En todo Hogwarts nadie podía deducir quién estaba más indignado cuando salió el artículo que escribió Skeeter, si Harry o Lindsey. El mismo derrochaba amarillismo, estaba lleno de falacias minuciosamente construidas para tocar la fibra de los lectores y dejar a Harry como el más desvalido de los campeones. Pero no solo él estuvo mencionado en el artículo sino su «recién llegada tía» como la había llamado Skeeter, que había llegado desde España para buscarlo y arrancarlo del seno familiar muggle en que se había criado todos esos años (algo que contribuía a que al pobre muchacho se le llenaran de lágrimas sus verdes ojos)
Harry corrió enseguida a mostrarle el periódico a su tía en la enfermería y ambos lo leyeron llenos de rabia antes de hacerlo añicos:
Supongo que les debo mi fuerza a mis padres. Se que estarían orgullosos de mí si pudieran verme en este momento... Sí, algunas noches aún lloro por ellos, no me avergüenza confesarlo... Sé que no puedo sufrir ningún daño en el Torneo porque ellos me protegen...
Lindsey señaló unos párrafos que la hicieron desear tener a Skeeter frente a ella para darle su merecido.
Afortunadamente Harry no está solo, su recién llegada tía afirma apoyarlo en todos los sentidos, lo que nos lleva a preguntarnos si acaso esa sería la razón por la cual el muchacho está participando ahora en un Torneo en el que solo se permite la intervención de jóvenes mayores de edad.
Lindsey Margaret Cooper es la prestigiosa medimaga de Hogwarts, especialista en toxicología mágica y reparación de huesos. ¿Cuál es la razón para que alguien con una brillante carrera no esté en un prestigioso hospital como San Mungo? Sencillo, Lindsey es además la hermana gemela de la madre de Potter, Lily. Fue criada en España debido a que su madre adoptiva se vio en la necesidad de huir después haberla robado de los brazos de su familia.
Cooper estuvo casada con el también insigne medimago Noah Vertonghen que ejerce en Beauxbatons y que se encuentra en Hogwarts como parte de la comitiva del colegio participante del Torneo de los Tres Magos. Cooper, al enterarse de la noticia de su verdadero origen, no lo pensó dos veces y decidió viajar hasta el Reino Unido dejando su matrimonio de dieciséis años- para buscar a su familia la cual creía viva pero solo encontró a Potter y a su otra hermana que ahora tiene la custodia del menor de edad.
Tal parece que la medimaga quiere repetir la historia de su vida pero de una forma legal ya que, según algunas fuentes confiables, ella está llevando a cabo un litigio para arrebatarle la custodia de Harry Potter a sus amorosos tíos muggles.
-Esto podría entorpecer el proceso, Harry. Esa mujer podría perjudicarme gravemente -comentó Lindsey indignada.
-¡Asquerosa arpía! ¡Mira esto, tía! ¿De dónde sacó Skeeter que yo?... Se aprovechó de lo que dijo Colin pero Hermione y yo solo somos amigos... -dijo Harry señalando otro párrafo.
Finalmente Harry ha hallado el amor en Hogwarts: Colin Creeve, su íntimo amigo, asegura que a Harry raramente se le ve sin la compañía de una tal Hermione Granger, una muchacha de sorprendente belleza, hija de muggles y que, como Harry, está entre los mejores estudiantes del colegio.
Después de aquel artículo, los de Slytherin solían gritarle cosas a Harry para molestarlo e incluso algunos (sobre todo las chicas) miraban a Lindsey con un poco de recelo, pensando que ella quería separar a Harry de su familia.
Por otra parte, Lindsey se devanaba los sesos tratando de pensar quien rayos le había dado tanta información a esa periodista, información verídica que ella había manipulado minuciosamente para terminar en mentiras. Ella no pretendía arrancar a Harry de los brazos de los Dursley (si tan solo supieran que clase de monstruos eran ellos) de todos modos tenía pensado dejarles las puertas abiertas de su casa en Londres por si querían visitarlo pero estaba más que segura de que ellos declinarían su oferta.
¿Quién podría haberle contado lo del proceso legal?.... ¿Sería Ludo Bagman? Dumbledore jamás lo haría y él mismo se lo había asegurado aunque Lindsey no lo creyera necesario. Esa información podría haberla dado cualquier persona que trabajara en el ministerio de Magia pero ¿y lo de Noah? Tendría que ser él mismo quien le contara sobre él a la asquerosa periodista.
-¡Lindsey! Leí el artículo -dijo Colette hablando en su idioma, alcanzándola junto al carruaje de Beauxbatons cuando la medimaga iba a visitar a Hagrid para ayudarlo a vendar una de las patas delanteras de un unicornio.
-¿En serio? ¿Y qué te pareció? -preguntó Lindsey con una mano en el pecho fingiendo sorpresa-. ¿No habrás sido tú quien brindó un poco de información -falsa desde luego- acerca de tu novio y mía?
-¿Mi novio? ¿De qué estás hablando, Lindsey?
-¿No sabes de qué te hablo? ¿No fuiste tú acaso quien le habló a Skeeter acerca de mi ex relación con Noah, ahora devenido en tu amante? ¿O quizá fue él mismo? Claro que ella utilizó esa información para tergiversarla diciendo que yo lo había abandonado -Lindsey no pudo evitar mirarla con todo el desdén que pudo antes de continuar-. ¿Por qué no fueron valientes para decirle la verdad?
-Desde luego que no, Lindsey, además ya te dije que él y yo no somos amantes, querida. Lo que sucedió ese día fue solo un asunto pasajero, algo sin la mayor relevancia para ambos. Si tu lo dejaste fue porque quisiste.
Lindsey rió con ironía.
-Ahórrate las explicaciones que no las necesito. Tengo cosas mucho más importantes que hacer, además que es absurdo pensar que pueden subestimar mi inteligencia de esa forma. Solo se vieron una vez. ¡No me interesa! Ya no es mi marido así que puedes seguir revolcandote con él sin remordimientos. Si es que alguna vez los tuviste. -respondió Lindsey echando fuego por su mirada.