Los días soleados ya no son de mi agrado.
Si veo a una pareja agarrada de la mano, pienso en ti y en cómo me gustaría estar contigo.
Los días han pasado desde la última vez que nos vimos y me duele.
Las heridas no han sanado, siguen abiertas.
¿Cómo se recupera de tu veneno ponzoñoso?
Mis lugares favoritos de la ciudad ahora los detesto,
Y no cae la lluvia para calmar ese fuego que arde en mi corazón por ti.
Los caminos de la ciudad están secos y respiro azufre en vez de aire.
Estoy agotada...
Me rindo...
Te dejo ir.
Quiero mi libertad.