—mía abrió los ojos con pesades notando como el dolor en su cuerpo disminuía, observó a su al rededor desconociendo el lugar. La luz de aquel foco que se cernía sobre el techo le cebaba momentáneamente, por un momento el mundo de mía giró cuando está intento incorporarse—
—no te levantes tan rápido— hablo una segunda voz. Mía se giró encontrándose cara a cara con la misma chica de cabello celeste—
¿Donde estoy? —hablo mirando a la chica que vestía una bata blanca—
—la chica ladeo la cabeza por un momento antes de responder— estas en la enfermería del pueblo Forgotten —sonrió tomando a la castaña del hombro para volver a sentarla en la camilla— tranquila si... —tomo su muñeca revisando su pulso. Mía solo se mantuvo en silencio— estas a salvo
¿Quien eres? —pregunto observando el suelo—
Me llamo Lia, también soy una portadora —le respondió aún revisando a la castaña—
Una que... —Murmuro con una creciente confusión—
Oh —desvío la mirada— haci que no lo sabes —mía murmuro un «saber que» Lía al escuchar el murmullo volvió a mirarla— me gustaría explicarte todo encerio... Pero es...
Complicado —término de decir mía, suspiro conociendo este tipo de situaciones— Esta bien, de verdad, no necesito saber todo... Solo lo importante
—Lia sonrió— los portadores —inicio, abriendo un pequeño envase de pomada antes de colocar la sobre algunos rasguños de mía con cuidado. Mía se estremeció ante el frio—Son personas o criaturas que obtienen un don, una gema que les da un poder inigualable. —Explicó con cuidado. Cerro el pequeño bote de pomada antes de guardarlo—Para que esto ocurra la gema debe sentir una conexión de algún modo con el portador. Aunque a veces hay algunas excepciones —murmuro lo último, levantó la mirada ante el silencio de Mía— se que esto es difícil de procesar
Un poco —murmuro— Gracias por salvarme y curarme —Lía sonrió— El muro tu lo hiciste... Quiero decir el gran muro de agua
—Lía solto una pequeña risa nasal—Si lo hize —Mía asintió, la peli-azul noto la constante curiosidad de Mía— Yo controlo el agua. Pero eso ya lo sabías ¿no? —Mía asintió— ¿como te sientes ahora?
Mucho mejor que cuando intente cruzar la barrera de la ciudad —Lía escuchó con atención—
No podrás cruzar la barrera —Mía se tenso— no al menos asta que puedas desactivar tu poder —la tensión en los hombros de mía disminuyo, pero sin desaparecer por completo—
Ya veo —murmuro—
Te vendrá bien caminar un poco —Mía se levantó con cuidado de la Camilla. Ante eso Lía camino hacia la puerta asegurándose que mía la siguiera—
—Al salir de aquel edificio Mía pudo observar algunas cabañas pequeñas. A lo lejos noto un pequeño arroyo junto a un gran cultivo del cual Mía logró identificar algunas plantas, los árboles se extendían a lo lejos con varias plantas bioluminicentes enredandose en algunos árboles, Mía supuso que era lo que iluminaba el pueblo de noche—
¿Que es este lugar? —Pregunto notando la belleza del lugar—
Ya te lo dije el pueblo Forgotten, un santuario para aquellos que el destino decidió olvidar —respondió con paciencia— criaturas y humanos conviviendo en armonía —Mía sonrió aquell concepto tan lejano ahora tan presente le daba una gran calidez en su pecho—
No creí que eso fuera posible —murmuró con una sonrisa—
Nosotros tampoco lo creíamos posible —Le respondió—
¿Nosotros? —murmuró—
Cierto —murmuró como si aquella palabra respondiera todo. En ese momento una chica de cabello negro y corto se acercó a ellas. Mía notó que aquella chica tenia sus pupilas de un gris claro, casi blanco— Mía, ella es Aimy, mi compañera en todo este proyecto
Haci que ya despertó —hablo Aimy— Espero que esto no te este pareciendo tan loco como realmente es
—Es bastante agradable —respondió, Aimy noto la vacilación en su voz—
Bien, me alegra que te guste —sonrio— yo te entrenaré
Que —balbuceo. Lía miró a Aimy con un poco de frustración antes de volver a mirar a Mía—
Lo que Aimy quiso decir fue, en términos más específicos, que necesitas aprender a controlar tus habilidades. —Explicó la peli-azul—
¿Y esas son? —Pregunto la castaña—
Aún no lo sabemos —hablo Aimy— por eso es el entrenamiento. Verás casi todas las gemas se relacionan, o tienen una forma de entrenar parecidas a otras. Queremos averiguar tus poderes para descubrir quien de las dos te puede entrenar mejor
Bueno... ¿Cuando empezamos? —pregunto Mía con una creciente preocupación—
Oh, definitivamente no hoy —interrumpió rápidamente Lia— necesitas descansar
—Aimy asintio. A lo lejos un pequeño niño rubio se acercó a ellas, Mía no se le haría extraño si no fuera por que este tenía cuernos enroscados a los lados de su cabeza casi como una cabra y una pequeña cola amarilla sobresalía por detrás de el—
—Noha justo a tiempo —Hablo la pelinegra—Te gustaría darle un recorrido a nuestra invitada
Claro! —grito el niño emocionado. Tomo a Mía de la muñeca y sin que está pueda pronunciar una palabra fue jalada por el pequeño—
—Mía se mantuvo en silencio en la mayoría del recorrido. Noha le mostró el arroyo que regaba los cultivos, el lugar donde venden la comida, donde están las cabañas, eh incluso el área de entrenamiento para cazadores. Mía se sorprendió por la manera en el que el pueblo estaba acomodado de una forma eficiente alejando el área de entrenamiento de los cultivos. Llegaron a un gran murmuró de piedra el cual se extendía por los alrededores del pueblo dividiendolo por completo del bosque normal—
¿Que es esto? —Pregunto Mía al pequeño niño—
Es el muro —Respondió como si fuera obvio—Divide el pueblo del bosque de los monstruos —Sonrió. Mía se tenso levemente «haci que el bosque de los moustros... » pensó antes de volver a ser arrastrada a otro lado. Llegaron a una pequeña parte en solitario donde solo habían dos cabañas—
Esta es el área donde Lia y Aimy descansan y duermen —Señalo una cabaña— y a lado de su casa está la mia donde ahora dormirás —Sonrió con entusiasmo—a menos asta que regreses a tu casa