Madame Maxime y parte de su comitiva entraron a calentarse al castillo tras el ofrecimiento de Dumbledore pero justo cuando pasaba por el lado de Lindsey Noah se detuvo sin poder evitarlo.
-¡Hola! -la saludó en francés, pero al ver que ella mantenía a Harry rodeado con un brazo enseguida dedujo que debía tratarse de alguno de los miembros de la familia que había ido a buscar a Inglaterra así que se pasó al inglés-. Me alegra verte.
-¡Bienvenido, Noah! -respondió Lindsey tratando de sonar despreocupada aunque las manos le temblaban.
-Gracias. ¿Lograste encontrar a tu familia por fin? -preguntó mientras señalaba a Harry-. ¡Cielos si hasta tiene tus ojos!
-Más bien los de mi hermana.
-A pgopósito de ella ¿Cómo está? ¿Se alegró de vegte?
Lindsey estaba incómoda y Harry notó su tensión.
-Es una larga historia, Noah. Por favor entra para que entres en calor. Está helando aquí afuera.
-Sí, yo... Es un placeg verte de nuevo, pego todavía no me has pgesentado al chico. He de suponeg que es tu sobgino, ¿no?
Noah le sonrió a Harry extendiéndole la mano para que el muchacho se la estrechara.
-Soy Noah Vertonghen, el...
-Medimago de Beauxbatons -lo interrumpió Lindsey antes de que Noah cometiera una imprudencia-, y como bien dedujiste él es mi sobrino Harry Potter.
-Encantado en conocegte, Harry, pego no solo soy el medimago de Beauxbatons, también soy un viejo amigo de tu tía -añadió con cierto rencor en el tono de la voz.
Posteriormente siguió su camino hacia el interior del castillo.
Todavía Lindsey se estaba recuperando del encuentro cuando escuchó una voz desagradable que hablaba en francés.
-¡Hola, querida! -la saludó Colette Piaf y antes de que Lindsey pudiera evitarlo la besó en ambas mejillas.
Harry le dio un vistazo y descubrió que era la mujer más hermosa que había visto después de las veelas del mundial de quidditch. Tenía los cabellos largos de color rubio platino, los ojos azules y la piel lozana, de apariencia suave.
-Me alegra verte de nuevo. ¡Ah, casi lo olvido! Esta es mi prima (por la familia de mi madre) Fleur Delacourt.
Aunque Harry no entendía una sola palabra de lo que la preciosa mujer decía en francés, observó por instinto a la chica que ella tenía a su lado. La muchacha parecía tener mucho frío y de hecho llevaba una especie de bufanda alrededor de la cabeza.
-Es un placer conocerte, Fleur -respondió Lindsey mirando a la chica que también la besó en ambas mejillas.
Harry no pudo observarla a detalle pero lo poco que observó de su rostro se veía tan hermoso como el de la mujer que tenía a su lado.
-Este es mi sobrino, Harry -dijo Lindsey, ahora en inglés.
-¿En serio? No sabía que tuviegas hegmanos -respondió la mujer mientras besaba a Harry (sorprendiéndolo)
Pese a su respuesta Lindsey estaba segura de que mentía. Lo más seguro es que Noah le hubiese contado todo lo que sabía acerca de su rapto y posterior adopción por parte de los Cooper.
-Si no te importa, Colette será mejor que entren. Veo que tu prima muere de frío. Yo en cambio debo esperar a nuestros otros invitados.
-¡Oh! Desde luego, queguida. Ya tendgemos mucho más tiempo paga convegsag después.
Lindsey no respondió sino que miró hacia otro lado en clara actitud de desagrado. La única razón por la cual no le reclamaba a la mujer por su descaro al saludarla como si nada hubiese pasado era porque a su lado se encontraban Harry, sus amigos y el profesor Dumbledore y lo último que ella quería era una escándalo.
Colette avanzó hacia el castillo y entonces Harry lo comprendió todo. Ató cabos en su mente.
-Oye tía. Esa mujer y el otro...
-Sí, Harry, son ellos, los mismos de los que te hablé -respondió la mujer con un matiz de rabia que Harry no le había visto desde que la conocía.
El muchacho entonces se sintió indignado al recordar el descaro con el que ambos personajes se dirigieron a Lindsey como si no le hubiesen hecho nada antes.
Ron, en cambio todavía miraba hacia las puertas dobles del castillo con una expresión atontada.
-¡Qué mujer más hermosa! -susurraba una y otra vez.
Hermione lo miraba con molestia.
De pronto alguien gritó mientras señalaba la superficie del lago.
-¡Miren allí!
Cuando todos dirigieron la mirada hacia esa dirección observaron un barco de grandes dimensiones que salía a flote como si fuese un submarino.
Cuando la tripulación bajó tocando tierra firme todos los observaron llenos de admiración por la seguridad que derrochaban así como la imponencia de sus uniformes.
El director Karkarov caminó hasta Dumbledore para saludarlo y entonces Ron por poco colapsa por la sorpresa al ver entre los alumnos de Durmstrang a su ídolo Víktor Krum.
Dumbledore los hizo pasar a todos al gran comedor para tomar el banquete de bienvenida con el que quería agasajar a sus huéspedes.
Lindsey estuvo bastante incómoda toda la velada. Charity, a su lado en la mesa de los profesores, comprendiendo perfectamente la molestia de su amiga, le puso una mano en el hombro para transmitirle fuerzas.
-¿La gusana vino también? -preguntó en un susurro.
-¿Quién? -preguntó Lindsey.
-La gusana que se interpuso... ya sabes quién.
-Sí -respondió Lindsey deslizando la cucharilla por su cuenco de bouillabaisse como si fuese más interesante que el evento que se estaba suscitando en el castillo-. Puedes verla allí en la mesa de Ravenclaw, en todo su esplendor, moviendo la cabellera como siempre.
-¿Esa? Sí, la vi hablando contigo -dijo Charity-pero no sabia quién era hasta ahora. En cambio supuse que el hombre que se detuvo a hablar contigo era él. Fue fácil reconocerlo por su uniforme de medimago ¡Son unos cretinos! Ella no tenía por qué venir...