Las Sombras de Raven's Bay

Capítulo 51

La tormenta no daba tregua. El viento aullaba entre los edificios mientras Carter salía del archivo forense con la ecografía guardada bajo su chaqueta. Detrás de él, el doctor Hayes parecía un hombre al borde del abismo.

—No puedo quedarme aquí —murmuró Hayes, con la voz rota por el pánico—. Steven me ha visto. Sabe que hablé contigo. Tengo que irme. Ahora.

El forense cogió su abrigo con manos temblorosas y se dirigió hacia la puerta trasera del edificio. Carter lo siguió.

—Hayes, espera. Si huyes ahora, Steven te encontrará. Ayúdame. Dame algo concreto. Pruebas reales.

Hayes se detuvo bajo la lluvia, jadeando. Por un momento pareció que iba a correr. Pero entonces algo cambió en su expresión: una mezcla de agotamiento y culpa acumulada durante años.

—Está bien… —Susurró finalmente—. Ya no puedo más.

Volvió al interior, abrió un cajón oculto bajo su escritorio y sacó un pendrive y una carpeta amarilla desgastada.

—Aquí está todo lo que modifiqué. Los informes originales de Helena. Las pruebas de que seguía embarazada, los informes alterados sobre la causa de la muerte de Margaret. También copias de los mensajes que Steven me envió amenazándome. Úsalos. Pero hazlo rápido. Si Steven se entera…

—No diré que fuiste tú —prometió Carter, guardando todo en su chaqueta.

Hayes lo miró con ojos cansados.

—Vete. Yo intentaré desaparecer esta noche. Es mi única oportunidad.

Carter no perdió tiempo. Subió al coche y condujo bajo la tormenta de vuelta al hospital, con el limpiaparabrisas trabajando a toda velocidad y el corazón latiéndole con fuerza.

Cuando llegó, Eric y Emma seguían en la sala de espera. Ambos se levantaron al verlo empapado y agitado.

—¿Qué ha pasado? —preguntó Eric.

—Ahora no —respondió Carter—. Necesito ver a Clara.

Una enfermera les permitió entrar unos minutos. Clara seguía conectada a las máquinas, pero sus párpados temblaban. De pronto, soltó un gemido débil y abrió los ojos lentamente.

—Carter… —Susurró con voz ronca.

Él se acercó rápidamente y tomó su mano.

—Clara, estás despierta. Gracias a Dios.

Ella miró alrededor, desorientada, hasta que sus ojos se posaron en Carter. Por un instante pareció confundida, pero luego su expresión se llenó de miedo y claridad.

—Steven… —murmuró—. Fue él… el que conducía el coche.

Eric y Emma se acercaron, conteniendo la respiración.

Carter habló con suavidad pero firme:

—Clara, encontré pruebas. Helena estaba embarazada cuando murió. Hayes lo encubrió todo para Marcus y Steven. Tengo los informes originales.

Clara cerró los ojos un momento, como si el peso de la verdad fuera demasiado. Cuando los abrió de nuevo, había lágrimas en ellos.

—Fui yo —susurró.

Carter frunció el ceño.

—¿Tú qué?

—Fui yo quien te envió esa carta anónima… Quería que volvieras a abrir el caso. Quería que alguien finalmente descubriera la verdad sobre Samantha. Tenía demasiado miedo para hacerlo yo misma. Steven me amenazó muchas veces. Dijo que si hablaba, terminaría como ella.

La habitación quedó en silencio, solo roto por el pitido de las máquinas y la lluvia contra los ventanales.

—¿Por qué? —preguntó Carter, con la voz quebrada—. ¿Por qué no me lo dijiste directamente?

—Porque tenía miedo de morir —confesó Clara, con lágrimas corriendo por sus mejillas—. Steven mató a Samantha. Yo lo ayudé a ocultar pruebas después… por miedo. Pero no pude seguir viviendo con eso. Pensé que si tú investigabas, quizás podrías detenerlo sin que yo tuviera que exponerme. Fui una cobarde.

Emma se cubrió la boca, conmocionada. Eric parecía incapaz de hablar; ella había ayudado a ocultar pruebas sobre la muerte de su exnovia.

Carter apretó la mano de Clara.

—Ahora estás a salvo. Tenemos pruebas contra Marcus y contra Steven. Vamos a acabar con esto.

Clara negó débilmente con la cabeza.

—No entiendes… Steven no es como Marcus. Es peor. Es paciente. Calculador. Sí sabe que estoy despierta y que hablé contigo…

Un pitido de alerta sonó en una de las máquinas. Clara empezó a respirar con dificultad.

—Carter… —Susurró con esfuerzo—. Steven estaba enamorado de Helena.

—¿Qué?

—Steven estaba enamorado de Helena. Obsesionado con ella. Cuando Markus empezó a destruirle la vida… algo se rompió dentro de él. Steven odiaba a Marcus por lo que le hizo a Helena. Pero aun así lo ayudó a ocultarlo todo.

Las enfermeras irrumpieron en la habitación, pidiendo que salieran. Carter retrocedió, aturdido por la revelación.

Mientras salían al pasillo, Eric murmuró:

—Esto es mucho peor de lo que pensábamos.

Carter miró hacia la habitación de Clara, que volvía a perder el conocimiento.

—Tenemos que movernos rápido —dijo, apretando el pendrive en su bolsillo—. Antes de que Steven decida que ya es suficiente.

Fuera, la tormenta seguía rugiendo, como si Raven’s Bay mismo supiera que la verdad estaba a punto de salir a la luz… y que alguien haría cualquier cosa por enterrarla de nuevo.



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En el texto hay: #suspense, #asesinato, #crimen

Editado: 30.05.2026

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