Lazos De Mentira

Capítulo veinticinco

Alessa

Tuve que tragarme mi ego para no gritarle furiosamente a Kael cuando salió del baño y me dejó allí sola. Las manadas estaban abajo en una conversación importante y nosotros no podíamos interrumpir con nuestros problemas matrimoniales ni permitir que nos escucharan discutir. Pero cuando llegásemos a casa, teníamos que hablar.

Esto no iba a quedarse de esta forma. No se lo iba a permitir. Él a mí no me iba a amenazar nunca más.

La noche había sido larga, tensa y agotadora. Hablar de la misión hacía que me doliera la cabeza. Sin embargo, presté atención gran parte de ella y noté que había información que los Alphas no querían darnos a nosotras. No sé si las demás lo han notado.

El regreso a casa se sintió como una eternidad, con el silencio llenando cada espacio del automóvil. Kael mantenía la vista al frente, con las manos firmes en el volante, sin pronunciar palabra alguna. No necesitaba mirarlo para saber que su mandíbula estaba apretada, que su mente seguía atrapada en lo que había sucedido en la cena y en el baño. Se veía tan enojado otra vez. Los últimos días noté su intención de arreglar las cosas conmigo, pero su comportamiento fue empeorando a medida que pasaron los días. Hoy confirmé lo que siempre sospeché de él: es un idiota.

Yo también estaba perdida en mis pensamientos. No podía dejar de pensar en lo que había sentido al ver a Lucien. Había tratado de ignorarlo, de fingir que era solo un reflejo de lo que alguna vez habíamos sido, pero la verdad era clara. No importaba cuánto tiempo pasara, ni las decisiones que tomara, Lucien siempre estaría en mi corazón. Siempre sería una parte de mí. Eso es lo que Kael no entendía porque él me presionaba para que me olvidara de Lucien, pero yo no podía hacerlo. Kael no tenía derecho a estar molesto por ello.

Cuando llegamos a casa, Kael apagó el motor y se quedó en su asiento, sin moverse. No intentó abrir la puerta ni mirarme. Su respiración era lenta y pesada, como si estuviera conteniendo algo. Yo tampoco me moví de inmediato, pero sabía que debía hablar. No podía seguir alargando esto.

Estaba harta de pelear con él todo el tiempo. El ego y el orgullo de ambos nos estaban destruyendo. Sé que cometí errores, pero Kael también y los dos debíamos aceptarlo. Los dos queríamos cosas diferentes. Cometimos un error al volver a tocarnos y desnudarnos, pero era tiempo de avanzar. No podíamos ser amigos después de las últimas peleas. Pero al menos podíamos dejar la hostilidad que nos envolvía. Mi orgullo y mi ego no querían dejar la hostilidad, pero no podíamos seguir matándonos todos los días.

Tomé aire y solté las palabras que habían estado atormentándome toda la noche.

—Kael, tenemos que hablar.

Él exhaló con fuerza, como si hubiera estado esperando esas palabras, pero aún así, no se volvió hacia mí.

—Lo sé —dijo en un tono bajo. Su voz no tenía rastro de sorpresa ni enojo. Era simplemente… resignación.

Tragué saliva. Había imaginado esta conversación muchas veces, y en mi cabeza siempre había sido difícil, llena de discusiones, de súplicas o reproches. Pero la calma de Kael me desconcertaba. Pensé que tendría más para decirme. ¿Por qué había tanta calma dentro de él? ¿Era su calma tapando la tormenta de su interior? ¿O estaba harto de mí?

Aun así, debía decirlo.

—Me di cuenta de algo esta noche —continué, girándome un poco en mi asiento para mirarlo—. Sé que tú dices que sentiste algo por mí la otra noche y que hay algo rondando dentro de tu corazón. Sé que quieres que yo lo admita, y creo que he admitido que algo ocurrió dentro de mí también. Pero esta noche, durante la cena, he tenido a un hombre en frente de mí y mi corazón ha latido por él todo el tiempo. Lo siento, Birght. Nunca podré olvidar a Lucien. No importa cuánto lo intente, cuánto tiempo pase… él sigue en mi corazón. Y creo que siempre lo estará. Tú te enojas conmigo porque no puedo olvidarlo y me llamas arrastrada por hablar con él. Pero es que no entiendes lo que siento. Yo... No puedo. Amo a Lucien.

Kael no reaccionó de inmediato. Se quedó en silencio por varios segundos antes de finalmente girar la cabeza hacia mí. Sus ojos estaban oscuros, insondables.

—¿Eso es lo que querías decirme? —preguntó con una tranquilidad que me heló la sangre.

—No solo eso —dije con firmeza, sintiendo mi pecho oprimirse—. Quiero que terminemos de una vez. Quiero continuar con el divorcio.

Kael dejó escapar una risa baja, sin humor. Negó con la cabeza y se pasó una mano por el cabello.

—¿De verdad crees que necesito que me lo digas, Alessa? —Su tono era frío, cortante—. Ya lo sabía.

Fruncí el ceño. ¿Qué quería decir con eso?

No lo entiendo. No pretendía hacerlo llorar ni nada por el estilo, pero no esperaba esta reacción tampoco.

¿Él decía que estaba interesado en mí de manera romántica pero se veía tranquilo ante la idea de romper? Kael era un tipo extraño y me confundía. Mi mente estuvo alocada todos estos días por su culpa y él simplemente actuaba como si no le importara.

Entrecerré los ojos, pensando en su actitud. Su manera de verme era idéntica al de aquel Kael que habló conmigo en la boda de mi hermano. Una persona arrogante y creída. El tipo que no creía en el amor ni sentía nada por nadie. Kael se enterraba solo. Ni siquiera él se entendía a sí mismo. Esto daba asco.

—¿Lo sabías? —repetí, tratando de entender.

Kael me miró directamente a los ojos, y por primera vez en mucho tiempo, no vi rastro de frustración o rabia en su expresión. Solo vi cansancio, pero también seguridad en sus palabras. Parecía hablar sin emociones, como si las hubiera apagado al completo.

—Claro que lo sabía —respondió con un suspiro—. Siempre supe que, aunque estuvieras casada conmigo, nunca dejaste de pensar en él. Yo solo… no quería aceptarlo.

La forma en que lo dijo, con tanta naturalidad, me hizo sentir culpable. Pero a la vez, algo dentro de mí se tensó. Supongo que sí esperaba que él me rogara. Eso venía de mi ego. Pero es que... me creí el cuento de que él sentía algo fuerte por mí. Me dejé engañar por las apariencias.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.