"El libro del rey cael"
¿Quien? —Mía se levantó al sentir su cuerpo más relajado—
El rey Carlos fue uno de los mejores guerreros Durante la guerra de las bestias —Lía habló con calma— Los dioses le encargaron la tarea de escribir sobre las gemas—Mía asintio— y también fue el primer guardián
—Mía ladeo la cabeza— ¿Que es un guardián?
Es el protector de la vida —Aimy se acerco— Cada generación se escoje a un nuevo guardián capaz de proteger a cualquier forma de vida.
Estos guardianes siempre son los portadores de la gema de la vida —completo lia— Este libro contiene todos los conocimientos adquiridos durante milenios en especial por carl quien sacrificio su cordura...—abre lentamente el libro hasta llegar a una página en concreto— La gema de la energía —empieza a leer— Tiene la acapacidad de manipular la energía a su voluntad
Yo diría que eso es obvio —hablo Aimy antes de ser callada por una mirada de la peli-azul— bien continúa
Puede tanto absorber como entregar, lo que le da la capacidad de aumentar el poder de otros portadores como de debilitarlo —Mía analiza las palabras con cuidado— su mayor habilidad son esferas de energía pura capaz de matar a cualquiera —Mía se tenso. Lia guardo silencio un momento— eso es todo lo que dice... No hay más información
¿Que? Eso no es posible, tiene páginas enteras sobre las otras gemas —la incredulidad se escapa en la voz de Aimy—
A menos que —Lia guarda silencio—
¿A menos que, que? —Pregunta con curiosidad creciente la castaña—
A menos que la guardiana tenga el resto —concluyó Aimy—
Entonces ¿por que no vamos a preguntar le? —expresó mia—
¡No! —mia se sobresalto ante el repentino grito, retrocedió un paso— no podemos ir con la guardiana
Perdón —se disculpó con rapidez causando confusión a ambas chicas mayores— no debí preguntar...
No Mia no te disculpes, fue mi culpa por reaccionar haci —Lia guardo silencio—
Verás Mia, la guardiana actual es muy —no termino la frase antes de continuar— lo único que tienes que saber es que estar a su al rededor es peligroso
—Mia asiente— Buscaremos otra forma de obtener información —Hablo lia con calma renovada guardando el libro— tal vez-
¡El pueblo está bajo ataque! —un niño grito entrando al cuarto sin dudar—
—Al instante Lia, Aimy corrieron hacia donde el niño— ¿Donde? —preguntó Lia con seriedad—
En la entrada del muro —Ambas chicas se miraron antes de correr hacia el lugar indicado. Mia las siguió por detrás intentando no estorbar. Al llegar al lugar algunos cazadores ya se encontraban hay, Mia reconoció a amanda la cual sostenía una barita—
—Enormes plantas crecían sobre el muro agrietando lo, un pequeño dragón voló sobre las plantas lanzando su aliento de fuego en un intento de quemarlas. Amanda gritaba palabras que Mia no alcanzaba a comprender, las cuales causaban que de la pequeña bara de madera saliera un rayo. Cada vez que destruian una planta otra crecía—
—Una risa resonó causando un escalofrio a Mia la cual volteo con la Guardia en alto sin encontrar nada más que la batalla a lo lejos—
Esto es todo lo que pueden hacer —una chica de cabello negro se cernía sobre el muro con ayuda de las plantas que se enredaban al rededor de su cuerpo, sus ojos brillaban de un verde claro con intensidad— Espere más de este pueblo...
¿Como es que ella está aquí? —hablo lia con un claro enojo—
Y yo que voy a saber —le respondió Aimy— la única forma de encontrar nos era...
Viene por Mia —concluyó Lia— Debí haberlo sabido, no dejaría a una portadora haci como haci...
No dejaremos que obtenga más poder —sus ojos se tornaron de celeste brillando a la par que las Palmas de sus manos de las cuales salien varias ondas, las cuales dañaron momentáneamente a la atacante antes de que la raíz de un árbol cercano saliera con fuerza de la tierra enredando se al rededor del tobillo de Aimy y levantando la del suelo con dureza—
Oh no, no lo aras —Lia extendió su mano, sus ojos se tornaron de un azul cálido y el pequeño arroyo cercano se detuvo por completo, el agua se elevó de la tierra giro por un segundo al rededor de Lia antes de ir con gran velocidad a la raíz cortándola en dos ocasionando que la pelinegra cayera, con un movimiento de Lia el agua cambio de dirección con gran velocidad hacia la extraña figura quien al ver el peligro no se inmutó, grandes plantas crecieron frente a ella protegiendo la del peligro—
¡Se acabó! —grito la extraña— Entreguen a la portadora y tal vez el reyno living les tenga piedad —varias plantas se extendieron al rededor del muro, agrietando lo cada vez mas—
Jamás —Amanda grito una gran bola de fuego salió de su varita sin hacer mucho daño realmente— ¡El rey no de los living jamás tiene piedad!
Tienen razón la cantidad de plantas aumentó peligrosamente— El rey no de los living no le tiene piedad a aquellos que buscan destruir el equilibrio su vista se fijó en Aimy la cual se encontraba aún en el suelo, Lía al ver esto se acercó con rapidez a esta colocándose en frente de ella— Y ustedes serán el ejemplo perfecto de ello
—Mía observó el intercambio sin sentir la planta que se enredaba al rededor de su tobillo— ¡ahhhh! —un estridente grito salió desde su garganta al ser elevada del suelo y ser llevada frente a la chica, esta la miro unos segundos—
Todavía eres muy débil —Murmuro, mía sintió el fuerte impacto de su espalda contra un árbol cercano soltando un quejido al caer al suelo. Respiraba con pesadez antes de ser incorporada por un persona que salió desde entre la sombras—
Kia... —Murmuro al reconocer a la persona—
¡Por fin te encontré! —Kia hablaba con emoción sosteniéndola con fuerza— ¿Donde rayos te habías metido? ¿Y por qué estás con estos locos?
De que estas hablando kia —La confusión se alzaba sobre su pecho—
Mía estas perso- estas bestias —Mía se tenso ante la corrección— Le hacen daño a las personas