Lizäri

Capítulo: Entrenamiento grupal.

Es un nuevo día y los soldados arcanos se encuentran reunidos en la plaza central platicando y esperando a los superiores para comenzar la siguiente tarea a cumplir. Son diez grupos conformados, conversando de sus vivencias en su primera tarea, entre ellos, está el grupo de Tián, quienes le reclaman por su comportamiento en la misma.

—Tián eso es injusto, tu no hiciste nada —regaña Betania, enojada por la conducta del capitán del grupo.

—Mira querida, soy el capitán, ustedes son los que deben trabajar —responde el arrogante de Tián.

—Estas mal, no porque seas capitán, no harás nada —reclama Apel, de igualmente molesta por la expresión de su compañero.

—Ya esta bueno —interrumpe Killar.

—Tu porque no le dices nada, Killar, ¿acaso estas de acuerdo con él? —pregunta Betania al joven Jackson.

—No Betania, pero están perdiendo su tiempo en vano —responde—, además, ya cumplimos la tarea.

—Si, pero no es el hecho, debe cooperar —insiste la joven enana.

Tián solo voltea los ojos, no importándole los reclamos de sus compañeros. Jena que está cerca de ellos, pudo escuchar los regaños por parte del equipo de Tián, pues al parecer no ha cooperado con la tarea, cosa que no es extraño para Vendaval.

—Que terrible, que no colabores, dándotela del mejor... Arrogante —menciona Jena a su grupo.

Ahí están todos, excepto Lizari que no ha llegado aún.

—Pues sí, está mal que el líder, no lidere como debe ser —menciona el lobo Won, alzando la voz para que Tián escuchara—. Tu si eres una gran capitana, no como otros.

—Vaya, tiene voz. —susurra Arrubal.

—Si, y también puedo escuchar tus susurros —responde, —no porque seas capitán, no aportarás a tu grupo.

—Cállate perro sarnoso —rezonga en tono más alto.

No hay cosa que mas odia Won, que le digan perro. Su semblante cambió de inmediato y se encama hacia el joven de la ballesta, no sin antes ser detenido por su amigo Denathal.

—Cálmate amigo, ignóralo —dice el vampiro, mientras coloca una de sus manos en el pecho de Won, tratando de apaciguar su ira.

—Eso es, detén al perrito faldero —continua diciendo Tián de manera burlona—. Colócale un bozal, no sea que vaya a mordernos.

Denathal se hartó del sujeto, por lo que sin que nadie se percatase de su velocidad, ya tenía al joven cazador tomado del cuello de su camisa.

—¿Es que tú no sabes cuando callar? ¿o te enseño? —interroga el joven vampiro.

—O si no, ¿Qué me harás? —dice Tián—. Ustedes no pertenecen aquí, ¡váyanse de una buena vez! 

—Tu no eres nadie para decirme eso, ¿acaso te molesta que esté yo aquí? Pues tendrás que calártela —menciona en forma cínica, soltándolo de la camisa.

A lo lejos viene llegando la joven Lizari y se percata enseguida que Denathal tiene a Tián, tomado por el cuello, por lo que se apresuró hacia él.

—¡Denathal! —exclama la joven de ojos verdes,

Este voltea a ver a Lizari, mientras le dice a Tián.

—Aprende a ser buen capitán, inútil —limita, caminando, a su vez que Lizari lo sigue hasta donde estaban sus compañeros, ignorando al cazador.

Tián solo chista, ignorando por completo al vampiro. "Quien se cree él para darme órdenes" habla en su mente.

—Perdedores —murmura el joven de la ballesta.

—No le prestes atención, él es así de molesto —dice Lizari.

El semblante de Denathal había cambiado en el momento que tenía al joven del cuello para intimidarlo, pero sabe controlarse por lo que no hará nada sin pensarlo dos veces.

—Está bien preciosa —responde Denathal.

En ese momento no había ningún superior presente, pero todo el espectáculo estaba siendo comentado por todos los soldados que están en el sitio, unos murmuraban acerca del comportamiento de Tián, otros le daban la razón, de que el lobo y el vampiro no deberían estar ahí, mientras discuten, se acercan los superiores desde el castillo, esta vez está presente el comandante de los magos, Tyron Ibars; este con una actitud un poco prepotente.

—¡ATENCION! —enuncia el segundo alto mando del Rey, Marice Mina.

Los presentes dejaron el murmullo para atender a la voz del Alto señor.

—Primero que nada, muy bien en su primera tarea, ya sabemos todo lo sucedido en ellas, y estamos orgullosos de que cumplieran con sus encomiendas, muy bien, el punto que quiero tratar primeramente es en cuestión a los dos que se incorporaron recientemente. —menciona.

—Si el Rey Peters Bryan permite que ellos dos estén en las filas, se debe respetar su decisión, y todo aquel que se escuche que está hablando en contra de sus decisiones o de los chicos, serán expulsados de la Academia de Soldados Arcanos. ¿Estamos?

—¡Si Señor! —exclaman los soldados, menos Tián que tiene un semblante obstinado.

—El día de hoy será de práctica por grupos. Es decir, deberán practicar sus habilidades en conjunto para poder fortalecerse y conocerse —continua explicando el alto mando Marcelo.

—Podrán entrenar donde quieran, luego vendrán acá e iremos al campo de lucha para ver sus habilidades. Pueden empezar —Termina.

—¡Si señor! —Exclamaron de nuevo los soldados, esperando que sus superiores se retiraran, Tyron que está ahí, se fija en los nuevos, conociendo exactamente quienes son, por lo que se apresura a retirarse.

Denathal también se percata de él, al igual que su amigo Crin, pues lo han visto antes, reunirse con unos orcos al otro lado del Claro Este.

Luego de que todos se retiraran, Lizari habló.

—Y si vamos a... —Fue interrumpida

—Es buena idea, Liza —agrega Jena.

—Podemos ir los tres grupos a entrenar y llevamos para comer en el lugar —dice Clarissa.

—¡Vamos allá! —expresa Narva.

—Vayamos al barrio comercial a comprar para irnos a entrenar —planea Faena.

Conversan las chicas de los grupos mientras los chicos solo escuchan. Luego todos se encaminan al barrio comercial a comprar las cosas, en tanto, en el camino siguen hablando entre sí y conociéndose mas.




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