Frostborn trató de replicarle la misma técnica a Tomás, colocándose detrás de él en un parpadeo, pero Tomás logró predecir su movimiento. Ambos chocaron puños y una onda expansiva estalló entre ellos como un trueno impactando en el suelo. Los dos retrocedieron, pero Tomás se vio más afectado y quedó aturdido por un instante. Frostborn no desaprovechó la oportunidad y golpeó el suelo con ambas manos, levantando varios pilares de hielo que avanzaban a gran velocidad mientras congelaban todo a su paso. Tomás saltó para salir de la línea de ataque.
Tomás: Este ataque es fácil de esquivar, ¿es lo mejor que puedes darme?
Dijo de forma arrogante mientras sonreía.
Frostborn (Glacial Wrath): Mira bien por donde va, ciego. A ver si con esto pones más atención.
El ataque aceleró brutalmente, y lo que antes eran pilares de hielo ahora se convirtió en un río helado de formaciones filosas arrasando directo hacia unas cabañas. Por las ventanas, varias familias se asomaban a ver el combate, hasta que vieron el hielo mortal aproximándose. Intentaron huir, pero la ventisca helada congeló las puertas antes de que pudieran abrirlas.
Frostborn (Glacial Wrath): Debieron haber escapado cuando tenían la oportunidad, cobardes inútiles y traidores.
Gritó mientras volvía disparar ráfagas de hielo.
Tomás: Esto va a ser más complicado de lo que pensé…
En un movimiento desesperado, Tomás levantó las manos al mismo tiempo que cargaba sus ojos a máxima potencia hasta que le ardieron.
Tomás: No soy un bueno para nada.
Con rabia, comenzó a liberar varias descargas eléctricas junto con los láseres de sus ojos para contrarrestarlo todo. Rayos y hielo chocaron en el aire, levantando una gran columna de vapor. Pero el ataque glaciar era demasiado fuerte. Tomás fue arrastrado hasta chocar contra una cabaña. Cuando se levantó, vio la grieta formándose debajo de él.
Tomás: ¡No!
Llenó sus ojos de energía y rompió una ventana para entrar. Ya adentro, disparó un potente láser a la puerta congelada.
Tomás: A la puerta, ya.
Todos lograron escapar a tiempo, pero la otra cabaña estaba a segundos de ser destruida por el glaciar. Tomás salió disparado de ahí, reuniendo energía en ambas manos.
Tomás: Una vez más… préstame un poco más de tu poder, hombre de ropas extrañas.
Sintió un ardor en el pecho y todo su cuerpo comenzó a electrificarse con intensidad. Descargas enormes iluminaron el cielo y el hielo fue destruido por completo.
Tomás: No pensé que funcionaría.
Las personas estaban confundidas, pero vivas, y aún más sorprendidas al ver un loco romper la puerta y entrar.
Tomás: Rápido, por aquí.
Cuando la ventisca se disipó, Frostborn vio a Tomás ayudando a los aldeanos.
Frostborn (Glacial Wrath): ¿Cómo sobrevivieron si ese maldito no aprecia ni su propia vida?
Desbordando ira, tensó su cuerpo y bajó la cabeza, dejando que sus cuernos brillaran con un tono verde boreal.
La multitud comenzó a elogiar a Tomás. Él se desconcentró, confundido. Nunca antes lo habían alabado por algo. Iba a responder cuando Frostborn lo embistió brutalmente. La gente volvió a correr gritando.
Tomás: ¿Quién ataca por sorpresa ahora?
Contestó furioso mientras intentaba frenarlo. Era imposible, así que comenzó a contrarrestar con descargas eléctricas. Poco a poco, la fuerza de la bestia disminuía. Tomás aprovechó para golpearlo en la cara mientras lo electrocutaba.
Frostborn (Glacial Wrath): Tú no puedes detenerme.
Frostborn lanzó un ataque final, liberando una explosión helada masiva de su boca, mezclada con una aurora boreal que iluminó todo el pueblo. Tomás saltó y se aferró a los cuernos en el último segundo.
Tomás: Por poco.
Sacó el collar de su abrigo y se lo colocó.
Frostborn (Glacial Wrath): ¿Qué estás haciendo, mocoso?
El monstruo comenzó a sacudirse violentamente. Tomás se soltó y cayó en la nieve.
Frostborn: Maldita cucaracha. Fuiste más difícil de matar de lo que creí.
Creó un garrote de hielo, pero antes de atacar se quedó petrificado. Su cuerpo expulsó vapor y perdió la forma de bestia.
Tomás: Creí que no lo había activado.
Recordó a Trollb0t y corrió hacia él. Komar estaba hablando antes de acabarlo, cuando un rayo lo lanzó lejos dejándolo inmovilizado.
Tomás: ¿Por qué siempre dan un sermón antes de acabar con alguien?
Trollb0t: Se creen dictadores del invierno
Ambos se miraron y comenzaron a reír.
Tomás: Buena esa. ¿Dónde está Karner?
Trollb0t intentó levantarse. Tomás lo cargó y lo llevó hasta una roca.
Trollb0t: Coloca tu mano en su pecho.
Tomás: Lo voy a matar.
Trollb0t: Relájate. No liberes más energía de la necesaria.
Tomás lo hizo. Un destello amarillo recorrió el cuerpo de Karner, que volvió a respirar.
Karner: ¿Estoy vivo?
Tomás: ¡Un zombi!
Trollb0t le dio un golpe en la nuca.
Trollb0t: Tranquilízate.
Al salir, la multitud los rodeó. Karner fue con su familia y Trollb0t se escondió detrás de Tomás.
Tomás: Estos ya vienen a lincharme.
La multitud lo levantó entre aplausos.
Tomás: ¿Qué pasa?
Karner regresó.
Karner: Quieren que seas el nuevo líder de todo Frostmount.
Tomás negó rápidamente con la cabeza
Tomás: Gracias, pero siempre que me dejan a cargo de algo todo sale muy mal.
Señaló a Karner.
Tomás: Tú toma el puesto.
Karner: Pero yo tampoco pued-
Tomás se bajó de la multitud y corrió para callarlo con su palma.
Tomás: ¡Tonterías! eres el líder ahora.
La multitud se vio entre ella por un momento y aceptó a regañadientes. Karner levanto una mano y les indico a todos que volvieran al pueblo para reconstruirlo y ver qué hacer con Frostborn.
Tomás: Buena suerte con el pueblo enojado Frosty.
Le dio una sonrisa burlona mientras cargaba a Trollb0t y caminó hacia la frontera.