Algunas veces la justicia se tiene que tomar por mano propia, y el caso de Gary Plauche es uno de ellos.
Esto inicia con Jeff Ducet. Ex veterano y director de la academia de artes Dragon Negro, en aquella academia estudiaba Jody Plauche, Jeff le puso el ojo en la mira desde que lo vio.
Decidio aprovechar la confianza que tenían los padres de Jody sobre el para decirles que directores de Hollywood lo habian contactado para realizar un spot publicitario de karate infantil y que Jody era el elegido para la filmación, los padres lo autorizaron.
Jeff se lleva a Jody a distintas localidades de Estados Unidos y Jody iba muy feliz en el trayecto, pero Jeff no lo llevo a ningun estudio o algo; lo drogi y abuso de el por 10 dias seguidos. Una de las paradas Jeff le permitio a Jody llamar a su madre para que le dijera que todo estaba bien, su madre noto que su hijo andaba mal por como se escuchaba y decidió llamar a las autoridades.
La policía llegó a Dónde estaba localizado Jeff mediante rastreo de la llamada y lo arrestaron. Gary cuando se entero de la situación y lleno de rabia decidió tomar venganza por su mano propia. 16 de marzo, Jeff ya había llegado al aeropuerto desde California; era el momento adecuado para Gary para actuar.
Tomo su calibre 38 y fue al lugar. Fingio que estaba hablando por teléfono y cuando Jeff paso por su lado jalo el gatillo, ya había cumplido su venganza.
El público al saber la situación se pusieron del lado de Gary, lo llamaron Heroe. Gary fue condenado a 7 años de cárcel en suspenso, 5 años de libertad condiciónal y 300 horas de servicio comunitario; Gary nunca piso la carcel y es llamado el mejor padre del mundo.
La verdadera justicia es por mano propia.