Lazos De Mentira

Capítulo veinticuatro

Alessa

La mansión de mis padres estaba impecable, con cada detalle cuidadosamente planeado para la reunión de los alphas y sus esposas. Al principio, ninguna mujer iba a estar presente, pues los hombres querían cuidarnos, pero nosotras, como esposas, merecíamos saber qué estaba pasando. Entendíamos que las misiones eran peligrosas y no nos querían allí, pero al menos tenían que darnos información sobre el caso.

La luz cálida de las lámparas doradas iluminaba el gran comedor, donde una larga mesa estaba dispuesta con platos elegantes y copas de color negro. Mamá y papá se habían encargado de organizar la reunión. Ellos eran parte de la manada, pero estaban retirados. Sin embargo, también querían estar presentes. Se veían alertas por lo que ha estado ocurriendo últimamente.

La atmósfera era tensa, como si todos en la habitación estuvieran conteniendo la respiración, esperando que algo estallara en cualquier momento.

Kael estaba sentado a mi lado, con su mano descansando sobre mi muslo como una advertencia silenciosa. Quería alejarlo bruscamente de mí, pues la rabia seguía apoderándose de mi ser, pero no lo hice. Sentía su mirada quemándome la piel cada vez que mis ojos se desviaban, inevitablemente, hacia Lucien y su esposa. No podía evitar mirarlo. No porque aún sintiera algo por él, sino porque era imposible no recordar todo lo que habíamos vivido y cómo había cambiado todo. Sí, sí sentía algo fuerte por Lucien, pero la sensación de nostalgia era más grande. Pero cada vez que lo hacía, sentía el peso de la mirada de Kael clavándose en mí, su posesión manifestándose en cada gesto, en cada susurro entre dientes.

Quería arremeter contra él, pero no podía hacerlo frente a todos. Mi familia estaba presente.

La reunión únicamente fue hecha para los alphas y sus esposas. Kael no era un alpha, pero era la mano derecha de mi hermano. James insistió en que él tenía que venir, y yo no me quedé atrás. Kael y yo peleamos antes de venir por esa razón, pero gané yo. Mamá se vio obligada a poner un plato más sobre la mesa.

Los alphas conversaban sobre la misión de encontrar al responsable de las desapariciones de los hombres lobo, pero yo apenas podía concentrarme. Mi mente estaba ocupada con otra batalla interna: la decisión que ya había tomado de dejar a Kael. Aún no se lo había dicho a nadie más, solo a él. Y lo más aterrador de todo era su reacción. No se rendiría fácilmente. Lo conocía lo suficiente como para saber que no me dejaría ir sin luchar.

Pero ese era el problema con Kael. Es lo que me habría encantado que Lucien hiciera por mí, pero nunca hizo. Sin embargo, ¿Kael quería reestablecer nuestra unión formando algo real? ¿En qué estaba pensando él? No tenía sentido alguno. No podía confiar en Kael. Lo he estado pensando todo el tiempo. Kael estaba interesado en mí, pero era porque yo no le prestaba la atención que él estaba acostumbrado a tener de las mujeres. No podía ceder a un sentimiento de Kael, ya que no sabía si era verdadero. Además, mi corazón seguía en Lucien.

El sonido de los cubiertos contra los platos llenaba el silencio incómodo de la cena. La tensión era evidente, aunque todos intentaban fingir lo contrario. A cada momento, Kael encontraba una excusa para tocarme: su mano sobre la mía, sus dedos acariciando mi muñeca, su rodilla presionando contra la mía bajo la mesa. Como si quisiera recordarme que aún le pertenecía. Pero yo ya había tomado mi decisión. No estar junto, y él tenía que respetarla.

—¿Te encuentras bien, Alessa? —preguntó mi madre en un tono dulce, aunque su mirada estaba llena de sospecha.

Sé que mi madre estuvo observándome toda la noche por la presencia de Lucien. Lo sabía. Una de las últimas cenas familiares que tuvimos terminó con Kael acusándome de encontrarme con Lucien en el mirador. Estoy segura de que mi madre veía amor en mis ojos cuando Lucien y yo encontrábamos miradas durante la noche. Era imposible no mirarlo cuando lo tenía justo frente a mí. Imposible no mirar el romance que tenía con su esposa.

Hace días apareció en mi casa para decirme que no la amaba...

Sentí la puntada en el pecho.

Asentí rápidamente. —Sí, solo estoy cansada. Ha sido un día largo.

Mamá me sonrió y no dijo nada al respecto. Sé que ella tenía algo en su mente, pero se lo guardó para después.

Kael sonrió con ironía, como si supiera exactamente qué pasaba por mi cabeza. Su mano se deslizó hasta mi cintura y me atrajo un poco más hacia él. Sentí su aliento cerca de mi oído cuando murmuró:

—No pareces cansada cuando miras a Lucien. Si no disimulas, harás que todos lo sepan.

Mi cuerpo se tensó al instante. Lo fulminé con la mirada, pero él solo me sonrió con burla antes de llevarse la copa de vino a los labios. Sabía lo que estaba haciendo. Quería provocar una reacción en mí, y maldita sea, lo estaba logrando. Kael me decía que quería arreglar las cosas entre nosotros, pero esta no era la manera.

Lucien clavó su mirada en mí cuando Kael acarició mi cabello. Casi le hago caso al impulso de apartarlo de un manotazo. Lucien sonrió levemente, viéndonos. Él sabía la verdad. No sé cómo, pero lo sabía. No era una sospecha la que Lucien tenía. Él lo sabía con seguridad.

—¿Puedes dejar de mirarlo? —pidió Kael en mi oído. Pero, en realidad, fue una orden.

Decidí apartarme antes de que la discusión escalara en medio de la cena. Me levanté con la excusa de ir al baño y me dirigí a las escaleras. Apenas había subido unos peldaños cuando escuché pasos detrás de mí. Kael me pisaba los talones y yo no quería hablar con él, pero me lo estaba poniendo difícil. En cualquier momento explotaría.

Antes de que pudiera reaccionar, una mano firme me sujetó del brazo y me obligó a subir más rápido. Entramos al baño y la puerta se cerró de golpe detrás de nosotros. Hice una mueca de dolor ante su agarre.

“Me haces daño, Kael,” me quejé.

Iba a decir algo más, pero Kael bloqueó la salida con su cuerpo, apoyando ambas manos contra la puerta, atrapándome entre la madera y su torso. Su mirada era oscura, su mandíbula apretada. Me comía con la mirada. Estábamos demasiado cerca y era peligroso.




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