Las historias que nunca conté

El payaso

En un abrir y cerrar de ojos dejé de escuchar las carcajadas de mis amigos y el olor dulce del pastel se esfumó. Lo que hace segundos parecía felicidad se transformó en una estrecha habitación, húmeda y llena de alimañas. Alimañas como la que me tenía atada de pies y manos. Sí, era él, el payaso espeluznante de la fiesta de Alice.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.