Las gemas del poder

Prólogo

Bien nunca pensé terminar en esta situación... Pero como llegue estar atrapada en una especie de esfera azul...

El sonido de la campaña resonó por toda la institución, Mía corrió al darse cuenta de lo tarde que llegaría, el miedo presente ante el posible regaño corrió con más fuerza antes de que alguien la tomara de la muñeca.

—Mía apuntó de replicar se giro antes de cambiar su semblante al ver a su amiga frente a ella— ¡kia! —la abrazo con fuerza antes de separarse— no se supone que deberías estar en el Salón

No vino la maestra y no quiero escuchar al orientador —hablo tirando de la muñeca de su amiga— haci que pensé que podríamos ir a pasear al bosque

Pero —vacilo— si mis padres se enteran que no estoy en la escuela —se detuvo antes de volver a ser arrastrada por su amiga—

Vamos mía tus padres nunca se enteran de nada —se burlo ligeramente, la castaña guardo silencio sabiendo que cuando la decicion era tomada su opinión no contaba. Kia jalo a mía atrás de un poste esperando que el Guardia de la institución se girará para salir de aquel lugar—

—mía.se dejó arrastrar asta que ambas chicas se adentraron en el bosque. Caminaron durante minutos en silencio, la castaña admiraba el paisaje, la vegetación y los pequeños pájaros; la pelinegra por otro lado caminaba con rapidez ante el aburrimiento—

—poco tiempo paso antes de que ambas se encontrarán frente a frente a al única defensa de la ciudad— ¿por que estamos en la barrera? —pregunto mía algo ansiosa observando la gran barrera en forma de cúpula la cual brillaba de un celeste traslúcido, suspiro antes de ser empujada por su compañera, su cuerpo atravezó la barrera con un escalofrío cayendo contra el duro suelo con buen golpe sordo— auch —se quejó levantándose lentamente, su cabeza aún le zumbaba— ¿por que hiciste eso?

Meh su puse que era divertido —se río antes de cruzar la barrera— deberías a ver visto tu cara cuando te golpeaste —suaves carcajadas salieron de sus labios, ante eso mía solo se encogió de hombros sobando su cabeza, conteniendo sus lágrimas al no querer pasar más vergüenza, río con nerviosísimo sin saber que más hacer—

¿Por que salimos de la barrera? —pregunto bajando sus brazos asta sus costados—

Porque que es de la vida sin un poco de riesgo —río— y será divertido explorar esta parte del bosque

Pero- —fue interrumpida abruptamente por su amiga la cual otra vez la agarró de la muñeca y la empezó a arrastrar por el sendero—

Vamos mía no seas aguafiestas —llegó aún punto en el cual empezó a correr, mía incapaz de seguirle el ritmo se detuvo—

Te alcanzó en un rato —murmuro notando como la pelinegra se alejaba sin ella—

Wow siempre te trata haci —hablo una tercera voz de alguna parte del bosque—

¿Q-quien eres? —tartamudeo, un escalofrío recorrió su espina dorsal. Mía retrocedió al ver a una sombra entre los árboles, un chico de cabello negro bajo de una rama su rostro siendo cubierto por una máscara—

No soy nadie importante —le respondió, empezó a caminar hacia ella a la par que sacaba unas esposas de detrás de él. Mía lo observó retrocedíendo, noto como aquel chico tenia un carcaj en su espalda con unas cuantas flechas— ahora no hagas esto más difícil —dio el último paso encontrando se ahora a un metro de distancia de mía la cual se tenso—

Mía tomó valor acercándose en una farsa de entregarse, cuando el pelinegro abrió las esposas mía salto tomando una flecha y el arco del carcaj, el pelinegro reaccionó empujándola, mía salto apuntando al chico con el arco y la flecha entre sus dedos

—ante eso el pelinegro sonrió— hay por favor ni siquiera sabes usar eso —se burlo—

Pruébame —amenazó apuntando directamente a la cabeza del chico ante esto el pelinegro retrocedió sacando un pequeño dispositivo de se bolsillo, mía al ver esto reaccionó cambiando en el último momento el rumbo de la flecha la cual atravezó el artefacto clavándose en el tronco de un árbol—

—El silencio lleno el lugar antes de que mía fuera tomada de la muñeca e inmovilizada de espaldas contra un tronco cercano— buena puntería —murmuro contra la oreja de mia— pero no puedes compararte con alguien de mi liga —se burlo, dirigió su otra mano a su cinturón intentando encontrar las esposas solo para recordar que estás se habían caído en el calor del momento. Suspiro con frustración—

—mía se mantenía tensa con el miedo creciente y el odio a si misma por haber desperdiciado la unica oportunidad que tenía de salir de hay, su frustración empezó a aumentar. Sus ojos se tornaron de naranja una pequeña explosión de energía se hizo presente lanzando al pelinegro por los aires antes de chocar contra un tronco. Los ojos de mía volvían a la normalidad mientras está procesaba lo que acababa de ocurrir al escuchar el movimiento del chico empezó a correr, ya pensaría en las consecuencias después—



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En el texto hay: amor, poderes, amor adolescente

Editado: 26.04.2026

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