Lizbeth del Carmen

Cristina Takeshi. Parte B

Novelas Por Capitulos

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Cristina Llegó al apartamento de los niños. Con la firme idea de proponerles que les entregaría diariamente la comida en la Esquina de abajo. Ayudaría por un tiempo con el gas y la luz desde Internet. Les inventaría algo y no volvería más. ..Ahora sí era definitivo...

Consiguió un desastre. Agua por todos lados. Fuerte olor a gas que asustada la hizo abrir todas las ventanillas. Bombillas encendidas, y chisporroteo de electricidad en por cualquier sitio .

Los niños gritando felices totalmente mojados.

--¡Mamá viene pronto! Ya pagó la deuda de la luz ¡-- gritaba Aída, brincando y exultante de felicidad

--¡Mamá viene pronto! Ya pagó la deuda de la luz ¡-- gritaba Aída, brincando y exultante de felicidad.

Cristina no pudo decirle nada. Buscó y encontró un viejo radio reproductor Daewoo. Lo encendió y a todo volumen "Lets Dance" de Lady Gaga y por supuesto "Golden" versión Babymonster. Hicieron una rueda y se pusieron a danzar dando brincos, como niños que eran.

--Lo primero es lo primero, antes de comer... el baño-- dijo sacando jabón, talco, desodorante. Agua de colonia-- Y eso es ya. Así el agua este fría. Después conseguiremos un calentador portátil.

Dos horas después Cristina con asombro descubrió a los tres niños más bellos del mundo. Y eran únicamente de ella. Si. Ahora eran de ella. Un extraño y nuevo orgullo la invadió. Lo que acababa de hacer la llenaba plenamente. Era un sentimiento totalmente nuevo. Demasiado bello y hermoso. Le fue llegando en pequeñas dosis y ahora eran bocanadas que la invadían. Estaban limpios a pesar de su ropa vieja, sucia y rota. Estaban felices por comer bien y completó por otro dia consecutivo. Todo gracias a ella y a ese sentimiento tan especial fuertemente la envolvió y casi era palpable, quiso hablar y no pudo articular palabras. a millones de kilómetros de las estupideces woke, milleniums imbeciles ,falsas y mediocres feministas de pacotilla llenas de ignorancia y complejos

--Todavía éste no cambia los dientes. Están la mar de flacos. Necesitan vitaminas. Ahora que hay luz y agua, habrán días en que me puedo quedar a visitarlos, claro si cambiamos el aroma-- dijo casi sin creérselo ella misma, pues no pensaba volver hasta unos minutos antes. Provocando más gritos de alegría. Todos la abrazaron al mismo tiempo.

Ya más serena vio que la nevera funcionaba, la cocina igualmente y la lavadora también. Aunque viejas, oxidadas y ruidosas, funcionaba, muy bien por demás.

Aida dijo que lavaría la ropa, si conseguía jabón en polvo.

Cristina en taxi volvió tarde a su hogar. Vio su Iphone y . Su Samsung Galaxy. !40 mensajes en un lapso de apenas una hora!. La computadora casi estallaba en el Messenger, el Facebook , Whatsapp, Telegram, Mastodom, blue skay, thread,Twitter, Line. Todas. Absolutamente todas querían saber. Le mandaban un mar de fotos de ellos dos. Videos a montones cuando caminaban cantando por la Avenida La Sallé.

"""No te le regales, se veía de lejos que estabas descontrolada.... ¿Se te declaró?...Tu no te le declares... espera... ¿Vas a ir con él a la fiesta?. Tienes que practicar reggaetón... No le contestes los mensajes del Whassap inmediatamente--.... ¿Qué te dijo?."¿Cómo se te acercó?. A la enana la vieron furiosa, dice que le realizastes una brujería japonesa a Guillermo""".

Un último mensaje.

"¡Chama¡. ¿Cómo hicisteis?. Pasaste el quitz de matematicas."

Cristina casi no durmió de tanta adrenalina. Era muy abrumador tener tantas nuevas actividades tan repentinamente. Estaba entrando al mundo de las chicas multitareas y generación pre nómadas.Era un nuevo aprendizaje ,donde no tenía miedo a los fracasos.

Sin darse cuenta llegó el viernes y el sábado.

A primera hora llegó Vladimir Takeshi, cansado, desencajado, lleno de maletas, morrales.

--¡Mi papiiiiiiiiii¡. Bienvenido-- Exclamó Cristina. Asombrando al hombre. Ella lo abrazó efusivamente.

¿Cómo estará de mal en la escuela con esas notas por el suelo?-- pensó enfermo de angustia el hombre al ver el espléndido recibimiento.

--Hola hija. Vengo molido. Fueron 14 horas en avión-- se quejó el hombre.-- ¿Todo bien aquí?.

--Demasiado bien. -- dijo la alegre niña.

--Bueno. Ya estoy en casa. ¿Me pondrás al tanto?.

--Seguro papá. Puedes descansar tranquilamente. Pero debo decirte algo. Hoy tengo una fiesta y después del mediodía voy a salir a e-s-t-u-d-i-a-r.

Takeshi estaba casi dormido. Pero salto despierto.

¿Esa era su hija?. ¿Estudiar?

---Necesito una mesada adicional. -- de inmediato la niña atacó, iniciando el proceso de duras negociaciones. Cuando Takeshi estaba cansado era más efectiva



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En el texto hay: romance, saga

Editado: 12.03.2026

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