Legendary!

Capítulo 21 – El verdadero Rey.

En una dimensión de bolsillo que parpadeaba y cambiaba de colores de forma rápida, se encontraba un artefacto extraño que desafiaba cualquier lógica física. El objeto alteraba su forma constantemente sin patrón alguno. Pasaba de ser un tridente amarillo a una bomba nuclear del tamaño de una mesa, para luego ser un cristal rosado resplandeciente.

Una puerta se abrió en el vacío y de ella salió una científica con el cabello desordenado y la bata manchada. Observaba el objeto con una mezcla de cautela y ambición mientras anotaba frenéticamente en su libreta. No era solo curiosidad; era el deseo de demostrar que ella, y solo ella, podían controlar lo que los demás temían.

—Finalmente va despertar.

Dijo dando un suspiro y relajándose por completo.

El artefacto extraño comenzó a retorcerse a una velocidad increíble mientras una luz gris, pesada y dominante, llenaba la habitación, desapareciendo los colores de la dimensión.

—¿The Only? ¿Puede escucharme?

Una carcajada seca y carente de humor resonó en las paredes de la realidad, seguida de una voz que se escuchaba desde todos lados.

The Only: ¿Cuánto tiempo estuve inactivo?

—10 años, ya casi llegabas a los 11.

The Only: Se siente como si todo hubiera sido ayer, no importa, ¡Es hora de volver a mi trono y finalmente reclamar lo que me pertenece!

La científica, con las manos temblorosas, levantó una tableta donde se reproducía el video de Tomás disparando un relámpago masivo hacia Frostborn.

The Only se quedó callado por unos momentos. Su forma comenzó a retorcerse de manera violenta mientras un grito desgarrador escapaba de su esencia, agitando la estructura misma de la dimensión de bolsillo.

Una vez que dejó de retorcerse, su forma se estabilizó. Adoptó la apariencia exacta de Tomás, pero era una versión vacía su piel, su ropa y su cabello eran de un gris ceniza absoluto, como si fuera una estatua. Solo sus ojos rompían la calma, variando constantemente entre colores multicolores que giraban como un caleidoscopio.

The Only: Quiero divertirme un poco con él. James no me sacaba ni una carcajada, pero este se ve igual de payaso que tú.

Su voz ahora sonaba idéntica a la de Tomás, pero con un pequeño tono de distorsión. Pero algo dentro de la mujer finalmente se quebró, le aventó la libreta en la nuca para después responder con voz molesta.

—¡No soy un payaso! Estoy harta de que me usen para este estúpido proyecto mientras los otros se llevan todo el crédito de mi trabajo. ¡Harta de ser tu niñera y que nadie me reconozca por lo que hago!

The Only giró lentamente. Sus ojos se volvieron negros por un instante y, en un parpadeo, ya estaba frente a ella. Su brazo se había transformado en un cristal afilado rosa que rozaba la yugular de la mujer.

The Only: No es problema mío. Pero seré benevolente esta vez; un rey tiene que serlo con sus súbditos... a veces.

Chasqueó los dedos y un prisma tallado con líneas multidimensionales empezó a girar sobre la cabeza de la mujer.

The Only: Te lo presto. Pero si vuelves a faltarme al respeto... TE HARÉ PEDAZOS.

Lanzó un tajo al aire que rasgó la ropa de la científica, quien logró apartarse justo a tiempo, sintiendo la superficie del cristal rozar con su piel.

The Only: Que habilidosa.

Dijo con sarcasmo para después recuperar la forma normal de su brazo mientras una sonrisa arrogante se dibujaba en su rostro gris.

The Only: ¡Finalmente, aire fresco!

Este se dio la vuelta y desapareció inmediatamente.

La científica se quedó en shock, recuperando el aliento mientras la habitación empezaba a derrumbarse. Tomó el prisma con fuerza y salió corriendo. Al llegar al laboratorio principal, The Only había dejado algo en la pared de metal, un mensaje escrito con un extraño líquido brillante.

“LOL”

—De todos modos, tenía que despertar en algún momento —susurró con nerviosismo—. Ahora podré irme de aquí aprovechando el caos que hará el.

Rápidamente, se equipó con los inventos que había hecho durante años y salió de ahí. Al llegar a un punto de control, se encontró con dos guardias armados. En lugar de esconderse, se enderezó con una mirada de superioridad falsa.

—Háganse a un lado. El sujeto ha tenido una reacción imprevista y necesito llevar unas muestras al laboratorio antes de que todo colapse —dijo con un tono de autoridad tan cortante que los guardias, acostumbrados a su mal humor, bajaron las armas instintivamente—.

Los guardias asintieron y la dejaron pasar. Sin embargo, apenas cruzó el umbral, la alarma real estalló. Una voz anunciaba la fuga de The Only. La científica desenfundó su arma roja y disparó antes de que pudieran reaccionar, creando una nube de fuego que uso para escapar del lugar.

Pero su libertad duró poco. Frente a ella, la Matriarca de la Sangre la esperaba con una sonrisa de depredador, rodeada de vehículos de artillería.

Matriarca: Qué tonta eres. Ya te había dicho que no ibas a salir viva de aquí.

La científica levantó su arma para disparar pero comenzó a sentir que su propia sangre se coagulo en sus venas, un dolor que la hizo caer. Mientras se retorcía en el suelo, vio a la Matriarca acercarse con paso lento. Irónicamente, en su intento de usar a The Only para escapar de sus jefes, solo había logrado que la atraparan y le dieran la muerte de la forma más dolorosa posible.



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En el texto hay: violencia, accion con poderes, mundo épico

Editado: 11.02.2026

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