.NARRA TIMOTHEE.
Agarro mi bolso y salgo corriendo por la puerta trasera, directo al garaje.
Marvin grita que deje de correr, pero ya es demasiado tarde.
—Vamos, vamos...
Corro hasta mi scooter, me pongo el casco y cuando giro la llave... nada.
La batería muerta.
Claro... hacía meses que no lo usaba.
Mi trabajo queda a pocas cuadras y casi siempre voy caminando.
Casi siempre cuando no estoy atrasado.
Saco el teléfono para pedir un taxi.
El timbre suena una vez ... dos ... tres ... cuatro...
—¿Porqué nadie atiende?
Es cuando veo pasar a Julie, mi vecina, pedaleando tranquilamente en su bicicleta .
Una idea loca cruza mi cabeza.
—¡Julie! -grito un poco desesperado -Necesito un favor enorme. ¿Me prestas tu bicicleta? Estoy llegando tardísimo al trabajo.
La niña frenó y me sonrió.
—¿Qué gano yo?
—Le diré a Marvin que te regale el postre que quieras.
Julie levantó la mano para cerrar el trato... pero la retiró en el último segundo.
—Y una cita contigo.
Parpadeo sorprendido.
Su madre ya me había advertido, entre risas, que la niña decía que algún día se casaría conmigo.
—¿Quieres que tu padre me mate? —pregunté.
Julie soltó una carcajada.
No tenía tiempo para discutir con una niña más inteligente que yo .
Acepté el trato... bueno, la parte de la torta.
Lo otro definitivamente no.
Un minuto después ya voy pedaleando con todas mis fuerzas sobre una bicicleta rosa, llena de flores blancas y con un flamante canasto en el frente.
Espero en la luz roja intentando recuperar el aliento.
Entonces lo veo.
A mi lado está el mismo deportivo rojo de la cafetería.
Perfecto...
Finjo no verlo por supuesto.
La luz cambia a verde y pedaleo lo más rápido que mis piernas cortas me lo permiten.
—Ya casi...
El rugido del motor vuelve a acercarse.
El auto me adelanta y lentamente se baja la ventanilla del conductor .
¡Era él!
El ladrón de cafés.
Me miró de reojo y lanzó una leve sonrisa malvada.
¡¡BEEEEEEP!!
Toco su bocina de golpe.
Me asusto tanto qué no puedo controlar más el manubrio.
Pierdo el equilibrio y me caigo dentro de un arbusto .
-¡ Dos caídas en el mismo día! Esto no puede ser cierto -grito, mientras toco las partes de mi cuerpo para asegurarme que estaba todo en su lugar .
-¡ Y yo sintiéndome mal por él ! bueno , creo que se vengó de mi al final -digo sonriendo.
Mientras saco mi transporte de dos ruedas del arbusto, levanto la vista.
Estoy justo frente al edificio de la empresa.
Corro hacia la entrada sin mirar atrás.
El ascensor parece subir a paso de tortuga.
Ding.
Las puertas se abrieren al fin .
Asomo mi cabeza suavemente por el costado de la puerta, la sala es enorme y hay mucha gente alli .
Mi corazón late tan rápido que ...
-¡¡ TIMOTHEE FLOYD !!
Estoy tan agitado y nervioso que no reconozco esa voz.
Me doy vuelta lentamente.
-¡¡Timo !! ... ¿ qué estás haciendo? ¿ viste la hora qué es?
El alma vuelve a mi cuerpo a ver que es Ottho.
—¡Querido! ¿Qué te pasó? Estás pálido, tienes un chichón, hojas en el pelo... ¿te peleaste con un perro? Porqué, si fue así, ganó él...¿ sierto ? -dice sacando una ramita de mi cabello.
A veces me pregunto, cómo hace mi amigo para hablar tan rápido.
-Ottho , después te doy todas las explicaciones que quieras -le digo interrumpiendo -pero necesito saber si ya se dieron cuenta de qué no estoy ahí.
-Claro que sí estás ahí -contesta riéndose, como si hubiera hecho una travesura .
Me toma de los hombros y me gira para que voltee en la dirección donde señala.
Juro que no puedo creer lo que ven mis ojos ...
¡ Mi amigo me sustituyó con un maniquí !
Hasta se tomó el trabajo de vestirlo como yo y de ponerle un gorro .
Me doy la vuelta con la mano en la cara, pero antes de decir algo me frena .
-Mi cielo no te preocupes, ni siquiera se dieron cuenta de que no eras tú.
Sus carcajadas se escucharon en todo el pasillo .
No se si es algo divertido ser sustituido por un maniquí
¡ y mucho peor, que la gente se lo crea !
Pero ... igual estoy muy agradecido.
-Te devo una Ottho... ¿ eres el mejor lo sabías ?
-¡Claro que lo sé ! , ser el mejor es lo mío -asiente.
Me sujeta del brazo y entramos en la sala .
No hay muchos lugares disponibles atrás por lo que tenemos que sentarnos cuatro filas antes de una pequeña plataforma.
Justo a tiempo, el señor Chester, el gerente de la empresa comienza a decir unas palabras.
-¿De qué se trata esto?¿sabes algo Ottho ?
-Estube recolectando información y ¡no consegui nada!¿ lo puedes creer ?... es ¡TOP SECRET DARLING ! ... espera un segundo... ¡hey! ¡Timo !
-Mmmm -respondo ya muy aburrido , de verdad detesto estas reuniones.
—¡Ese qué está allí!... ¡ese! ¡ahí! no, al costado no... al frente. ¿No es... Oliver Atcheer?
Me cuesta encontrar a la persona que señala mi amigo hasta que...
Lo veo.
Mi cuerpo se paralizó al reconocer esa mirada fría y calculadora.
—¡El tipo del café! —grito, tapándome la boca al instante.
¿Pero qué está haciendo aquí?
De reojo veo los ojos de curiosidad de Ottho.
—¿Lo conoces? ¿Qué dijiste de un café? No me digas que saliste con él y no me contaste. ¡Mal amigo!
-¿Que ?yo no ... no lo sé , no sé quién es , enserio ...-susurro mientras me deslizo cada ves más en mi asiento.
Tratando de ocultarme.
O desaparecer.
Cualquiera de las dos opciones sirve.
- ¿Cómo no vas a saber quién es Timo ?...¡Es ese chico alto y sexy, que celebró sus veinte en una millonaria fiesta de cumpleaños !.
Apenas escucho a Ottho.
Oliver segue mirándome.
Sus ojos azules no se apartan de mí.