Saga: Alucinaciones de un hombre empedernido. (Anécdotas y relatos)
Libro 1: Historias de un bosque y un gitano
Primera historia
Bienvenidos a la edad media, época en la que se desarrolla este primer tomo. Soy Don Pancracio Teodosio Tercero, y seré uno de los dos narradores omniscientes que los acompañarán durante su lectura.
Costumbres interesantes, arduo trabajo y pasatiempos sencillos son las rutinas diarias. Estamos en un continente desconocido para los humanos del planeta Tierra, aunque este tipo de habitantes (los homo-sapiens) llenan cada rincón del mundo que les presentaré. Las tierras circundantes del sitio clave de estas anécdotas, relatos, aventuras, historias o chismes (como quieran llamarlas), están llenas de praderas multicolores y bosques frondosos; en el Norte se encuentra un mar extenso llamado Loefr, mientras que en el este se ha establecido un desierto interminable desde hace cuatrocientos años. Esparcidos a lo largo y ancho de estos parajes, los cuales se mantienen verde la mayor parte del año, unos cuantos pueblos han prosperado; llegaron dos siglos antes de comenzar esta primera historia, logrando erguir grandes ciudades de piedra junto con sus reyes y sus castillos. Ciudades, villas de todos los tamaños, campos de siembra y granjeros se esparcen en los sitios disponibles e idóneos.
Tres monarquías han logrado sobrevivir (hasta hoy) al ciclo de las cuatro estaciones de cada año, y ahora son los actuales residentes del territorio conquistado, el cual han nombrado como Ítkelor; tales gobiernos son: el reino del Oeste, del Sur y el del Norte. El reino del Este fue el único que desapareció del mapa, ese reinado era próspero y vivía en paz. Sus reyes tenían una buena amistad con los gobernantes de los otros reinos, inclusive, los ocho regentes decidieron formar una alianza para proteger a Ítkelor de posibles invasores en tiempos venideros.
En fechas no tan recientes (nueve años atrás), de un día para otro y apenas dos meses después de haber pactado la alianza, el rey y la reina del Este pasaron a ser tiranos sin razón alguna: subieron los impuestos de manera exagerada y dieron por terminada la coalición con sus aliados, a tal grado que prohibieron la entrada de mercancía y gente proveniente de las tierras vecinas a su propio territorio. Esto hizo enojar a los habitantes residentes, quienes trataron de rebelarse contra los monarcas, pero todos ellos fueron sometidos por los soldados del reino. Sin otra opción mejor, la gente del Este empezó un éxodo colectivo hacia los otros feudos, siendo recibidos con los brazos abiertos.
Cuatro días después de aquella emigración forzada, los gobernantes del Norte, Oeste y Sur decidieron intervenir de manera directa. Ellos mismos junto con una parte importante de sus ejércitos, marcharon en plan de guerra hacia la ciudad capital del Este, mas al llegar a su destino encontraron la urbe abandonada en su totalidad y una parte destruida o con daños severos, al igual que la residencia real: unas secciones estaban derrumbadas y otras con boquetes en las paredes. Desde ese día, ningún miembro de la monarquía del Este volvió a aparecer. Los tres reinados restantes se apropiaron de las nuevas tierras disponibles, repartiéndolas en partes iguales; ninguno reclamó por la ciudad principal deshabitada y el castillo fantasma, ganándose el título de pueblo maldito. Todas esas construcciones, más ciento cincuenta metros alrededor de tal lugar es tierra de nadie. Por fortuna, el tiempo se está encargando de borrar esos recuerdos incómodos; aunque, los sobrevivientes del Este no se cansan de compartir las tristes anécdotas con la nueva generación. Algunas han sido deformadas, convirtiéndose en leyendas.
El lugar en donde habita el protagonista de la primera historia (y mayoría del resto de aventuras) es el reino del Norte, también conocido como el reino de Güíldnah. Como todo buen reino organizado y fuerte, la capital de Güildnah es una enorme ciudad amurallada con su castillo, llena de gente, un rey, una reina, herederos, sirvientes, artesanos, gremios, bullicio, uno que otro crimen diario, perros, gatos y por supuesto ratones, aunque no tantos para considerarlos una plaga. Nuestro «héroe» no vive ahí. No. Él vive en el bosque circundante lleno de robles y tejos, aparte de varias colinas y un par de cerros verdes.
En medio de este pedazo virgen de la naturaleza, una comunidad muy particular se ha establecido desde hace quince años en medio de un gran claro del bosque, aunque han tenido que talar unos cuantos árboles para conseguir leña y ampliar el espacio para su campamento; han levantado varias carpas (tiendas), sumando los carromatos que usaron para llegar aquí.
Ya es la madrugada cuando el líder de este pueblo despierta; su cama no será muy cómoda ni muy higiénica: un montón de paja cubierto con sábanas, cobijas y un par de suaves cojines como almohadas, pero es lo mejor que pudo conseguir, a pesar de ser el jefe. El hombre de treinta años, quien goza de buena salud, a pesar de que le faltan un par de kilos para llegar a su peso ideal, se levanta y estira su cuerpo para despertar por completo, mostrando su torso desnudo y sus músculos apenas tonificados. Se dirige hacia su ropero de madera para escoger la camisa adecuada; ya tiene los pantalones puestos. Este mueble y otros dos más desentonan con la muy simple casa de tela, ya que son muebles ostentosos y de buen acabado, dignos de estar en un castillo o un palacio de lujo. Su guardarropa está casi lleno de camisas de manga larga; al final escoge una camisa color rojo ladrillo claro, la cual se arremanga hasta el codo. Nunca le gustó usar chaleco de ningún tipo, ni siquiera en los días fríos, prenda de vestir que usa la mayoría de su clan. Nunca sale de su tienda sin un pañuelo sobre su cabeza, cubriéndole sus cabellos cortos, rizados y negros; su pañuelo preferido es uno de color verde césped, armonizando con sus ojos café siena. En ambas orejas luce dos pequeños aretes circulares forjados con oro puro. Se acomoda sus botas. Ya solo faltan dos elementos para poder salir: sus dos espadas cortas, guardadas en sus fundas simples de cuero cosidas a un cinturón ancho.
#1140 en Fantasía
#218 en Magia
magia aventura personajes sobrenaturales, batallas de fantasia y medievales, dragones.
Editado: 19.08.2026