Imagínate acabarlo de perder todo y que nadie crea en ti, exepto alguien, tu madre que acaba de partir.
Eso le paso a Buster Douglas. Un hombre boxeador muy poco reconocido y que nadie confiaba en el, exepto su madre, su madre confiaba tanto en el que afirmo y aseguro que Douglas va a noquear a Mike Tyson. Desafortunadamente antes de esa pelea, la madre de Douglas falleció.
Mike Tyson en esos tiempos era una bestia en el boxeo derribando a sus rivales en cuestión de segundos, ni era necesario subir al ring para saber que ibas a perder contra el. Exepto Douglas, el iba a cumplir una promesa, la de su madre, el iba a noquear a Mike Tyson.
El 11 de Febrero del 1990 inicio la esperada pelea. Mike Tyson se sentia indestructible, intocable, inmortal. Penso el, que nisiquiera se estaba preparando bien para pelear, y eso le costo caro.
Al subir al ring uno iba con la confianza de todos y el otro con una fuerza invisible y poderosa, una promesa irrompible. Y paso lo impensable, Mike Tyson cayo en la lona al décimo round por noqueo, fue una sorpresa para el público y para la historia del boxeo en general.
Una promesa y desempeño siempre podra contra el ego.