Las gemas del poder

Capítulo III "Entrenamiento"

Unan nuevo día había llegado, el sol salía por el horizonte. Mía bostezo al no querer levantarse, esa noche no había tenido pesadillas y quería seguir disfrutando de aquell descanso, sin embargo desistió de su idea cuando sintió un peso extra sobre ella.

¡Mía! —hablo Noha, el cual se cernía sobre Mía en busca de causar que la castaña se levantara— ¡Ya despierta!

—Mía se quejó— solo cinco minutos más... —Noha la tomo de los hombros empezando a moverla en un intento más de levantarla— Esta bien tu ganas solo quitate de encima —Empujó suavemente a noha sin verdadera fuerza—

—Noha sonrío feliz, levantándose rebosante de alegría— voy a avisarle a Lia que ya te despertaste —El pelirubio corrio saliendo por la puerta de la pequeña habitación—

—Mía observó un momento la habitación puesto que el día anterior no se había dado el tiempo de admirarla con detenimiento; El hermoso color crema resaltaba las flores bioluminicentes algo que a Mía le encantó. Encima de un pequeño escritorio al lado de la cama se encontraba una muda de ropa con una nota encima—

"No puedes andar por hay con un uniforme de secundaria, encontré esto en mi armario tal vez te quede

Att. Lia"

—Mía sonrio por la amabilidad en el gesto. Tomo la muda antes de que una duda se instalarán en su pecho «¿Por que son tan amables? » el sonido de un balón chocando contra el muro de madera de la cabaña la saco de sus pensamientos. Se retiró su uniforme antes de colocarse la ropa que le habían dado la cual le quedo un poco grande más no en exceso—

—Salió de la cabaña aún con dudas Cerniendose sobre ella— veo que si te quedó mi ropa —Anunció feliz Lia, la cual caminaba hacia Mía con paso alegre—

Si... —Murmuro— muchas gracias Lia —dio una ligera reverencia como muestra de respeto antes de que Lia regresará la reverencia—

No hay de que Mía —sonrio— Ven vamos a desayunar, no puedes entrenar con el estómago vacío

Sobre eso yo —Mía se detuvo un momento intentando encontrar las palabras correctas— Me preguntaba ¿Cuandp crees que podría volver a mi casa?

—Lía guardó silencio un momento— No lo sé Mía —Suspiro— Pero te aseguro que haremos lo posible para que puedas volver a tu hogar pronto

—Mía sonrió, Lía empezó a caminar en dirección al pueblo con Mía siguiendo la por detrás al llegar noto a varias personas y criaturas mágicas conviviendo, niños jugando y padres vigilándolos—

Señorita Lía —un anciano se acercó a donde estan—

¿Si? —Lía se detuvo—

Hubo un avistamiento de un golem de piedra cerca de la barrera —habló el anciano, su voz delatando la preocupación. Mía repaso todos sus conocimientos sobre mounstros «Un gol en de piedra, que raro normalmente siempre están en el sur» penso—

Muy bien —Lía habló sacando a la castaña de sus pensamientos— avísale a los cazadores que estén atentos y si la situación se sale de control yo me encárgare —El anciano asintió, hizo un pequeña reverencia antes de irse a donde los cazadores—

¿Tu diriges el pueblo? —pregunto Mía antes de regañarse mentalmente por la impertinencia de su pregunta—

En realidad no —Respondió con calma— o al menos no completamente, Aim y y yo llegamos a este pueblo cuando estaba en ruinas, todos trabajamos en equipo para mantenerlo a flote. Pero tengo la sabiduría del océano —Una pequeña carcajada salió de sus labios— O al menos eso es lo que dicen los niños —Hizo una pausa— En pocas palabras todos trabajamos para que este lugar sea nuestro hogar

Esa es una historia maravillosa —sonrió. A Lía se le figuró por un momento a una niña al ver su rostro emocionado—

Lo es —Llegaron a un gran lugar donde había varias mesas cuadradas con bancos a sus lados. Varios habitantes convivían con alegría acompañados de un plato de comida— Una vez a la semana el pueblo se reúne aquí para convivir —Hablo Lía leyendo la pregunta que rondaba la cabeza de Mía—

Wow —murmuro antes de que los habitantes se girarán para mirarla, por un momento Mía sintió una pulsada de miedo. Una de las habitantes, una chica de cabello castaño con algunos mechones blancos se acerco a ella—

¡Hola! —Mía retrocedió levemente— oh... Tranquila no mordemos —río un poco—Soy amanda —le tendio la mano—

Mía —murmuro antes de aceptar su mano. Amanda sonrió antes de llevarla a una de las mesas donde le ofrecieron un plato de comida— Gracias...

Siempre es bueno tener caras nuevas en este lugar —hablo alguien de la multitud—

—Lía sonrió al ver lo rápido que Mía se estaba adaptando al pueblo. Camino en dirección a Aimy la cual sonrió al verla— Veo que se está llevando bien con todos —Lía asintió— y ¿que haremos con el pequeño detalle que nos contó noha?

No lo sé, por ahora centrémonos en proteger la —Aim y asintió tomando la mano de Lia—

Asta aca puedo escuchar tu corazón —sonrió— cálmate todo estara bien Lía

No podemos estar seguras de eso —apretó levemente la mano de pelinegra— Si ellos se enteran que ahora somos tres vendrán y no se si el pueblo sobrevivira

Lo hará —hizo una pausa— siempre lo hace...

• • •

—Mía sonreía caminando a un lugar más apartado del pueblo mientras seguía a Aimy—

Tu entrenamiento iniciará pronto —Hizo una pausa— tienes alguna pregunta

Si —respondió casi al instante— ¿como exactamente van a entrenar un poder que nisiquiera sabemos el nombre?

Eso es una pregunta válida —murmuro— nuestras habilidades reaccionan a las emociones —se detuvo— si tu sientes que estás en peligro tu poder también lo ara

—Antes de que Mía pueda preguntar algo los ojos de Aymi se tornaron ligeramente de un color cian al igual que la palma de sus manos, Mía por un instante observó la energía viajar a través del cuerpo de la pelinegra, las dudas se serbian sobre ella al no saber la razón por la cual puede ver aquella energía—

—un sonido agudo lleno el lugar, intento cubrir sus oídos con ambas manos por el creciente dolor. Sentía su cabeza palpitar, su cuerpo empezó a ceder, presionaba con más fuerza sus oídos, un grito estridente salió desde el fondo de su garganta. Las lágrimas se acumulaban en sus ojos, cayó al suelo de rodillas con la respiración errática, el sonido sucumbió, sostenía con fuerza su camiza contra su pecho—



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En el texto hay: amor, poderes, amor adolescente

Editado: 15.05.2026

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