Lazos De Mentira

Capítulo nueve

Alessia

Me sentí culpable. Mi hermano prácticamente estaba humillando a Kael frente a la manada, y él no hizo nada malo. Pero, a pesar de que he explicado la razón, James no dejaba de ver furioso a su cuñado. La verdad es que a James no le agradaba Kael desde que se casó conmigo. Kael y yo nos hemos esforzado en hacerle creer al mundo que nos amábamos, pero mi hermano aún no se tragaba la historia.

James no era tonto.

Kael miró nuestras manos y presionó la mía. Supuse que lo hizo para actuar frente a James. Él no dijo nada, así que tomé la iniciativa de seguir hablando.

“Hablaremos de esto en otro momento, James”, aclaré. Todos nos estaban observando.

James sopesó un momento. Asintió y calmó su enojo. Pero él solo lo estaba retrasando para después.

—Entonces, Kael... Quiero saber qué información tienes. ¿Qué has averiguado?

“Es una asociación secreta. Nos están cazando los humanos.”

“¿Pero cómo nos encontraron?”, preguntó James preocupado. “Se supone que nuestro rastro está oculto.”

—Alguien los guio hasta aquí —dijo finalmente.

Los murmullos de algunos hombres lobo se oyeron. Todos comentaban sobre el asunto. Todo el mundo estaba preocupado. Los cazadores no tenían nuestra fuerza, pero eran peligrosos. En el pasado han asesinado a muchos de nuestros ancestros. Teníamos que cuidarnos las espaldas.

James ordenó que hicieran silencio. Todos se callaron.

El silencio se hizo pesado. Kael se pasó una mano por el cabello, ensuciándolo más con la sangre seca en sus dedos. Yo solté su mano. No me di cuenta de que todavía teníamos nuestras manos entrelazadas. Kael me miró.

“¿Qué quieres decir, Kael?”

“Creo que tenemos un traidor entre nosotros, o alguien de otra manada.”

La posibilidad hizo que un escalofrío recorriera mi espalda. No solo estábamos en peligro. Había un traidor entre nosotros.

“¿Alguien de nuestra manada o de otra manada?”

“Me temo que sí, alfa”, respondió.

Miré a la mayoría de hombres allí presentes. Yo a todos los conocía. Muchos de ellos tenían poco más de mi edad. No me consideraba cercana a todos, pero tenía una excelente relación con todos. Me sentí desconcertada.

James miró hacia todas partes. Miró a cada uno de nosotros sin poder creerlo.

“¿Estás seguro de lo que estás diciendo, Kael?”

“No quiero decir que sí, pero es lo único que se me ocurre. Si los cazadores nos han encontrado es porque alguien les ha ofrecido la información. No estoy asegurándolo de todo, pero es una posibilidad y no puedo dejar pasar la idea que tengo en la mente.”

“Conozco a cada uno de mis hombres. Confío en todos ellos. Esto debe ser obra de otra manada si es que tienes razón, Kael.”

“Lo mismo creo, James”, concordó Kael.

Mi hermano ordenó diferentes tareas a los miembros. Kael se quedó conmigo.

Kael alzó la vista y sus ojos encontraron los míos. Su mandíbula se tensó, y por un instante, vi algo en su mirada que no había visto antes. No solo rabia. No solo frustración.

Preocupación.

Me sostuvo la mirada un momento antes de apartarla y dirigirse al grupo nuevamente.

“Nos iremos al amanecer”, recordó. “Este lugar ya no es seguro. Quiero vigilancia en los perímetros toda la noche. No podemos permitir más sorpresas”, le dijo a la manada mirando hacia todas partes. Kael estaba atento por si alguien nos sorprendía en el bosque.

El grupo liderado por Kael asintió y se dispersó para cumplir las órdenes. Kael se quedó en su lugar, con los hombros rígidos y la mirada fija en la nada.

Me acerqué con cautela.

—Kael…

—Vas a volver a casa mañana —interrumpió sin mirarme.

Abrí la boca para protestar, pero él continuó, su tono más bajo pero firme.

—No voy a discutirlo, Alessia. Casi mueres esta noche. Esto no es un juego. No puedo… —se detuvo y cerró los ojos por un segundo, tomando aire—. No puedo protegerte y proteger a todos al mismo tiempo.

Su sinceridad me dejó sin palabras. Kael siempre había sido duro, distante. Pero en este momento, podía ver que detrás de toda su rabia y terquedad, había algo más. Algo que no quería admitir.

—No quiero ser una carga —dije en voz baja.

Kael soltó una risa seca, sin humor.

—No lo entiendes, ¿verdad? —Finalmente me miró otra vez—. Tú nunca fuiste una carga para mí, Alessia. Tú eres la distracción. Y una distracción aquí puede significar la muerte.

Sus palabras me golpearon más fuerte de lo que esperaba. No porque fueran crueles, sino porque estaban cargadas de algo más profundo. Algo que tal vez ni él mismo entendía.

El silencio se alargó entre nosotros. Afuera, el viento soplaba con suavidad, como si el mundo entero estuviera conteniendo la respiración. No supe qué responderle.

Finalmente, Kael suspiró y apartó la mirada.

—Descansa un poco. Mañana temprano saldrás con Scott y dos más.

“¿Y tú? Creí que todos volveríamos a casa.”

“Lo haremos, pero yo tengo trabajo que hacer. Este problema apenas ha comenzado.”

“Puedo quedarme contigo, así estaremos más seguros.”

“Ni hablar.”

No me dio oportunidad de responder antes de darse la vuelta y marcharse.

Me quedé allí, sintiendo un peso en mi pecho que no tenía nada que ver con el miedo de esta noche.

Creo que Kael no solo me estaba enviando lejos porque quería protegerme.

Creo que estaba alejando porque estar cerca de mí lo asustaba más que cualquier cazador.

Al amanecer, justo cuando la manada de Kael se preparaba para moverse, un grupo de lobos apareció en el límite del bosque. Eran las ocho de la mañana. El sol salió y las nubes se esfumaron.

Miré a la multitud de hombres lobos caminando hacia nuestro campamento casi desarmado. Pero no me centré en ellos. En el centro, un hombre de presencia imponente lideraba la marcha. Su cabello oscuro y sus ojos afilados lo delataban antes de que siquiera hablara.

Mi corazón se detuvo en mi pecho. Sabía que él me vería aquí y necesitaba esconderme antes de que me viera. No sé si soportaría la mirada de ese hombre encima de mí. Ayer lo vi por última vez en la plaza, pero no estuvimos tan cerca como ahora.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.