Lazos de sangre

Capítulo 1

ALESSIA

—¡¿Pero es que te volviste loca?! ¡Mierda, Alessia, discúlpame, pero eso es lo que debes tener en la cabeza al pensar siquiera que ese maldito de Connor te vaya a amar! ¡Si es un completo idiota!

El grito de mi hermano Alistair resonó en todo el comedor, haciendo vibrar las copas de cristal de la mesa. Estaba de pie, con el rostro rojo de la rabia y las venas del cuello a punto de estallar. Si Connor hubiera estado frente a él en este momento, juro que Alistair ya lo habría enterrado en el cementerio más profundo de Italia.

A su lado, la escena era completamente diferente. Mis padres estaban sentados, mirándonos como si estuvieran viendo su comedia romántica favorita en el cine. Mi mamá se tapaba la boca con la servilleta para disimular la risa, mientras mi papá le daba un trago a su vino, con los ojos llenos de diversión por el drama de su hijo mayor. Para ellos, ver a Alistair perder los papeles por mi culpa era el mejor entretenimiento de la noche.

—¡Alistair, ya cállate! —me alteré, cruzándome de brazos y fulminándolo con la mirada desde mi asiento—. Deberían llevarse bien, ¡es tu futuro cuñado! Connor es un buen hombre, solo que no lo conoces.

—¿Un buen hombre? —Alistair soltó una carcajada amarga, pasándose las manos por el cabello, desesperado—. Alessia, por favor, abre los ojos y ve bien quién es ese imbécil. Ese tipo no tiene sangre en las venas, es un cínico al que todo le vale una soberana verga. ¡Se está burlando de nuestra familia en nuestra propia cara con esa sonrisita relajada que tiene siempre!

—No se está burlando de nadie —defendí, sintiendo cómo las mejillas me ardían de la frustración—. Él simplemente es... despreocupado. No es un ogro amargado como tú.

Mis padres volvieron a soltar una risita ahogada. Alistair los miró, indignado.

—¡¿De verdad se van a reír?! —reclamó Alistair a mis papás, señalándome—. ¡Su hija se va a casar con un hombre que parece que vive en otra galaxia y a ustedes les da risa! Te lo juro, Alessia, ese hombre no sabe lo que es el amor. Estás encaprichada con un témpano de hielo que solo piensa en sus negocios.

Apreté los puños debajo de la mesa. Me daba una rabia inmensa que Alistair hablara de Connor de esa manera. Sí, sabía que mi prometido tenía una actitud difícil. Sabía que sus respuestas cínicas y su aire de superioridad podían desquiciar al hombre más paciente del mundo, y Dios sabía que Alistair no tenía ni una gota de paciencia. Pero yo veía más allá de esa máscara fría. Quería ver más allá. Quería descifrar los secretos de Connor Sinclair y demostrarle a mi hermano, y a todo el mundo, que detrás de ese magnate implacable había un corazón que yo misma me iba a encargar de derretir.

Aunque tuviera que pelear con Alistair todos los días de mi vida para lograrlo.

Veo cómo mi hermano se arregla su traje con una elegancia y ese orgullo que tanto lo caracteriza. Se acomoda los puños de la camisa de forma impecable, me mira desde arriba con superioridad y vuelve a la carga.

—Te lo voy diciendo de una vez, Alessia, si tú piensas que yo voy a ser el mejor amigo de ese imbécil, estás bien equivocada porque yo no soporto a ese maldito y ni lo creas. Así que te lo advierto, nada de eso va a pasar. Conmigo no cuentes y espero que no te arrepientas, porque tu amado Connor no está preparado para tener una responsabilidad como lo es un matrimonio.

Yo estoy dispuesta a decir algo, abro la boca para cantarle sus verdades, pero veo cómo se da media vuelta y se va sin darme derecho a réplica. Camina con esa prepotencia suya que exaspera a cualquiera, pero antes de cruzar la puerta, se detiene y suelta:

—Gracias por la cena. Para la próxima que sea un poco más agradable.

Y desaparece. Me quedo ahí, con la palabra en la boca, viendo a mis papás. Ellos solo me hacen señas con las manos de que no pasa nada, restándole importancia con una sonrisa y asegurándome que ya se le pasará el berrinche. Pero yo lo conozco demasiado bien. Sé perfectamente que no se le pasará.

Entre la rabia y la frustración que me aprietan el pecho, cierro los ojos y solo ruego que al menos asista a la boda.

🖤 Nota de la autora:

¡Dios mío, chicas! Alistair Di Moretti es un completo témpano de hielo, ¿vieron eso? Me encantó escribir este capítulo, de verdad que ver a Alistair molesto es buenísimo y todo un espectáculo. Pero prepárense, espero que estén esperando con ansias el próximo capítulo porque si Alistair les pareció intenso... ¡Connor Sinclair es una completa bomba! JAJAJAJA.

Cuéntenme en los comentarios qué les pareció este primer asalto familiar. ¡Las leo!

— Rossella A.S



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En el texto hay: venganza, trajedia, romance +18

Editado: 05.06.2026

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