como quiero, al menos voy a escribirte como lo necesito.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.