Debajo de un cielo recubierto de ceniza
Sobre un suelo remojado
cubre el daño que no desaparece
Se recorta la silueta de mi alma
Suplicando porque hagas detener el borde
que no para de cerrarse
.
Sale desde el fondo contempla el odio
lo expongo
para dejarlo ahí
Hago mi mejor esfuerzo
pero no paran de hacerme regresar
Clavando su mirada en mi juicio
.
Y el silencio
es perfecto
y tu voz me encuentra
Golpea hasta caer
cada pedazo quiero verlo arder
Quema las hojas que se desprenden de mi pecho
Suelta de una vez
Las vueltas no paran
No pueden existir las dos