Las leyendas de Genesis

Capítulo I El último de los Lothar. Parte 1

Atardecía cálidamente en las montañas de Lombra, el sol caía pacíficamente sobre estas, la luz poco a poco se fulminaba bajo el poder de la noche y La brillante luna de Genesis, La torre principal del castillo fortaleza de los Leones, disfrutaba de los últimos rayos de luz al igual que la guardia real.

_ ¡Afirmativo señor! _dijo con firmeza. _Nuestras naves de defensa están posicionadas donde el enemigo debería posicionarse para atacar, según informes anteriores de los últimos dos ataques a territorios cuervo y a la cantera rinoceronte.

El rey Latherus miro las filmaciones posteriores a los recientes ataques, aun con su experiencia como soldado en sus épocas más jóvenes, no podía comprender la magnitud y frecuencia casi exacta de los ataques Saggerianos.

_ ¿Las lagartijas atacan y se van sin hacer más? _Pregunto con voz queda.

_Así es señor, simplemente llegan causan alboroto y se van, la cantidad de muertos es alarmante, un veinte por ciento de territorio Lobo se ha perdido, y se han establecido en territorio de los carroñeros, el desierto de Lathoria fue considerado perdida total ayer a las seiscientas horas.

_ ¿Ocupan ese territorio?, _Intervino Latherus. _ ¿Qué paso con las tropas de la 120 que mandamos? _Pregunto exaltado.

_Perdimos contacto con ellas al momento de iniciar el ataque. _Contesto el soldado.

_ ¿Y cuanto tenemos antes de que...

El rey fue interrumpido por un gran estruendo afuera del castillo, las naves de los Sanggerian salieron del hiper-espacio, Tres fragatas de asalto con sus torretas laterales listas para disparar

_ ¡Medidas de defensas activadas!, ¡Que los pilotos salgan en sus cazas!, y Que Eglor dirija la flota.

_ ¡Señor tenemos que llevarlo a un lugar seguro! _Grito el soldado de forma decidida.

_ No, Me uniré a la batalla, valla a una de las torretas defensivas, pero primero activa los escudos de la torre, no pueden subir allí, ¿ENTENDIDO SOLDADO? _Grito el rey con tono agresivo, sus colmillos sobresalían de su boca.

_Entendido señor.

Las naves de descenso empezaron a salir de la nave de en medio, cientos, o quizás miles, con millares de soldados listos para matar o morir, las naves de ataque Saggerianas salían a la par, mientras que las defensas del castillo y la torre se preparaban para lo peor. Soldados salían del castillo, sus armaduras relucientes brillaban por los disparos de plasma de las torretas de defensa de la torre, la batalla había comenzado, la primera línea de defensa se colocaba en las trincheras, las ametralladoras estaban cargadas y los cañones duales del tamaño de un tanque pequeño estaban activados y listos para freír carne de reptil

_TODOS A SUS PUESTOS, RIFLES DE LARGA DISTANCIA, QUEIRO A LOZ CAZAS ATACANDO ESAS NAVES AHORA, NECESITAMOS COVERTURA...

Una carga de plasma impacto contra uno de los cañones de pulso, quedo hecho cenizas al instante, dos soldados que estaban a su alrededor estaban ahora en el cráter de la explosión, chillaban a mas no poder, sus armaduras se habían fundido con su piel, uno de os dos había perdido las piernas y un brazo, el otro se tocaba la cara, su piel, su pelaje estaba quemado, sus ojos estaban negros y sangraban, su nariz había desaparecido, y su mandíbula inferior estaba a un costado de él.

_QUE ALGUIEN TRAIGA UN MÉDICO. _Grito un soldado mirando con miedo a los heridos.

_SEÑOR. _Grito otro soldado, este con rango y armadura de capitán, lucia una hombrera derecha color azul, una armadura negra con tonos naranjas y un casco con visor negro, este se acercó al rey Latherus y dijo gritando:

_LAS TROPAS ESTÁN EN POSICIÓN SEÑOR

Las cazas Saggerianas comenzaron su embestida contra las naves de ataque de los leones, los estruendos comenzaban a multiplicarse, naves de ambos bandos implosionaban en el oscuro cielo, ocultando a las estrellas, trece años de guerra hicieron que las tropas en tierra lo llamaran: "fuegos artificiales".

_SOLDADOS, CONMIGO, APUNTES SUS RIFLES, ESPEREMOS HASTA TENERLOS ENCIMA. _ordeno el rey Latherus.

_UN POCO MÁS, UN POCO MÁS. _dijo este mirando a sus tropas, mirando al negro horizonte y a las naves de descenso enemigas, su visión era borrosa, su objetivo estaba lejos, pero no permitiría que sus tierras, que la capital estuviera a Mercer del enemigo, no esta vez. Saco su espada de su funda, esta se ilumino del centro con un color azul vivo, la levanto y miro a sus tropas.

_A MI SEÑAL. _grito este.

_CARGEN, APUNTEN...

El silencio se mantuvo en las mentes de los soldados león, todos esperaban salir de ahí vivos, aunque sabían que no pasaría, a lo lejos los "reptilianos", como ellos los llamaban, corrieron rápidamente, todos con sus espadas en mano, todas de color rojo, brillando entre la noche, produciendo una niebla color sangre.

_FUEGO _Grito el rey.

Al instante ráfagas de disparos color azul salieron disparadas de los rifles, unas tras otras impactaron contra los escudos de los Saggerianos, algunos rebotaban, y otro eran absorbidos por sus espadas, seguían corriendo, muchos fueron derivados, perdiendo sus extremidades, sus brazos salían volando, y sus piernas se fundían con la armadura, sus compañeros, ignorándolo, seguían avanzando aplastando a los que estaban en el suelo y que no alcanzaban a regenerarse de sus miembros heridos.



Robert D. Knigth

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En el texto hay: guerra, guerra y amor, alienigenas

Editado: 17.02.2019

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