Lethe

Capitulo 4

-Entonces Azazel, que te gustaria que hicieramos primero, te gustaria que te enseñe el lugar o prefieres descansar.

Habia olvidado por completo como se sentia que un ser humano te sonriera de forma genuina, calidez en algo que no fuera sangre y olor a azufre cubriendo donde quiera que caminas.

No le conteste rapidamente.

-Me gustaria ver el lugar- Camine mirando cada lugar, diria que parecia paranoico o tal vez inseguro.

-Bien -Caminaba aquel hombre parecia que apenas acaba de descansar- Te explico, aqui es donde se encuentra la mayor parte de los Celestiales -Señala una gran torre blanca, parecia que emitia luz propia.

-Es muy brillante

-Si, los celestiales lo llaman "Luz purificadora", ya sabes...-

-¿No es muy llamativo?-

-Pues a los Celestialess les gusta mucho, llamar la atención-

-Eso es muy contrapoducente, podriana atacarlos por eso mismo.

-Para nada, Oriel tiene una gran barrera, solo los que se encuentran aqui pueden ver esto, ademas sirve para no usar con frecuencia las fogatas-

La torre si que era brillante, podria decir que es el blanco mas puro que habria visto, si tan solo fueran tan purificadores como esa luz de ahi, se que adentro esa raza es bastante hiprocrita.

-Aqui es donde estan las demas razas, de este lado esta la enfermeria aqui si te lastimas o te sientes mal uno de nuestros magos te ayudaran, si necesitas comida puedes ir aqui, siempre habra para todos -

Observaba como todos platicaban, hablando de forma tan tranquila, como si nada de la guerra pasara ahora, como si fuera un dia cualquiera, senti algo en mi que no se como describir.

-Azazel -Aquel hombre parecia estar muy feliz- ¿Te parece si vamos a entrenar?, esa espada que tienes se ve bastante fuerte, me gustaria un combate amistoso, ademas, necesitamos saber que tan preparado estas.

-¿Preparado?- Tome el mango de mi espada por inercia, como si sintiera que queria tomarla, no se lo iba a permitir.

-Asi es, debemos estar preparados por cualquier cosa, tenemos que estar listos ya sabes ....-En ese momento vi como su mirada se perdia, senti una sensación de pesadez, su cara antes llena de orgullo ahora era un casacaron vacio - Ser los protectores de los Celestiales, ser su mejor escudo para ganar.

Aprete las manos con fuerza, y senti como cada musculo de mi cuerpo se tenzaba, debia suponerlo, por un milisegundo cometí el estúpido error de pensar que había encontrado a alguien libre de este asqueroso control, pero me equivocaba. ¡Maldita sea! A todos y cada uno de esos bastardos les lavaron el cerebro. Les carcomieron la cabeza hasta hacerles creer, con una arrogancia que me revuelve las tripas, que ellos son los "buenos".

Son simples títeres de mierda, usados como una vil pared de carne para proteger a sus amos. Y lo peor, lo que más rabia me da, es que no van a dudar ni un segundo en tirar su perra vida a la basura porque tienen la mente podrida de falsas esperanzas. Son una plaga miserable. ¡Qué putrefacta porquería de Celestiales, me dan un asco profundo!.

- M-Me parece bien, una buena idea- Force una sonrisa mientras en mis ojos podria sentir como mi mirada debia decirle "Eres un maldito traicionero", Aunque una parte de mi sabia que no era su culpa, los celestiales podian tener a todos los que quisieran a su favor, haciendose los buenos mientras morian por ellos.

Soporte no querer golpearlo, que reaccionara, pero no podia, no todavia, debia controlarme, aun no era el momento de hacer cualquier movimiento, si lo hacia, acabarian conmigo antes de siquiera hacer algo y todo mi esfuerzo seria en vano.

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Nos apartamos de la base, y vi un pequeño llugar donde suelen entrar todas las razas por igual, cada golpe que el me daba lo bloqueba con mi espada y viceserva, al principio parecia un simple juego, no queria demostrar toda la fuerza que tenia, ni mucho menos lastimarlo de gravedad, por mas que tuviera repulsión a que lo tomaran como su esclavo sin cerebro debia comportarme.

-Nada mal Azazel -Jadeaba mientras trataba de estar en guardia -Quien diria que supieras tanto, dime ¿eres guardia de alguna nacion?-

-Para nada, tuve un amigo que era guardian de una nacion y me enseño lo basico, con la guerra tuve que aprender a perfeccionarlo- Me movia con algo de dificultad, sabia que ser un guerrero del Eldorria tenia su porque, era fuerte, no iba a ganarle tan facilmente.

-Bien entonces, te enseñare varios truquitos que te enseñaran a ser mejor -

De nuevo, cada golpe, habia escuchado rumores sobre como muchos que entraban aqui eran entrenados por los 6 arcangeles, cada uno para ser mas habilidoso que el anterior, con el motivo que si moria habria un remplazo mejor, con el propósito de que ellos no movieran un solo dedo... solo ordernar.

-Dime, conoces a los 6 arcangeles? -Vi como su sonrisa de emoción por la pelea vacilo un momento.

-¿Porque la pregunta? -Volvio a atacar.

-Escuche que ellos representan a la raza Celestial completa, supongo que son muy fuertes, no?-

-Supones bien, todos ellos, son la mano guia de la luz, son muy fuertes, quienes han regresado con ellos de sus batallas saben lo fuertes que son, entre ellos se encuentran: Oriel, el arcangel que te trajo aqui.

Si Oriel, el me encontro o mas bien, yo lo encontre, no fue nada facil, tuve que hacer casi lo imposible para que se fijara en mi.

-Tambien se encuentra, Rutza, Fedka, Malky y Linso.

Mi espada choca con la de el, hace un sonido metalico que retumba en el vacio,ambos nos separamos para una pausa.

-Mencionaste 5, ¿que hay del ultimo?

-No es ultimo, es Ultima

-Que?

Se vuelve a lanzar a mi, trato de bloquear pero llevamos mas de 2 hora entrenando y sin comer, solo senti como mi mano vacilo y cai al suelo mientras me apuntaba con su espada... habia perdido.

-Maldicion-




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