MC- Aun así, sabías mucho más sobre él de lo que pensaba. ¿Cómo es que sabes tanto?
Sebastian- Yo... este... no soy...
(¿Sebastian?)
Sebastian se cerró en banda, sus dedos se volvieron rígidos sobre la fina plata que pulía. Se me agudizó el olfato. De repente, percibí ese olor dulce que cautivó mis sentidos...
Leonardo- ¿Se están divirtiendo ustedes dos hablando de mí?
MC- Leonardo...
Si se enterara de que estaba preguntando por él, Leonardo nunca me dejaría olvidarlo.
MC- ¿Diversión? No, me estaba quejando con Sebastian de lo horrible que eres.
Leonardo- ¿Ah, sí? ¿Siempre tienes ese brillo en los ojos cuando te quejas de alguien... Pero por el bien de la encantadora cara mia, aceptemos tu versión de la historia.
Me dio una palmada en el hombro al pasar a mi lado.
(No se puede fingir nada cuando se está cerca de él).
Sebastian- Amo Leonardo, ¿por casualidad me estaba buscando?
Leonardo- Buena deducción. Me quedé sin cigarrillos. ¿Podrías comprar algunos la próxima vez que vayas al pueblo?
Sebastian- Como desee.
Leonardo- Grazie. Y puede que tenga algo más de 'buena información' esperando para cuando regreses.
MC- ¿Tú también eres un informante—?
Leonardo- ¡Yo no dije nada! Ciao, cara mia. Sebas.
Con una sonrisa felina, Leonardo se escabulló.
Cuando él hubo salido de la habitación, Sebastian suspiró.
Sebastian- ...el amo Leonardo puede ser difícil.
MC- Sobre eso. ¿Qué estaba diciendo acerca de la información, Sebastian?.
Sebastian- Ya que se ha descubierto el pastel, supongo que no tengo más remedio que decírtelo. Como compañeros humanos, es mejor que no compartamos secretos....
¿Qué secreto iba a contarme? Sacó algo de su frac con toda la solemnidad de un presentador de premios.
(Ah. ¿Guarda una libreta ahí dentro?).
Sebastian- Dijiste que yo sabía más sobre Leonardo Da Vinci de lo que pensabas. Pero te equivocaste. Te equivocaste por mucho.
MC- ¿En qué me equivoqué?.
Sebastian- ¡No es solo Leonardo. Sé más sobre TODOS LOS DEMÁS de lo que crees! Una imagen vale más que mil palabras... y yo he escrito más de seiscientas mil en mi carrera.
Él me entregó su libreta.
Sebastian- Echa un vistazo al interior.
MC- ...Está bien.
Realmente no quería hacerlo. Pero él me estaba mirando fijamente. Abrí la tapa de la caja de Pandora.
(Veamos...)
11-00 a.m. Monsieur Napoleon se despertó temprano. Demasiado temprano para él, ya que se dio de bruces contra una pared. Iré a ver cómo está más tarde.
2-15 p.m. Encontré a Sir Isaac reemplazando los tubos de carbono en una de las lámparas de arco. Estaba tomando notas. Todavía tenía el pelo revuelto de dormir.
4-12 p.m. El maestro Theodorus caminaba con paso alegre. Estaba tarareando una canción popular. Debe de haber hecho una venta.
La cosa seguía. Había entradas para todos los residentes; afortunadamente, ninguna sobre mí.
MC- Entonces, ¿supongo que estas... notas son la forma en que recuerdas cómo cuidar de un hogar de diez personas tú solo?.
Sebastian- Para nada, eso es fácil de recordar. ¡Este es mi '¡Oh No, No lo Hicieron!—Diario Cotidiano de las Grandes Figuras de la Historia'.
MC- Eso sí que es un título, Sebastian.
Sebastian- Yo, Akihiko Satou—ejem, Sebastian—soy un orgulloso fanático de la historia. ¿Quieres saber por qué me volví así, sin duda? Muy bien, te contaré toda la historia.
Antes de que pudiera decir que no, Sebastian me contó la historia de su vida, empezando desde la escuela primaria. Descubrió un libro sobre Napoleón en la biblioteca, y ese primer encuentro despertó un amor de por vida por todo lo relacionado con la historia. Se especializó en historia en la universidad. Obtuvo su doctorado comparando a grandes personajes en el escenario mundial. Había escrito sus propios libros. Akihiko Satou había estado viajando por toda Europa, durante la investigación para su próximo trabajo. Fue entonces cuando conoció al Conde de Saint-Germain, aceptó la oferta de venir aquí y adoptó el nombre de 'Sebastian'.
('...Y el resto, como dicen, es historia').
MC- Gracias por contarme todo eso.
Sebastian- ¿No crees que soy... un bicho raro...?.
MC- ¿Un bicho raro? ¡Sebastian, no!.
Sebastian- ¿Por cambiar mi carrera a mayordomo solo para tener la oportunidad de observar a mis héroes personales? Incluso yo sé que puedo llegar a ser un poco... extremista.
MC- No eres raro. Y no eres un bicho raro. Todo el mundo tiene pasatiempos. Yo tengo cuadernos llenos de notas sobre idiomas y geografía.
Sebastian- MC...
MC- La historia es claramente importante para ti.
Cerré suavemente el 'Diario diario de grandes figuras' de Sebastian y se lo devolví.
MC- No tienes que burlarte ni restarle importancia a las cosas que te gustan. Esas cosas son parte de ti, y merecen respeto.
Sebastian- ...Gracias.
MC- De nada. Y lamento si soné demasiado como una 'columna de consejos'. ¡Supongo que amo mis pasatiempos tanto como tú!.
Sebastian se rio entre dientes, y yo también me reí.
(Y eso responde a una pregunta anterior).
MC- Entonces, la información que Leonardo te da...
Sebastian- Ninguno de los otros residentes sabe que soy un gran fanático de la historia. Solo el Amo Leonardo se ha dado cuenta. Él me informa de lo que ha visto a cambio de que yo le haga sus recados.