—La Flor Eterna, es una gran arma de destrucción. La conocemos muy bien —dijo un hombre al líder de la Guardia de la Flor.
—Entiendo que sean expertos en el tema, no esperaba menos de la portadora de una Piedra.
—Bastante perspicaz… —dijo ella sujetando la Piedra debajo de la ropa sobre su pecho.
—Claro que sabían quién era ¿Qué es lo que les ha hecho salir de la normativa?
—Lo decidí muy joven —dijo ella—. Decidí que no quería seguir con esto por mi hijo, pero… tengo una responsabilidad con esta Piedra y no puedo simplemente no usarla, después me enteré de las habilidades de la Flor.
Recordó como encontró un escrito que jamás había leído en su libro instructivo, hablaba sobre la Flor, sus orígenes y no lo pudo ignorar lo que alguien le había dejado ahí sin comprobarlo. Y lo que encontraron los llevó a este lugar al otro lado del mundo.
—Pues como han descubierto, somos tres familias portadoras que se han unido por protegerla y claro que si pasan las pruebas que aplicamos a todos los nuevos integrantes de la Guardia podrán unirse. Solo son tres días y tendrán que hacerlo ambos. Por lo que entiendo, su heredero tiene diez años, ¿No ha sido entrenado?
—Estamos seguros de que para estas pruebas estará listo, por mientras no será pronto.
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☀ Lucero y Sidian 🌑
—Corre, la perderemos —corrían lo más rápido que podían con los trajes y armas activados, la gente se apartaba de solo ver a tres Guardianes correr, cada vez más estaban cerca de ella ya que lo suyo no era la condición, se volvió a poner como esa mañana por lo que al prácticamente detenerse fue tacleada por ambos, los espectadores hacían un círculo mientras grababan la escena.
De un salto, Lira subió al edificio aledaño de tres pisos y fue seguida por los dos, ella huía saltando entre los edificios, ahora se propulsaba con el poder del sonido dejando distancia entre ellos, pronto llegaron al Lago Luna por el Puente Ocho. Desde el edificio de dos pisos donde estaba se propulsó con sonido, Lucero al ver la situación se transformó en luz y en un haz tacleó en pleno aire a Lira haciéndola tirar el pétalo en el Lago Luna, ambas cayeron del otro lado del lago para comenzar a pelear.
Lucero hecha furia sacó su gancho mientras que Lira por primera vez la veían invocar su arma que eran un par de discos de luz rosada mientras tenía la mirada fija en Lucero.
Sidian desde el otro lado del lago se había lanzado hacia este cuando vio el pétalo caer, sumergido en lago buscó algo frenético en el fondo y aunque estaba oscuro por la concentración de agua pudo ver con su poder de visión en la oscuridad, integrado con su Piedra.
“Debo apresurarme o me quedaré sin aire”, enterrado en parte por algo del fondo marino encontró el pétalo y subió a la superficie.
Lira lanzó su disco que fue detenido por el gancho de Lucero y luego con este lo lanzó hacia ella dándole en el visor, la otra disparó grandes ondas de sonido que la alejaban poco a poco a Lucero, hasta que Lira fue impactada con una punta de lanza de Sidian por la espalda arrojándola.
Cayó adolorida por un lado ante el golpe en su armadura.
—Tengo el pétalo, hay que irnos.
—No irán a ningún lado —dijo levantando la mirada del suelo cuando fue golpeada por Lucero noqueándola por unos minutos, ambos no podían dejar de exhalar fuerte.
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💧 Azurita e Igneo 🔥
Sin trajes ambos estacionaron el auto cerca del hospital, se llevaron el pétalo por si acaso a Queen no se le ocurría despedazar el carro por buscarlo y entraron por la sala de urgencias que estaba algo ocupada por lo que no notaron su entrada al elevador que los llevó a la azotea del edificio.
—Eso fue demasiado fácil, diría yo —dijo Marco poco confiado—, ahora tenemos que saltar hasta allá, hay que activar los trajes.
—Piedra actívate —dijeron al unísono y los trajes aparecieron.
—He estado practicando el vuelo con fuego.
—¿Qué tal se te da?
—Puedo impulsarme con fuego en las plantas de mis pies y llevarte, solo puedo ir hacia delante y no puedo virar, no hay que arriesgarse con un salto demasiado alto.
—¿Más alto que este edificio? Difícil.
Igneo tomó a Azurita cargándolo con ambos brazos tomándolo de la espalda y pantorrillas, se puso en posición y en una pequeña explosión los llevó, tenía que hacer fuego a presión para impulsarse en el aire y pronto ya estaban a mediados del edificio La Costa, hasta que, ambos miraron a la derecha de puro instinto y fueron impactados de cara con un gran contenedor de basura que controlaba Queen en los aires.
Azurita cayó de los brazos de Igneo mientras este apenas se reponía en vuelo fue impactado por lo que parecía un carrito de compras oxidado, Daniel vio su vida pasar frente a sus ojos, lo que lo hizo cerrarlos, sino lo hubiera hecho habría visto su Piedra brillar como una estrella azul que le hizo activar el instinto.
Tomó mucha agua que encontró en el aire, se envolvió así mismo y la controló flotando hasta la cima del edificio La Costa, ahí recobró la conciencia, no había tiempo de tomar un respiro y comenzó a lanzar esferas de agua hacia Queen la que seguía con el contenedor y el carrito tratando de golpear a Igneo, él estaba defendiéndose con sus esferas de fuego mientras se impulsaba en el aire.