Leonardo Da Vinci

CAPITULO 3

(Había empezado a dudar de sus intenciones. Pero ahora puedo ver que su oferta no era un truco ni nació del hambre vampírica por mí).

Estarían haciendo más para convencerme de quedarme, si ese fuera el caso.

(Pero, ¿debería quedarme, sabiendo lo que sé?)

Estar más seguro de lo que imaginaba no era exactamente una recomendación entusiasta. Y había sido amenazado por uno de ellos. Justo en ese momento, la puerta se abrió. Con ella, un dulce aroma entró flotando en la habitación.

(...reconozco ese aroma.)

Ahí estaba. Justo como lo había imaginado. Sin embargo, la sonrisa en su rostro fue una sorpresa.

Leonardo- Pensé que eras tú quien hablaba.

MC- Leonardo…

Saint-Germain- Leonardo, toca antes de que eches abajo mi puerta. Estábamos en medio de una discusión importante.

Leonardo- Lo sé. Escuché todo desde afuera. Esperé diez segundos —educadamente— pero no parecía que fueras a terminar. Además, tú eres el que me ha hecho esperar. Desde anoche, ¿recuerdas?

Así es. Leonardo de hecho se quedó dormido frente a la puerta del Conde.

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Leonardo- ...Nunca te había visto por aquí. Pensé que esperaría pacientemente hasta que terminaras. Tardaste tanto que me quedé dormido. Así que, ¿tú eres con quien él estaba hablando?

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Ojos de oro fundido robaron mi atención de nuevo.

Leonardo- ¿Cara mia?

MC- ...¿Sí?

Leonardo- Estás decidiendo si te quedas o no, ¿verdad? Espera aquí y piénsalo mientras hablo con él. Da tu respuesta después.

MC- Oh, claro. Decide por mí, ¿por qué no?

Leonardo- Exactamente lo que pensé que haría.

Saint-Germain- Tan insistente como siempre, ¿no? Pido disculpas en nombre de Leonardo por su atroz comportamiento, MC.

(Él es insistente. Pero también ha estado esperando tener esta conversación por algún tiempo.)

MC- Para nada, está bien. Esperaré aquí si ustedes dos quieren continuar.

Leonardo- ¿Ves? Ella está de acuerdo. Ahora, dime. ¿Qué es?

Saint-Germain- ...Como sea...

Para mi sorpresa, ¡le Comte sonaba realmente exasperado! Dejó caer una pila de papeles delante de Leonardo.

Saint-Germain- ¿Sabes qué son estos, Leonardo?

Leonardo- Depende. ¿Tú lo sabes?

Saint-Germain- No, no depende, porque solo responderías a mi pregunta con otra pregunta si no supieras la respuesta en primer lugar.

Leonardo- Je, me atrapaste. ¿Más cartas instándome a casarme, sí?

(Espera. ¿Acabo de oír eso?)

MC- ¿Urgiéndote a... casarte?

Leonardo- ¿Estás escuchando a escondidas nuestra conversación, cara mia? ¿Sientes curiosidad?

MC- Tú fuiste quien me dijo que esperara mientras lo discutían. No puedo apagar mis oídos.

Sebastian- Pero es posible concentrarse cortésmente en otra cosa para no escuchar.

MC- ...Lo dice la persona que claramente escuchó a escondidas esta conversación justo ahora... Mmm. ¿Incluso a los vampiros los presionan para que se apuren y se establezcan? Eso es duro.

Leonardo- No tienes ni idea, cara mia.

(Debe ser un soltero bastante codiciado para recibir ofertas incluso después de la muerte.)

Saint-Germain- ¿TE das cuenta de que tu negativa a considerar la idea del matrimonio es la razón por la que estoy constantemente invadido por esta afluencia de propuestas? Ni siquiera tienes que casarte con ninguna de ellas. ¡Solo finge cortejar a una por un tiempo y las cartas se detendrán! Es todo muy simple.

Leonardo- Simple no significa bueno. Ni aceptable.

Leonardo sacó otro cigarrillo, como si quisiera decir que había terminado la conversación.

Saint-Germain- Yo pago todos tus gastos, sabes.

Leonardo- ...Y yo pago por eso cada vez que me haces escucharte quejarte.

(Ambos son extrañamente persuasivos, pero al parecer eso no funciona entre ellos. Deben ser bastante cercanos, sin embargo, para poder quejarse el uno al otro de esta manera.)

Justo cuando empezaban a enumerar lo que era claramente una larga lista de defectos personales del otro, Sebastian interrumpió.

Sebastian- Perdón, señores, pero tengo una idea.

Ambos- ¿Qué idea?

Sebastian- Escribimos que el Maestro Leonardo ha encontrado a alguien… MC. Él puede cortejarla.

MC- ¡Espera un minuto!

(¿Cortejada por Leonardo? Solo como una forma para que él evite las propuestas... ¿verdad?)

Desafortunadamente, la conversación parecía continuar sin mí.

Sebastian- MC volverá a su época en un mes, un acto que la libera del compromiso fingido. Habiendo sido... rechazado recientemente, se le dará a Master Leonardo un periodo de gracia antes de que comiencen de nuevo las propuestas.

Leonardo- Ingeniosa idea.

MC- ¡Espera, por favor! ¡Ni siquiera he decidido si me quedo aquí! Y mucho menos involucrarse en una farsa por su conveniencia. Leonardo debería elegir a alguien que...

Leonardo- Te elijo a ti.

MC- ...¿Disculpe?

Leonardo torció una sonrisa, con el cigarrillo sin encender aún en sus labios.

Leonardo- Te tomaré como mi amante, mi compagna provisoria. Parece que lo pasaremos bien.

MC- Para ti, quizás. Y por favor, no te olvides de la parte de 'provisional'.



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En el texto hay: personaje historico

Editado: 16.04.2026

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