Lazos de Amor

Cap. 63 En Grimmauld Place

 

Sirius y Bill habían ido a hablar con los señores Carmichael a primera hora, y como supusieron, éstos no pusieron objeciones. Los padres de Terry tampoco, pero en el caso de los Glasgow y los Hill, les resultó un poco más difícil, ya que éstos a diferencia de los otros, nunca habían estado en Grimmauld Place más que de visita y solo por unas pocas horas, de modo que hicieron muchas preguntas e incluso en el caso de los Glasgow consideraron la posibilidad de llevarse a Alexander a su propia casa una vez que ellos les explicaron el peligro que estaban corriendo en el colegio de momento.  Sin embargo, una vez que Bill les hizo ver que si decidían perseguirlos no importaría si estaba en su casa ya que ellos no tenían la posibilidad de brindarle a su hijo la misma clase de seguridad que en Grimmauld Place tendría, los Glasgow terminaron cediendo.

  • Hay que ver que son obtusos  --  dijo Sirius en cuanto abandonaron la residencia
  • Ponte en su lugar Sirius, es su único hijo, de modo que es hasta cierto punto lógica su actitud

Pero siendo que Sirius no era el individuo más paciente del mundo, seguía de muy mal humor cuando llegaron a la casa de los Foster. Esta tampoco fue una visita especialmente agradable, y la tarea fue más difícil aún. Los Foster nunca habían estado muy contentos con la condición de su hijo, y que ahora aquel par de sujetos estuvieran allí diciéndoles que estaba en serio peligro, no contribuía en nada a que su aprecio por aquel mundo aumentase, y eso que no le habían dicho que había sido brevemente secuestrado el día anterior. En este caso, Sirius aplicó todo su considerable encanto hasta que los Foster cedieron también.

  • ¡Demonios!  --  exclamó cuando abandonaron la vivienda  --  Sí que son difíciles los parientes de éstos chicos, pero supongo que no podía esperar nada más fácil tratándose de amigos de la lobita, con ella nunca nada lo es  --  y Bill rio

En el caso de las primas Wallace, en realidad no hubo mayores inconvenientes, aunque el padre de Brenda se mostró algo nervioso por el hecho de que su hija estaría en el mismo lugar con su novio y esto no le generaba mucha tranquilidad. No obstante, y como les interesaba mucho que las niñas estuviesen protegidas y estaban seguros que aquellos sujetos eran los mejores, se mostraron de acuerdo.

Bill le envió un mensaje a Joseph, quien se había ido muy temprano a Hogwarts para preparar los traslados, informándole que ya contaban con todos los permisos, y él le envió uno de vuelta avisándole que todo estaba listo y solo esperaban la autorización de Jason para mover a Magenta, porque Eidel ya estaba de pie, de modo que Sirius y Bill partieron hacia Hogwarts. Cuando llegaron, ya la mayoría de los chicos esperaba a las puertas del despacho de la directora, y en este se encontraban los Aurores.

  • Buenos días, profesora  --  saludó él  --  Aquí están todos los permisos firmados
  • Bien, haré pasar a los niños

Los hicieron pasar y comenzaron a marcharse. Alexander fue con Hermione, Justin con Remus, Chris con Bill, Terry fue acompañado de Harry, Brenda con Grace, Vivian con Ron, y Eidel se trasladó en compañía de Sirius. En el caso de Magenta, ésta fue trasladada desde la enfermería por Charlie y Jason. Como los chicos no habían tenido una buena noche, todos estaban de pie muy temprano, pero aún no habían desayunado, porque seguían muy preocupados por sus amigos, y aunque Sirius les había dicho que ese día intentarían ponerse en contacto con las familias de sus amigos, no les habían asegurado nada al respecto.

Victorie estaba un poco más serena que el día anterior al igual que James, pero Rowena seguía vigilándolo atentamente, porque sus ojos indicaban peligro. Albus y Louis sabían que Sirius y Bill se estaban encargando de hablar con los padres de sus amigos, y eran los únicos que estaban seguros de eso, porque Albus lo había visto en los pensamientos de su tío esa mañana. Hugo y Fred, contrario a sus costumbres, no estaban haciendo ni diciendo ninguna broma y permanecían en críptico silencio en un rincón, mientras que Jeremy había ido a sentarse junto a Roxanne, y aunque estaban pasando por un mal momento, se sintió contento, ya que no era usual encontrar a aquel terremoto en esa actitud de tranquilidad. Albus y Louis se miraron y sonrieron pensando que después de todo, tal vez algo bueno saliese de toda aquella locura.

Anthar conversaba con Lyra mientras abrazaba en forma protectora a Lily, y Tyler se sentaba en el alfeizar de la ventana junto a Dominique cuando de pronto Jason y Charlie aparecieron en medio del salón con…

  • ¡Magenta!  --  fue el grito general y los chicos se arremolinaron en torno a ellos, pero Jason los detuvo.
  • ¡Ey! Con calma  --  les dijo

Pero Anthar y Tyler no estaban para tener calma, y apartando con muy poca delicadeza a Charlie, Anthar abrazó a su amiga.

  • Maggi, no sabes el enorme susto que nos diste
  • Lo siento  --  dijo ella
  • Tonta, no fue tu culpa  --  le dijo él sonriendo aliviado, pero luego fue hecho a un lado por Tyler
  • Gracias al cielo, bonita, ya no soportaba la angustia  --  le dijo mientras la abrazaba con más suavidad que su hermano

Mientras Tyler saludaba a Magenta, Charlie se había hecho a un lado y observaba la escena con creciente e injustificado dolor, ya que estaba interpretando muy mal lo que estaba viendo, pero Jason como siempre atento a lo que sucedía, lo tomó por un brazo y lo apartó.

  • No es lo que estás pensando, hermano  --  pero él seguía con los ojos fijos en la pareja  --  ¡Charlie!  -- lo sacudió Jason
  • ¿Qué?
  • Tyler y Anthar ven a Magenta como a su hermana, ella ha sido como una especie de consciencia para ellos, así que quita esa cara




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