Las Princesas del Zodiaco

Prologo

Hace 20 años, las seis Reinas del Zodíaco debieron marcharse de su reino, dejando a cargo de éste a la Reina Mila, hermana menor de la mayor de las Reinas. Las causas por las que debieron marcharse nadie las sabe, además de la Reina Mila y las familias de cada una.

Las seis se marcharon a la Tierra donde al llegar decidieron dividirse e ir cada una por un camino distinto, acordando encontrarse en ese punto cada año, para ver si podrían volver a su hogar o tendrían que mantenerse un tiempo más en la Tierra.

No contaban con que, además de esconderse, encontrarían la paz y tranquilidad que su reino no podía otorgarles. Cada una se enamoró, pero misteriosamente ninguno de esos amantes se mantuvo con vida luego de un par de años de conocerlas. Las reinas tuvieron hijas, nacidas cada una en un período zodiacal distinto.

Las seis se contactaron cuanto antes, debían resolver qué hacer con la nueva situación. Decidieron mantener el contacto pero continuar alejadas unas de otras, por precaución, y cuidar de sus hijas hasta que éstas cumplieran la mayoría de edad para poder saber si heredarían sus mismas condiciones y determinar si al fin podrían volver a su reino.

Con el nacimiento de la primera niña la tierra se estremeció y gemas brotaron por todo el lugar, dándole así la bienvenida a la pequeña nueva líder de la tierra.

Con la segunda el mar se removió tanto que generó desastres que, de algún modo, no fueron permanentes ni demasiado graves y las enfermedades de la ciudad fueron curadas sin saber cómo, tanto físicas como mentales leves, así fue recibida la futura reina del agua compañera de emociones.

El nacimiento de la tercera fue un caos, incendios forestales por los alrededores lo suficiente para llamar la atención de autoridades pero leves como para no haber accidentes lamentables, dándole una bienvenida a la líder del fuego.

La cuarta generó revuelo, las tormentas eléctricas llegaron con velocidad y fuerza, pero igual de veloces se marcharon y los animales se acercaron al lugar para reconocer a la nueva reina del aire que sería compañera de su tierra.

Con la quinta niña las tormentas de vientos fuertes no se hicieron esperar al igual que los cambios de clima repentinos, la pequeña de aire fue recibida con su elemento en todo su esplendor.

Y la sexta niña fue recibida con una nevada en una ciudad que nunca nieva, con una gran agitación marítima y una activación temporal del volcán más grande, así fue recibida la chica de agua y compañera del fuego.

Con el nacimiento de las pequeñas las madres ya sospechaban lo que estaba sucediendo, habían nacido con sus mismas habilidades y debían empezar a controlarlas de inmediato. Sabían que sería cuestión de tiempo para que al fin las encontraran, debían estar preparadas lo más pronto posible para volver cuanto antes a su hogar.



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En el texto hay: fantasia, zodiaco, romance

Editado: 28.03.2026

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