Las Ruinas de Cassandrea

Cap. 12 Tragedias

 

El día del cumpleaños de Sirius y como cualquiera hubiese podido predecirlo, tuvo un muy duro despertar. En opinión de Grace, y luego de su muy lamentable e infantil comportamiento del día anterior con motivo del cumpleaños de Jason, su marido debió haber tomado la precaución mínima de no dormir, porque si de algo estaba segura ella, era que en primer lugar sus nietos y sobrinos que por regla general se presentaban a horas indecentes los días de cumpleaños, en esa oportunidad contarían con la muy poco misericordiosa colaboración de Jason como en efecto sucedió.

La primera fase fue ejecutada con precisión militar. Cassander, Altair, Rigel y los gemelos Black se encargaron de colocar ciertos artefactos alrededor de la cama, después de lo cual entró Jason y retiró el hechizo aislante que había lanzado previamente para que Sirius no escuchase nada. A continuación, se retiró hacia la puerta dejándola abierta mientras todos miraban con atención y un segundo después parecía que hubiese estallado en la habitación el festival anual de las luces, acompañado del ensordecedor detonar de un centenar de cohetes.

Anthar y Tyler miraban a su padre con preocupación, porque en opinión del segundo estaban a punto de ocasionarle un paro cardíaco, algo que Jason desestimó diciendo que aquel infeliz ciertamente no iba a morir por ello. Lo que sí sabía Jason, era que la cabeza que sin duda iba a estarlo matando porque la pasada noche se había excedido en la bebida, constituiría la verdadera tortura.

  • ¡Cassander Zavier!  --  gritó Sirius
  • Que injusticia  --  protestó el aludido  --  ¿Por qué  piensa primero en mí?
  • ¿Será porque eres una amenaza potencial?  --  preguntó Anthar en forma irónica
  • ¡James Sirius!  --  fue el grito que siguió al primero y James rio
  • Bueno tío, fuiste destronado por Sander  --  dijo Altair
  • ¡Niño!  --  gritó Sirius al tercero en la lista
  • Al menos estás entre los tres primeros Jey   --  dijo J.B con su habitual descaro

Jason rio y entró a la habitación.

  • Buenos días  --  saludó  --  Bonito espectáculo ¿no?
  • ¡Detén esto, cretino!  --  dijo Sirius intentando ponerse de pie
  • Eh, eh  --  lo detuvo Jason con un movimiento de su varita
  • ¡Suéltame infeliz!
  • Dame una buena razón para ello, ayer tú no me dejaste levantar porque… ¿cómo fue que dijiste?  --  preguntó fingiendo no recordar
  • Pero al menos tú escuchabas música, imbécil ¡Detén este maldito ruido que la cabeza me está matando!
  • Bueno eso depende, porque es posible que para ti lo de ayer fuese música, pero yo difiero de tu opinión  --  mientras decía eso se ganó un mirada nada amistosa de varios de sus sobrinos  --  y a decir verdad, lo que estamos escuchando es música para mis oídos

Sin embargo, Sirius pensó equivocadamente que Jason había decidido ser generoso, pero la generosidad era algo que definitivamente no estaba en el código genético de Jason, al menos no con respecto a él, porque si bien detuvo el espantoso ruido a continuación les hizo una seña a los chicos y estos entraron a toda velocidad. J.B se subió a la cama al igual que Rigel y Altair, mientras que los gemelos Black, Ben y Cassander se situaban al lado de la cama.

  • Si no salen ahora mismos de aquí, olvídense de sus regalos de navidad  --  los amenazó neciamente Sirius
  • Creo que podemos prescindir de ellos abuelo, no te preocupes  --  dijo Cassander y Jason rio recordando lo mucho que había luchado Sirius para que los niños no lo llamasen abuelo, pero él personalmente se había encargado de que ninguno dejase de hacerlo

A continuación y antes de que Sirius pudiese decir nada más, Jason agitó su varita de nuevo y en las diabólicas manos de J.B apareció un gran pastel, en las del resto de los ángeles diferentes jarabes dulces y todo fue a parar a la humanidad del desventurado animago. Mientras Sirius maldecía en todos los tonos entró Grace y elevó las cejas.

  • Haz algo Niña  --  le dijo él
  • Aunque me sintiese inclinada a ello, creo que te lo mereces, señor Black  --  y antes salir se volvió y sonrió mirándolo en forma decididamente incendiaria  --  La verdad es que eres un bonito pastel de cumpleaños, algo sobrecargado de dulce, pero muy provocativo y…
  • ¡Niña!  --  la interrumpió él al tiempo que Tyler y Anthar gritaban  --  ¡Madre!  --  y Grace salió dejando tras de sí el eco de su risa

Jason caminó hacia el baño aun partiéndose de risa y después de concluir lo que fuese que estuviese haciendo, hizo levitar el enmelado cuerpo de Sirius y lo dejó caer en la tina.

  • ¡Maldito seas, Niño!
  • Si serás desagradecido, creí que te gustaría deshacerte de toda esa cantidad de dulce, y en mi opinión realmente necesitabas un baño
  • Y morir con una pulmonía en el proceso ¿no?  --  dijo mientras le castañeteaban los dientes
  • Bueno, recuerdo que hace unos años tú me prestaste el mismo dudoso servicio, de modo que lo que es igual no es trampa, y antes agradece que al menos yo te dejé la ropa encima




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