Legendary!

Capítulo 5 – Una cálida bienvenida.

Trollb0t y Tomás estaban tumbados en el suelo después de pasar toda la noche practicando. El aire olía a metal recalentado y nieve derretida; el suelo estaba lleno de marcas de chispas y golpes. Trollb0t comenzó a encenderse nuevamente, soltando destellos y un crujido bajo, como si su cuerpo estuviera reiniciando.

Trollb0t: Ah… ¡Despierta Tomás no te mueras todavía!

Movió a Tomás con un par de golpecitos torpes hasta que este se ahogó de repente, respirando con fuerza.

Tomás: ¿Eh?

Trollb0t giró la cabeza hacia otro lado, pero antes de responder, alguien tocó la puerta. El sonido seco retumbó en la pequeña cabaña. Ambos se miraron; Trollb0t comenzó a soltar chispas, como si estuviera nervioso.

Tomás: Yo iré.

Antes de que pudiera levantarse, Trollb0t lo detuvo del brazo.

Trollb0t: No, yo iré. Quédate aquí. No debería haber nadie en este pueblo porque fue deshabitado hace tiempo.

Trollb0t caminó hacia la puerta; cada paso hacía rechinar las tablas bajo su peso. La abrió con cuidado y, al otro lado, un hombre vestido con piel de tigre dientes de sable lo observaba. Llevaba el cráneo del animal como casco y sonreía con una calma inquietante; sus ojos estaban completamente cerrados. Trollb0t mantenía la puerta firme con una mano, y con la otra apretó el puño hasta que salieron pequeñas chispas, como si su cuerpo esperara una confrontación.

—Buenos días, forastero. Me parece que tú y tú amigo se encuentran perdidos. Les doy una cordial invitación a mi pueblo, estarán mucho mejor ahí.

Trollb0t: No, muchas gracias por su amabilidad, pero estamos bien. Que tenga lindo día.

Intentó cerrar la puerta, pero el hombre puso el pie con una fuerza que hizo estremecer la madera. Trollb0t retrocedió unos centímetros por el brusco movimiento. Lentamente levantó la mirada como si lo hubieran desafiado.

—Insisto, vengan conmigo y estarán a salvo de aquel monstruo.

El sujeto sonrió ampliamente mientras abría los ojos para mirar a Trollb0t. Tomás, que observaba desde detrás de él, arqueó una ceja.

Tomás: Bueno, si hay un monstruo suelto, mejor irnos con él, ¿no crees?

El hombre asintió con un gesto exagerado, como si confirmara cada palabra.

Trollb0t lo observó con desconfianza unos segundos, hasta que finalmente cedió.

Trollb0t: Bien. Pero dormiremos en un lugar aparte.

—Excelente. Síganme y no se pierdan en el camino.

El trío avanzó por una vereda estrecha entre montañas. El viento soplaba fuerte y la nieve se acumulaba en los bordes del camino. Después de un rato, comenzaron a verse luces a lo lejos.

—Bienvenidos a Frostmount.

El lugar estaba lleno de vida: personas charlando, niños corriendo, linternas colgando entre los techos de madera. El contraste con el pueblo anterior era evidente.

Tomás: Este lugar sí que se ve con más vida. En el otro hasta podían quitarme la mía.

—Nos mudamos por las avalanchas del monte. Era horrible tener nieve tapando las puertas y ventanas —dijo el hombre riendo.

Mientras caminaban, algunos lugareños murmuraban al verlos pasar, pero al notar que eran observados, fingían sonrisas nerviosas y saludaban.

Tomás: Raros.

Tropezó con una piedra oculta bajo la nieve; casi cae, pero se reincorporó como si nada.

—No se preocupen por ellos, no estamos acostumbrados a recibir visitas inesperadas.

El olor a carne asada y leña llegó hasta ellos cuando se acercaron a una enorme cabaña.

Tomás: ¿Tienen comida en este lugar?

Preguntó con los ojos brillando, relamiéndose los labios y frotándose las manos.

—Sí, por el cumpleaños de nuestro líder hicimos un gran bufet. ¿Quieren venir o prefieren descansar primero?

El hombre extendía un brazo hacia la entrada y con el otro señalaba un sendero lateral.

Tomás: Claro que iremos. Ya tiene rato que no como algo decente.

Dio un paso hacia adentro, pero Trollb0t lo tomó del abrigo.

Trollb0t: No, gracias. Así estamos bien.

Tomás lo miró con molestia, con medio cuerpo dentro de la puerta.

Trollb0t: Ven para acá.

Lo arrastró unos metros más lejos, detrás de una pila de troncos.

Tomás: ¡Suéltame! No ves que vengo muerto de hambre desde el nacimiento.

Trollb0t: Lo sé, pero esas personas no son tu familia. No sabemos qué intenciones tengan. Son desconocidos, Tomás. Ya estás grande, razona.

Tomás frunció el ceño.

Tomás: Me lo hubieras dicho antes, no ahora que tengo un buffet a unos metros.

Señaló con la cabeza hacia el festín.

Trollb0t: No te lo dije antes porque esperaba el momento correcto. Además, ese tipo tiene una habilidad fuerte. Tal vez no lo notaste porque estabas distraído, pero me detuvo la puerta y me empujó.

Tomás se quedó en silencio, analizando lo que había oído. Rodeó a Trollb0t, observándolo como si evaluara una máquina.

Tomás: No debe ser muy difícil moverte.

Trollb0t: Intenta moverme un poco.

Trollb0t se cruzó de brazos, desafiante.

Tomás: Fácil.

Tomás lo tomó de los hombros y empujó con todas sus fuerzas. Sus pies patinaron en la nieve hasta que cayó de espaldas.

Tomás: No es.

Se levantó, sacudiéndose, y sin pensarlo soltó un golpe con electricidad amarilla envolviendo su puño.

Trollb0t: Al menos aprendiste algo, pero no es suficiente.

Tomás miró el humo saliendo del punto donde había golpeado. Observó su puño, y cuando el dolor llegó, comenzó a retorcerse.

Tomás: Está bien, tienes razón, pero hay que hacer algo rápido y sinceramente yo no creo poder hacer algo.

Su voz sonó apagada y bajó la mirada.

Trollb0t lo observó un segundo, luego le dio dos bofetadas metálicas que resonaron como campanas.

Trollb0t: No te preocupes, para eso estoy yo aquí, para guiarte. Este es el plan.

Se inclinó y comenzó a susurrarle al oído por un buen rato. Tomás escuchaba entrecerrando los ojos.

Tomás: Espero que esto funcione.



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En el texto hay: violencia, accion con poderes, mundo épico

Editado: 15.01.2026

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