(Estaba seguro de que era una broma. No tengo idea de por qué Leonardo iría y haría eso después de que le dije que no tenía que hacerlo.)
Insegura de qué decirle, llamé a su puerta. Él respondió invitándome a pasar.
MC- Gracias.
Equilibrando la bandeja, empujé la puerta para abrirla. Dentro me esperaba una vista más allá de la imaginación.
(...¡No tenía ni idea!)
Era una ZONA de DESASTRE. Escaleras de botellas vacías. Lienzos sentados en el sofá. ¡Libros usando otros libros como marcadores! Leonardo me había invitado a entrar, ¡pero apenas podía pasar de la puerta!
Leonardo- ¿Eh? Oh, eres tú.
MC- ...¿Qué es esto? ¿El armario/clóset?
Leonardo- Obviamente es mi habitación. Tienes los ojos tan abiertos ¿y aun así no puedes verlo?
MC- Tienes razón. El armario tendría utensilios de limpieza. Algo que este lugar necesita. Vas a limpiar esto, ¿verdad?
Leonardo- No. Siempre está así.
MC- ¿Siempre?... ¿Siempre...?
Leonardo- Aquí no está tan desordenado… Sé dónde está todo, al menos.
(De hecho, ¡se necesitaría la gran mente de Leonardo Da Vinci para siquiera caminar por esta habitación que parece una pintura de Escher! No es mi trabajo, ¡pero romperme el cuello tropezando con botellas o ser enterrado vivo por la basura exige una acción!)
MC- ...¿Puedo limpiar? No, olvídalo. No estoy preguntando. TENGO que limpiar.
Leonardo- ¿Quieres hacerlo? Me rindo ante tu valentía, cara mia (querida/mi amor). Adelante.
No es que me preocupara él o su habitación. Necesitaba un lugar para dejar su almuerzo. Por ahora, puse la bandeja fuera de la puerta.
(¿Por dónde empiezo con esto? Veamos cómo crear un camino hacia el estante y de regreso.)
Empecé con la monstruosa pila de libros que estaban dentro de otros libros, sacándolos y organizándolos por tamaño.
(Astronomía. Arquitectura. Estrategia militar. Filosofía. Anatomía. ¡Este trata sobre bicicletas! ¡Todo en varios idiomas diferentes!)
Incluso si pudieras leer todo esto —y tomaría toda una vida—, ¿cómo podría una sola mente albergar toda esa información?
(Nunca pude entender qué clase de razonamiento llevó a esto. ¡Pero al menos sé POR QUÉ no puedo! Su mente está demasiado llena de ¡observación-de-estrellas-construcción-de-torres-escultura-griega-máquinas-de-asedio-bicicletas!)
El maestro de este caos estaba parado en uno de los lugares que había despejado, mirándome con diversión.
MC- ¿Quieres quizá ayu-¡ACK!
Un libro cayó sobre mi cabeza.
MC- ...Ay.
Era una enciclopedia de pájaros, por supuesto.
(Ahora los libros se están vengando de mí. ¿Hmm…? Espera, ¿qué es eso?)
Un marco cuadrado de dos metros sobresalía por detrás de su cama. Lo saqué y quedé asombrada por lo que vi.
MC- ¿Esto es un mapa...?
Leonardo- Sí. Ese es el mapa de Fra Mauro. Un viejo mapa del mundo. Hecho en Italia, justo alrededor de la época en que nací. Molesté al Conde al respecto, y él me consiguió esta copia. Muy cercana a la original. No estoy seguro de cómo lo consiguió…
MC- ¡Es hermoso! ¡Está al revés, pero míralo! ¡Noruega, Suecia, Finlandia! ¡Ahí está la costa libia! ¡Incluso tiene Japón!
Leonardo- ...No es demasiado preciso, de ahí el Jardín del Edén, pero es una visión artística del mundo.
MC- ¡Yo también lo creo! Soy una gran fan de los mapas y la geografía. Los lugares antiguos. Los idiomas. Soy, era, una agente de viajes. Organizaba viajes para la gente. Y dondequiera que no podía ir yo misma, me gustaba leer sobre…
(Dios mío. ¡Qué habladora soy!)
Leonardo- Esa es la primera vez que haces eso. (x2)
MC- ...¿Quieres decir, cansar a alguien con tanta charla?
Leonardo- Es la primera vez que muestras una sonrisa despreocupada. Scusa (Disculpa), quería ver si podía hacerte sonreír más.
Él rozó mi mejilla con una mano enguantada, y sentí una chispa de algo. Algo tierno, pero agridulce… Entonces, ¡Leonardo me levantó las mejillas [para hacerme sonreír!
MC- ¡Perdón, pero no hagas eso!
Sus ojos brillaban, y me miró como si la visión de mí le resultara agradable.
MC- Definitivamente sonrío más cuando no me pinchan y empujan como un trozo de arcilla.
Leonardo- Sí, tiene sentido. Aunque prefiero cuando sonríes.
MC- ...Anotado.
Su comentario me hizo sentir extrañamente tímida. Con una risita, me dejó ir.
Leonardo- ¿Estás frunciendo el ceño otra vez? Eres como el clima en la cima de una montaña.
MC- ¿Qué se supone que significa eso?
Leonardo- En la cima, el clima cambia a menudo y cambia rápidamente. Justo como tú.
(¡Tú eres el patrón meteorológico! Yo solo soy el transeúnte inocente atrapado en ti.)
Y hablando de cambiar de expresiones como el clima, ahora me estaba mirando fijamente.
MC- ¿Qué pasa?
Leonardo- Eres inusual. Serías un estudio fascinante... para mi investigación.
MC- Eso suena como un descenso de categoría.
Leonardo- Significa que eres interesante- la chica que vino de otra época. Pero no interesante como pareja romántica.
MC- ¡Claro que no! El romance es una farsa. Y yo nunca me enamoraría de ti.
Leonardo- ¿Nunca? Me entristece escucharlo, cara mia (querida mía).
ESA no era una expresión de abatimiento.
(¿Qué le resulta tan divertido?)
No lo sabía. Pero si me quedaba aquí más tiempo, iba a tirarle algo. Había mucho que tirar.